Del Perú, fantasmas, Institucionalidad y muchas cosas más

24 abril, 2016

Terminada las elecciones generales Perú 2016, un amigo en la noche me dijo: “Verónica ha ganado en 6 regiones (hoy sabemos que ganó 7) y Gregorio en Cajamarca. Algo estamos haciendo mal en este país” y otro amigo respondió: “Algo grande estamos obviando”. En tono de alivio una amiga añadió: “Si, gracias a la división de la izquierda no llegó Verónica”… un poco más y a mis amigos había que pasarles huevo y cuy para quitarles el susto. Pero sus sueños se habían cumplido: se mantendría el rumbo económico y se alejaba el “fantasma” de la izquierda. Entonces me invadieron algunas preguntas. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo? ¿Es la izquierda un fantasma?  ¿Será el modelo económico liberal la mejor opción a seguir? ¿No será que el fantasma está dentro de casa? Aquí mis opiniones.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

Evidentemente estas preguntas hechas – que se hacen en un contexto en que se considera que el modelo elegido las  últimas dos décadas es el adecuado- tienen una connotación liberal, un apego hacia la apertura económica, una posición a favor de la inversión extranjera, una elección por el capitalismo, una apuesta a favor de la libertad de exportaciones e importaciones, una visión dirigida hacia la globalización  y hacia la fuerza centrífuga que esta representa; es decir, una fuerza que empuja hacia afuera, hacia la apuesta por los mercados externos, por las herramientas internacionales que buscan impulsar el desarrollo económico, por delegar cierta soberanía a entidades supranacionales porque se entiende que ese es el sendero que están siguiendo los países que ven en la globalización y la apertura económica la ruta adecuada para su crecimiento y la disminución de la pobreza.

Y para muestra un ejemplo. El modelo económico liberal que viene siguiendo el Perú en más de las dos últimas décadas, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ha conseguido resultados positivos para el país: Perú ha sido el país que más ha reducido la pobreza – en los últimos 13 años- en América Latina. De 54.7% de pobreza, registrada en Perú en 2001, hemos pasado a 22.7% en 2014. Es decir, en los últimos 13 años se redujo en 32% la pobreza en el Perú. Números muy buenos que hacen pensar a muchos que este es el camino correcto a seguir.

Sin embargo, mientras muchos nos revolvemos en esta vorágine positivista asumiendo que por fin el Perú encontró el sendero de gloria que lo llevará a ser un país desarrollado y que todo es cuestión de seguir con el modelo y de saber esperar (un par de décadas más por lo menos), un 20 a 30% de peruanos asusta a liberales, capitalistas y gente de derecha cada 5 años en época de elecciones presidenciales. ¿Pero por qué? ¿Acaso no es este modelo económico liberal el correcto y el seguido por los países que han alcanzado el desarrollo? Y es ahí donde vienen las preguntas: ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

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Según los resultados finales de las Elecciones Perú 2016, el partido fuerza Popular (Keiko Fujimori) ganó en 16 regiones, Peruanos por el Kambio (PPK) obtuvo el triunfo sólo en una región, Frente Amplio (la opción de izquierda) se impuso en 7 regiones y Democracia Directa (izquierda dura) conquistó una región.

Sí, nos estamos olvidando que este laureado modelo económico no beneficia a todos. Si beneficia al que está estudiando una maestría, al profesional que está laborando en una mediana o gran empresa, al que ha aprovechado el boom inmobiliario y ya se compró su departamento, al que está descansando en su club los fines de semana, al empresario que disfruta los frutos de su esfuerzo, al inversionista que tiene el dinero y la habilidad de saber buscar oportunidades, al joven que se encuentra estudiando en una universidad top peruana. Pero no está llegando al peruano que trabaja en empresa formal y gana el sueldo mínimo ($224 al mes), al peruano que trabaja en empresa informal y no gana ni sueldo mínimo ni tiene beneficios sociales, al agricultor que solo puede dedicarse al autoabastecimiento, al ciudadano que se ha generado su propio empleo y vendiendo golosinas en la calle no le ha llegado aún las bondades del modelo económico que algunos tanto defendemos.

¿Entonces estamos haciendo algo mal? Por supuesto. Sólo pensamos en el beneficio que este modelo liberal ya nos reporta a nosotros y no pensamos en el peruano que no ha recibido la más mínima gracia de este sistema; y mientras nuestros problemas comunes son coger una fuerte gripe, que nos rayen el carro o tener que trabajar unas horas más, nos olvidamos que los principales problemas de muchos peruanos son no tener qué comer ese día, no saber qué es un trabajo formal y saber que el pobre no va a encontrar justicia en este país. Y nos acordamos de ellos solamente cuando nos asustan –cada cinco años- queriendo elegir una alternativa política que rechazamos, se nos mueve el piso cada vez que recordamos que en una democracia la mayoría manda y es esa mayoría quien muchas veces pone en el poder a la suma de todos nuestros miedos y es donde empezamos a rezar para que el Señor se apiade de nosotros y no salga elegida la candidatura que rechazamos. Y nos volvemos más católicos, y nos volvemos más altruistas con nuestro prójimo, y la filantropía sale por nuestros poros, y queremos ayudar, apoyar desinteresadamente, colaborar generosamente y casi casi… tocamos el cielo.

Y después que nos enteramos que la opción política que nos producía escalofríos no salió, respiramos profundamente, sin ir a la iglesia agradecemos a Dios, alzamos la mano en señal de victoria, recurrimos al facebook para que el resto se entere que hemos ganado la primera batalla, para recibir la aprobación de nuestros amigos que tienen la misma línea política y burlarnos –quizá- de aquellos que quedaron en el camino, y por supuesto que una vez más queda en el olvido aquella pregunta: ¿Estamos obviando algo?

¿Es la izquierda un fantasma?

No sé si la izquierda sea un fantasma pero parece que está desapareciendo, como fantasma, de varios gobiernos latinoamericanos. En Argentina ganó Macri que era la opción de derecha, en Bolivia el pueblo le dijo no a la reelección del socialista Evo Morales,  en Venezuela la oposición ganó mayoría en el congreso ante la propuesta del socialismo del siglo XXI, en Perú han pasado a disputar la elección presidencial 2 opciones vinculadas al modelo económico liberal, en Brasil el modelo desarrollista del Partido de los Trabajadores está a punto de caer ante el impeachment (proceso de destitución). Es decir, varios casos en que se observa que los partidos –que han estado en el poder- vinculados al socialismo están en retroceso. ¿Será esta una maquiavélica conspiración del imperialismo yanqui contra las virtudes del socialismo? No. Es simplemente que los gobiernos socialistas latinoamericanos una vez más demuestran su incapacidad para gobernar. Y el pueblo que los eligió ahora les da la espalda. Pero siendo sinceros, el pueblo siempre le da la espalda a los malos gobiernos sean de izquierda, derecha o como quieran llamarlos.

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Mapa político de América Latina 2011, año en que Ollanta Humala llega al poder en Perú. De 19 países, 13 tienen tendencia de izquierda.

Desde mi percepción, siento que muchos jóvenes se acercan a las propuestas socialistas no por un tema de ideología, sino porque son proposiciones que hablan de cambio, de igualdad social, de una mejor sociedad en la cual vivir, de un progreso para todos; es decir, de un idealismo que va en consecuencia con las ganas de muchos jóvenes que querer cambiar el mundo para conseguir algo mejor. Pero creo que el error está en que, para muchos socialistas o simpatizantes de esta opción, el cambio debe ser casi total. Es decir, hay que destruir para volver a construir. Y a estas alturas esto sería una locura. El modelo liberal ha probado tener muchas deficiencias pero creo que aún con ellas ha conseguido mejores resultados que los gobiernos socialistas latinoamericanos. Por ello, lo que necesita son los ajustes necesarios, voluntad política, mucha paciencia –porque este es un proyecto a largo plazo- y sobretodo hacer una serie de reformas para constituir la Institucionalidad que requiere nuestro país.

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Mapa político de América Latina 2016. Según la plataforma multimedia Alto Nivel, Latinoamérica está girando nuevamente a la derecha.

¿No será que el fantasma está dentro de casa?

Parece que seguimos viendo fantasmas en lo nuevo: un nuevo gobierno izquierdista que llegue al poder, un nuevo gobierno de derecha populista, una nueva constitución, un político nuevo sin experiencia. Pero el problema no necesariamente está en lo nuevo; sino, en algo que los peruanos sabemos que no funciona bien desde hace mucho tiempo: la Institucionalidad.

Para algunos analistas el Perú tiene una institucionalidad muy precaria, para otros simplemente adolece de una falta de institucionalidad. ¿Y cómo podemos darnos cuenta que la institucionalidad en el país no funciona? Aquí menciono algunos ejemplos. Marque Ud. si alguno de ellos sucede en el Perú:

a)      Un sistema judicial lento y débil.

b)      Un poder legislativo acusado de corrupto e ineficiente.

c)       Un derecho a la propiedad que no se respeta.

d)      Trámites burocráticos engorrosos.

e)      Falta de competitividad estatal.

f)       A la policía no se le respeta.

g)      Falta de presencia del Estado.

Si Ud. marcó uno de ellos significa que tenemos una oportunidad de mejora. Si marco la mitad quiere decir que tenemos un problema serio, pero si marcó todos los ejemplos anteriores significa que la situación es grave, que estamos peor de lo que creemos, que el siguiente fantasma podemos ser nosotros. Pero dejémonos de ingenuidades, Ud. marcó todos. Entonces tenemos que ser conscientes que este es el gran reto que tiene el Perú y que no tiene que ver con el modelo económico sino con el fortalecimiento de las instituciones que son las que deben delinear el rumbo a seguir por los peruanos. Y si los peruanos no sabemos dónde ir o nos estamos peleando por dónde ir es precisamente la institucionalidad la que debe marcar el norte a seguir.

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En los 5 años del gobierno de Ollanta Humala el Perú ha retrocedido 21 posiciones en Institucionalidad según el Foro Económico Mundial.

Y más allá de las elecciones ¿el Perú estará avanzado en su Institucionalidad? ¿Irá lento pero seguro como la tortuga? Ni siquiera eso. Estamos, más bien, retrocediendo como el cangrejo. Según el Reporte de Competitividad Global desarrollado por el Foro Económico mundial, el Perú del año 2011 al año 2015 ha retrocedido 21 posiciones. Es decir, de 140 países evaluados hemos pasado –en los últimos 5 años- del puesto 95 al puesto 116.  Brasil que está que se cae a pedazos por la corrupción y la frágil institucionalidad que tiene está solamente 5 puestos por debajo de nosotros (puesto 121). Por tanto, este es un problema que va más allá de izquierdas o derechas, que sobrepasa el tema de hacer una nueva constitución y por el que no tiene culpa el modelo económico. Más bien, la falta de institucionalidad es la culpable de que el modelo económico no repercuta en un mejor crecimiento económico más redistributivo y en favor de las mayorías.

Julio Cotler hablando sobre Institucionalidad

Y mientras los políticos deben priorizar en mejorar la institucionalidad en el Perú, nosotros debemos preocuparnos en acordarnos siempre – no solamente en elecciones- de ese Perú profundo que no crece y pensar cómo podemos contribuir con nuestros compatriotas a quienes no les llegan los beneficios del crecimiento económico. No he resuelto nada; sin embargo, espero haber contestado para algunos la pregunta: ¿Qué estamos haciendo mal?


Corrupción y baja institucionalidad azota Latinoamérica

17 noviembre, 2014

El caso de los 43 estudiantes muertos en el Estado de Guerrero, México, en la que estarían involucrados autoridades políticas, policías y sicarios demuestra la precariedad institucional que sufrimos muchos países latinoamericanos y que desemboca en un estado de corrupción, impunidad y engaño de parte de quienes -más bien- debiesen cuidarnos y velar por el estado de Derecho.

Y es que la institucionalidad en muchos países de Latino América está por los suelos. Según el Índice de Competitividad Global 2014 –del Foro Económico Mundial- que mide, entre otros factores de productividad, el grado de institucionalidad  de 144 países pone a muchos estados  latinoamericanos en el tercio inferior de esta lista.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

Para variar, un latinoamericano se encuentra último en esta lista mundial Se trata de Venezuela, cuya institucionalidad ha venido a menos desde que ha sido dirigida por gobiernos de carácter bolivariano. ¿Puede haber una institucionalidad coherente, sólida y seria en un país que decide crear un Viceministerio de la Suprema Felicidad? Otro país hermano que se encuentra entre los 8 peores  países en institucionalidad es Argentina; país que no está pasando por un buen momento económico debido a sus políticas públicas y caudillismo autocrático. Le sigue Paraguay –en el puesto 133-  que tiene una serie de problemas internos como la falta de seguridad y la debilidad institucional.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

Continúa el Perú, que se encuentra en la posición 118 (de 144) en nivel de institucionalidad. 7 puestos por debajo de Colombia (111) y 16 puestos por debajo de México (102). Estos 3 países –junto a Chile- se han diferenciado en Latinoamérica por apostar por la apertura al libre mercado como la principal herramienta para lograr el crecimiento económico; sin embargo, la institucionalidad en estos estados deja mucho que desear. Por ejemplo, en la variable “Desvío de fondos públicos” Perú se encuentra en la posición 104, México 119 y Colombia 128. Ultimo está Venezuela y penúltimo Argentina. En “Confianza en los políticos”, México está en el puesto 114, Colombia 125 y Perú 131. “El costo de negocio de la delincuencia y violencia” en México lo hace ocupar la casilla 135, Colombia 134 y Perú 127. En el rubro “Ética y corrupción” último sale Venezuela; En el 103 Perú, 110 México y 123 Colombia.

Adicionalmente, los 3 se encuentran en la “lista negra” de los países productores y distribuidores de droga en el mundo, según el Informe Anual del gobierno de los Estados Unidos. Colombia y Perú están entre los mayores distribuidores de cocaína en el mundo y México es el principal distribuidor de derivados ilegales de opio en los Estados Unidos.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Esto demuestra, que el crecimiento económico es importante, pero si no avanzamos en temas base como la institucionalidad y en temas transversales como la educación, el futuro que se nos viene más que un desafío podría ser una vorágine…


SER EMPRENDEDOR EN EL PERU

13 septiembre, 2013

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. Según el Informe Ejecutivo Global  Entrepreneurship Monitor 2011 Perú registra una tasa emprendedora de casi 23%; es decir, uno de cada cuatro peruanos –en estos momentos- está emprendiendo.

 ¿Y que es lo que motiva a un emprendedor a hacer empresa? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa de las tres. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad. Esta es una cifra positiva para el Perú; sin embargo, en el mismo informe se aprecia que Perú es uno de los países cuya población presenta una de las mayores tasas de “temor al fracaso” ante los emprendimientos. ¿Y por que’ se da esta disyuntiva que podría hacer que la tasa de emprendimiento decaiga en nuestro país?

El emprendedor  es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.  Pero no está ni actúa solo, se desenvuelve en una coyuntura nacional e internacional que le imponen una serie de variables exógenas que no pueden controlar. Es en este escenario en que intervienen el gobierno, las autoridades y otros agentes como proveedores y clientes, que muchas veces –en vez de apoyar al emprendedor- lo sancionan y limitan con medidas, normas y actitudes que restringen el surgimiento del pequeño empresario.

Y la mejor manera de entender este contexto y la falta de apoyo –por parte de las autoridades- es con algunos ejemplos verídicos  que son el pan de cada día de los emprendedores en el Perú.

Caso 1.- Una Mype emprendedora de confecciones en Lurin que cuenta con cuatro trabajadores, que paga sus impuestos y brinda trabajo a más peruanos, es estafada por uno de sus trabajadores (la secretaria) quien se apropia de manera ilícita de S/19,500 que eran para el pago de sus obligaciones. La empresa la denuncia ante el poder judicial, buscando hacer justicia ante el hurto cometido y la Corte Superior de Justicia de Lima cierra el caso por falta de pruebas, sin resolver la controversia de fondo. Los argumentos que interpone la corte son que no se ha verificado la preexistencia del monto apropiado debido a que la copia del cheque y la hoja de “requerimiento de materiales” presentado por la pequeña empresa –como pruebas de la apropiación- no han sido acompañadas de auditoría alguna, ni presenta la firma de un contador. Yo me pregunto, ¿una microempresa de cuatro trabajadores –según el poder judicial- debería tener en planilla un contador que firme cada una de las hojas de “requerimiento de materiales” para que le de validez a cada compra y salida de dinero que realice una pyme? ¿Suena eso coherente? ¿Es esa la manera en que un poder del Estado apoya a sus emprendedores? ¿Entonces, la culpa es del microempresario por no contratar desde un inicio a profesionales calificados que validen todas sus operaciones?

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 2.- Un emprendedor ahorra su dinero y decide comprar un pequeño local para alquilarlo. El emprendedor hace un contrato de alquiler, formaliza la operación ante la sunat, se convierte en contribuyente de primera categoría y mes a mes paga sus impuestos según ley. Cada mes el contribuyente paga el 5% del valor que alquiler, en este caso el local se alquila por doscientos setenta y siete nuevos soles, lo cual hace que el monto a pagar sea de catorce nuevos soles. Pero en un mes, el emprendedor –debido a las múltiples actividades que realiza para salir adelante- se descuida y olvida pagar en fecha el impuesto a la renta de primera categoría. Desesperado, al día siguiente, recurre a su amigo contador para que le informe si puede pagar sin mayores problemas el impuesto y este le dice: – la infracción por no presentar la declaración mensual en su fecha es del  50% de la UIT (S/. 3700), es decir, mil ochocientos cincuenta nuevos soles. Pero si regularizas voluntariamente la omisión a la declaración jurada y pagas la multa, solo deberás cancelar el 10% de la multa, es decir, ciento ochenta y cinco nuevos soles. Entonces nuestro buen emprendedor, tuvo que pagar una multa de S/. 185.00  por olvidarse pagar S/.14.00 en su fecha. Es decir, por pagar al día siguiente de su plazo establecido debió cancelar 13 veces más de lo que pagaba mensualmente. Este contribuyente tuvo que destinar el 67% de lo que recibe mensualmente para el pago de la multa y así evitar sanciones mayores. Y me pregunto ¿Con estas medidas impulsa el Estado a quienes pagan formalmente sus impuestos? ¿No debería haber una escala de pagos de acuerdo al tamaño del contribuyente? ¿Así busca el Estado anchar la base tributaria y que mas peruanos contribuyan al desarrollo del país?

Caso 3.- Dos amigos se juntan para iniciar una actividad de emprendimiento. Formalizan su empresa, obtienen su RUC, ponen en práctica su planeamiento estratégico y aun no sacan boletas ni facturas cuando les cae una carta de la municipalidad distrital. La municipalidad rápidamente se ha enterado que han abierto una empresa con domicilio fiscal en su distrito y les exige que obtengan su licencia de funcionamiento, además de pagar la multa por no hacer la declaración oportunamente. Los jóvenes emprendedores aun no han vendido nada, ni un solo producto, ni siquiera han sacado boletas y ya tienen que pagar una multa a la municipalidad. Los planes no salen de acuerdo a lo planificado, la percepción de oportunidad se pierde y la neo empresa no llega a funcionar. Mientras tanto, la municipalidad sigue enviando cartas coactivas ampliando las multas administrativas. Tres años después, la otrora empresa se encuentra de baja de oficio pero el municipio sigue enviando sus esquelas coercitivas, al que fue su fugaz domicilio fiscal,  amenazando con cobranzas coactivas y registro en la central de riesgo. Y me pregunto ¿Así impulsa el municipio a los emprendedores que en su distrito quieren hacer empresa? ¿No debiera ser la municipalidad distrital más amiga y comprensiva con quienes buscan crear negocio en sus localidades y generar trabajo? ¿Están los funcionarios municipales capacitados para impulsar el emprendimiento así como lo están para recaudar contribuciones coactivamente?

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos?  Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos? Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 4.- Una emprendedora abre una boutique de ropa para damas. Ha invertido en la decoración de la tienda, ha formalizado su empresa, está generando fuentes de trabajo, empieza a pagar impuestos. Ha invertido sabiendo que en una primera etapa solo va a recuperar su capital de trabajo; así que es muy cuidadosa con sus gastos.  De pronto, le llega una carta de una empresa de telecomunicaciones que impulsa directorios telefónicos para empresas. En la misiva le agradecen haber confiado en ellos y le envían un arte con el aviso a colores que ella ha decidido “poner” en el directorio telefónico. Asimismo, le mencionan que el aviso a colores de un cuarto de página A4 lo pagara’ en doce cómodas cuotas, tiene 48 horas para aprobar el arte y además la carta es acompañada del primer recibo de pago. La emprendedora –aun sin salir de su asombro- llama al directorio de empresas y le menciona que ella no ha mandado a poner ningún aviso. Es más, les da claras señales del craso error. En primer lugar, les menciona que su negocio es de ropa de damas y el aviso promociona ropa de bebes, el nombre comercial no es el mismo que ella utiliza en su tienda y el teléfono de contacto no es el suyo. Además, le han emitido una boleta cuando en cada operación que realiza ella siempre solicita facturas para utilizarlo como crédito fiscal. A todo esto, el área de ventas de la empresa en mención le dice: -Lo siento, pero acá esta su contrato con las características que Ud. ha solicitado. La apesadumbrada emprendedora dice que eso no es verdad, que debe haber un error. Y la empresa contesta: -No hay error señora aquí tenemos su firma con el compromiso que Ud. ha adquirido. La nueva empresaria empieza a degustar los primeros sinsabores que trae su aventura de querer hacer empresa en el Perú. Tiene que dejar todas sus actividades de lado, para acercarse a la empresa de telecomunicaciones y tratar de resolver el asunto personalmente. Mientras que le ubican el contrato, le piden su DNI para la verificación de la firma, procede la anulación del contrato y le dicen que no le pueden dar copia del contrato que aducen “ella firmo’” pasan aproximadamente cuatro horas. Ese momento nadie se lo pagara’, la cólera pasada nadie se la quitara’, la desconfianza generada marcara’ su trato con otras empresas. Y yo me pregunto ¿Esa es la forma en que una gran empresa puede tratar a una mype? ¿Es fluido y está al alcance de los nuevos emprendedores interponer demandas ante casos como este? ¿Si una gran empresa no tiene –a veces- los procesos adecuados para controlar las acciones que hacen sus recursos humanos, se le puede exigir a un nuevo emprendedor que cuente con personal calificado para que no cometa ninguna falta?

Casos que suceden día a día y por los que muchos emprendedores tienen que pasar. Y cuando buscan ayuda ¿con que se encuentran? Con un Estado a quien le falta crear un marco jurídico que sea amigable con las micro y pequeñas empresas; con unas autoridades que, en vez de impulsar el crecimiento, obstruyen los procedimientos que pudiesen generar mayor competitividad empresarial.

Entonces nos preguntamos ¿está el Estado realmente  brindando su apoyo a los emprendedores? Según el Informe Global Entrepeneurship 2011, la mayoría de actividades de emprendimiento en el Perú son débiles y pequeñas. Perú tiene una alta tasa de emprendimientos en etapa temprana al igual que Chile, Colombia y China. Sin embargo, en negocios establecidos las tasas peruanas son mucho menores que sus similares. Es por eso, que labor efectiva del Estado es tan importante en el acompañamiento a los emprendedores y a los nuevos empresarios. El Estado es aquel que con sus normas y medidas determina que el ambiente en el que se desenvuelven los emprendedores sea amigable, digerible y empodere sus proyectos y visiones o puede ser aquel que se encargue de obstruir, atrancar y apagar  las aspiraciones de nuestros jóvenes empresarios.

Existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Video de Idep Perú, Instituto de Emprendimiento Político.

¿Y cuáles son las tareas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Un gran tema pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, oportunidades, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que no se anche la base tributaria, lo que perjudica al régimen en cuanto a la recaudación fiscal y a las pocas empresas formales que son las que siempre reciben toda la carga tributaria.

La Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Todo emprendedor y empresario necesita normas claras y predictibilidad que le generen confianza para la toma de decisiones. Es decir, todo emprendedor, empresario e inversor busca eficiencia en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, economía saludable, así como un marco legal en materia de competencias. Sin embargo, el Perú se encuentra en el puesto 109 (de 148 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2013 – 2014. Este pilar, que ha ido retrocediendo en los dos últimos ranking del WEF (World Economic Forum) es uno de los más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande. Según este último ranking, Perú está muy retrasado en muchas áreas relacionadas a la institucionalidad: confianza pública en políticos (131), independencia del poder judicial (126), carga de la regulación gubernamental (113). Asimismo, desde que se inicio el Plan Nacional de Competitividad en el 2005 -elaborado por el Consejo Nacional de Competitividad- se trazo, entre otros,  el plan sectorial referido al fortalecimiento institucional  y hasta el año 2012 solo había tenido un avance del 3%, cuando otro sector – como la política comercial- había alcanzado un desarrollo de 82%. Es en estos momentos de incertidumbre mundial donde necesitamos con mayor urgencia de una institucionalidad solida que garantice la apuesta por la eficiencia del Estado y por un desarrollo sostenible que brinde más bienestar a los peruanos.

Dos casos de emprendimiento peruano. Todo empieza con un espíritu de superación, la lucha por salir adelante y la necesidad de desenvolverse en un entorno formal.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores es el gran desafío de mejorar el nivel de educación primaria y secundaria en el Perú. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Según el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) 2009, que mide el rendimiento escolar de estudiantes de 15 años en el mundo, nuestro país quedo en el antepenúltimo puesto en habilidad lectora y matemáticas; así como, penúltimos en ciencias. Y eso gracias a Kirguistán que quedo ultimo en todo, sino nuestra posición hubiera sido aun peor. Esto significa que aun tenemos un techo muy alto para avanzar, pero más que verlo como una debilidad debiéramos verlo como una oportunidad de mejora.

De igual manera, también es importante que el Perú mejore en otros indicadores que promuevan la competitividad como la ciencia y la tecnología, el clima económico y la infraestructura.

El emprendedor es un gran transformador que busca abrirse paso más allá de las limitaciones y trabas que pudiesen existir; sin embargo, no es un superhéroe que pueda bregar día y noche sin cansarse, sin fatigarse ante esa falta de apoyo y empatía que muchas veces encuentra frente a las autoridades. Es por eso, que es labor del Estado promover un ambiente adecuado que impulse los emprendimientos y brinde soporte a aquellos que si creemos en un Perú mejor y apostamos nuestras fichas a este juego llamado emprendimiento.


PROMOVER LA INCLUSIÓN ES ACERCAR A MAS CIUDADANOS AL SISTEMA

31 marzo, 2013

Según la Comisión para América Latina y el Caribe (CEPAL) los países con mayor crecimiento económico en Latinoamérica en los últimos 10 años han sido Panamá, Perú, Uruguay, Argentina y República Dominicana. Sin embargo, varios de estos estados que más crecieron también han sufrido una serie de conflictos sociales internos y se ha podido observar un alto índice de descontento popular. ¿Por qué?

Según el economista argentino Bernardo kliksberg, asesor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la tensión social registrada en países de alto crecimiento como Panamá, Perú, República Dominicana, Colombia y Chile está vinculada a la persistente y elevada desigualdad de sus sociedades. Es decir, la desigualdad es un fenómeno que es destructivo para la economía porque reduce el número de consumidores, no permite el desarrollo de la clase media, aumenta la criminalidad y la inseguridad social, y no genera oportunidades iguales para todos.

Entonces el reto será ¿cómo integrar a estos sectores excluidos a las oportunidades que nos presenta el crecimiento económico? La respuesta será hacerlos partícipes del sistema en que vivimos. Es decir, poder comprar, vender, ser propietario, tener educación, trabajo, salud y ser parte de ese sistema que nos permite aprovechar todas las oportunidades que nos brinda el crecimiento económico.

En los últimos años, ha habido una vinculación entre la tensión social en países de alto crecimiento con la persistente y elevada desigualdad.

En los últimos años, ha habido una vinculación entre la tensión social en países de alto crecimiento con la persistente y elevada desigualdad.

El año pasado, en una conferencia organizada por la Cámara de Comercio de Lima pude escuchar al economista peruano Hernando de Soto quien justamente habló sobre los Tratados de Libre Comercio (TLC) y cómo estos deben ser la herramienta necesaria para que toda la población sea parte del sistema. Mencionaba que los TLC, así como generan oportunidades internacionales para los países, también deberían concebir una integración hacia adentro que sirva para que todas las personas puedan acercarse a las oportunidades que brinda el mercado.

Dice De Soto que a partir de 2008, con la crisis financiera internacional, nos vamos a dar cuenta que las cosas no caminan por sí solas y que la “mano invisible” no regula el mercado como queríamos. Y esta fecha será el inicio de 3 problemas que se van a presentar en nuestra coyuntura: la recesión, los conflictos sociales y la Primavera Árabe. Estas tres dificultades corresponden a una falla en el sistema que nos gobierna. Las bases que gobiernan el sistema están sobre el papel, sobre documentos; y el papel en estos 3 casos está siendo desvalorizado. Veamos lo que pasa en cada uno de ellos según el economista.

Recesión


En septiembre 2008 empiezan a caer las hipotecas en Estados Unidos. Entonces se buscó sacar los activos tóxicos del mercado, pero no pudieron encontrarlos. Esta situación era totalmente ilógica porque en Estados Unidos todo debiera ser ubicable. Lo que sucedió es que en este país desde hace tiempo no hacían seguimiento a los derivados financieros. Ahora estos derivados son aproximadamente 700 mil billones de dólares. Tal suceso provocó la reducción del crédito en Norteamérica hasta en un 90%.

Entonces nos encontramos ante un mundo financiero que se ha divorciado del mundo real. Es decir, hay otra realidad, algo así como en Matrix. Hay una crisis de conocimiento, porque ya no se sabe dónde están las cosas. Y he aquí el problema, porque parece que la sociedad olvidó que el capitalismo está constituido sobre el papel, sobre documentos. Y el papel ya no podía informar todo lo referente al actor, entonces el papel iba perdiendo su valor. Una de las cosas que mejor sabía hacer los países del Norte era organizar sus recursos; ahora, parece que han perdido la capacidad de organizar sus recursos. Lo que hay en Estados Unidos y Europa son “papeles sin recursos”. Hoy el papel de algunos países latinoamericanos tiene más valor que un papel del Norte. El papel, base del capitalismo ha ido perdiendo su valor.

Mohamed Mouazizi, fue el primer ciudadano árabe que se inmoló como protesta contra el desempleo y la falta de oportunidades de ser parte del sistema.

Mohamed Mouazizi, fue el primer ciudadano árabe que se inmoló como protesta contra el desempleo y la falta de oportunidades de ser parte del sistema.

Conflictos Sociales


A los del Norte les gusta el papel, el capitalismo se basa en papel. A los pueblos indígenas no les gusta el papel, los sectores excluidos no conocen el papel. Es parte de la informalidad con la que vivimos. En nuestro caso, hay peruanos que aceptan el papel, otros que no. Ese es un problema, porque todos deberíamos ser iguales y jugar con las mismas reglas. Todos en el Perú deberían de gozar de titulación para irlos, poco a poco, integrando al sistema que vivimos. Es por eso, que Hernando de Soto habla de un TLC hacia adentro, que sirva para integrarnos y brindar oportunidad a toda la población. Los TLC deben servir para relacionar y vincular a todos los pobladores.

La Primavera Árabe


Cerca de 49 personas se inmolaron en el mundo árabe. Todos eran empresarios informales. Mohamed Mouazizi, vendedor informal de Tunez, era un emprendedor, un empresario. Antes de morir declaró “los pobres también tienen derecho de comprar y de vender”. Todos aquellos que se inmolaron se vieron privados de su propiedad. Ellos protestaban de impotencia por el abuso del gobierno que no los dejaba entrar al sistema, un Estado que no ha incentivado la emergencia de una nueva clase social.

Analistas han vinculado la primavera árabe con una primavera económica. El derecho de todo ciudadano a hacer empresa.

Analistas han vinculado la primavera árabe con una primavera económica. El derecho de todo ciudadano a hacer empresa.

En los tres casos hay un problema con el sistema. Todos quieren participar en la economía del mercado pero no pueden. Es por eso que debemos combatir la informalidad, promover la inclusión, el ingreso al sistema y el uso del papel. El día que la población sienta que puede ser parte del sistema, entonces significará que estamos en camino de la inclusión. Los lugares donde mejor ha tenido éxito el mercado es donde todos están incluidos. Y los TLC deben llevarnos a ese camino, porque libre comercio significa que todo el mundo tiene derecho a hacer empresa.


OBAMA Y LA POLITICA EXTERIOR DE ESTADOS UNIDOS 2013

3 diciembre, 2012

Ahora que Barack Obama ganó nuevamente las elecciones en Estados Unidos, podremos ver a un presidente más decidido que buscará ocupar un lugar en la historia. Ya no hay posibilidad de pensar en otras reelecciones;  por tanto, deberá concentrarse en hacer lo mejor para su país. Y lo que haga Estados Unidos, siempre tendrá consecuencias en el mundo.

La coyuntura internacional que vive el mundo parece plantear unos grandes desafíos para la política exterior estadounidense; por tanto, en los siguientes cuatro años, muchas decisiones –postergadas- podrían tomarse y muchas acciones –esperadas- podrían ejecutarse, lo que movería aún más las fichas de esta partida que nos ha tocado jugar.

Por un lado, la política exterior de Estados Unidos se rige bajo principios base que siempre se mantendrán –como la economía de libre mercado, la promoción de los derechos humanos, la defensa de Israel o la difusión de los valores occidentales- y serán la base para establecer sus objetivos generales como la seguridad colectiva, la lucha contra el terrorismo, promover el multilateralismo y el liderazgo norteamericano en el mundo.

Los desafíos para Estados Unidos, en política exterior, para estos próximos años son muchos. Por un lado se vienen las potencias que resurgen como China y Rusia, las potencias emergentes que buscan mayor intervención como India y Brasil, el reforzamiento de las autocracias en muchos Estados, el desarrollo de actividades nucleares en países como Corea del Norte e Irán, los estados fallidos que muchas veces son refugio para terroristas y los estados que no profesan los valores occidentales como son muchos países musulmanes.

Cambiando el pivot de Medio Oriente hacia el Asia Pacífico

Cambiando el pivot de Medio Oriente hacia el Asia Pacífico.

Ante esta coyuntura, ¿cuál será los lineamientos en política exterior que tomará los Estados Unidos? Habría que dejar en claro que la política internacional es el único campo en que la constitución norteamericana concede al presidente poderes casi absolutos, excepto el de declarar la guerra. Muchos de estos poderes otorgados al ejecutivo tienen como base la Estrategia Nacional de Seguridad presentada en septiembre 2002 a raíz del atentado del 11-S por el presidente Bush. Y aunque en la última estrategia de seguridad de 2010 se rectifica la posición unilateral de los EE.UU. (aunque hay excepciones), aún no se han derogado acciones coercitivas como las intervenciones telefónicas so pretexto de garantizar la seguridad nacional.

Analicemos entonces la posición de Estados Unidos respecto a algunos actores internacionales.

Primavera Árabe

En primera instancia la primavera árabe debería ofrecer a la región gobiernos democráticos que se basen en el estado de derecho y en el desarrollo de la economía. En este ámbito, Estados Unidos y sus aliados deberían apoyar a estas naciones a desarrollar su propio liderazgo y empoderar su proceso democrático. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas naciones pueden buscar la democracia pero con sus propios valores religiosos, sociales y políticos que no necesariamente coincidan con los valores occidentales. Y habría que analizar qué tipo de democracia es la que quieren imponer. Tal es el caso de Egipto, cuyo nuevo líder, el presidente Mohamed Morsi, está buscando asumir poderes casi absolutos por encima de la justicia a través de un controvertido decreto (decretazo) unilateral con el fin de dar estabilidad a su gobierno y resolver “asuntos de soberanía nacional”.

Estados Unidos debería estar preparado para los siguientes desenlaces a los que llevaría lo que se conoce como la primavera árabe, ya que hay la probabilidad que países amigos como Arabia Saudí también sean afectados por esta ola de revoluciones; lo que cambiaría, aún más, el escenario global y movería el status quo logrado por Estados Unidos en parte del Medio Oriente.

Europa

La crisis europea ha debilitado mucho al principal socio estadounidense. Además, se ha observado las diferencias existentes, en cuanto a política económica,  entre Estados Unidos y el líder europeo Alemania. Mientras Obama busca que el Estado juegue un papel importante en la economía a través de una mayor inversión pública, Angela Merkel busca profundizar el control fiscal y la reducción del Estado de bienestar.

Barack Obama le pide a los líderes europeos que apuesten por una mayor inversión pública con el fin de generar mayor empleo.

Barack Obama le pide a los líderes europeos que apuesten por una mayor inversión pública con el fin de generar mayor empleo.

Sin embargo, más allá de esta diferencia, Estados Unidos y Europa son los socios naturales que siempre han buscado defender la democracia y los valores de occidente. Por tanto, la alianza militar trasatlántica de la OTAN debe ser reforzada buscando hacer frente a las amenazas de mediano y largo plazo que aparecen en distintas partes del mundo.

Una fuerte alianza de la OTAN brindará una mayor seguridad a los Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo, la proliferación nuclear, el bloqueo marítimo comercial, el resurgimiento de Rusia y China, la inestabilidad en Medio Oriente, África y Asia. Asimismo, se espera que EE.UU. continúe su compromiso de defensa de Europa Central y del Este a través del Sistema de Defensa Antimisiles.

Asia Pacífico

La conducta provocadora y ofensiva de China es un desafío a mediano y  largo plazo para la región Asia Pacífico. Japón y Australia han decidido hacer cambios en sus estrategias de defensa ante los crecientes gastos en defensa militar china. India, quien ha tenido disputas fronterizas con China, también ha empezado a modernizarse militarmente al igual que Vietnam, quien debido a sus diferencias marítimas con China, ha preferido acercarse a Occidente.

En este contexto, Estados Unidos está cambiando su estrategia militar reforzando su presencia en Asia Pacífico antes que en Medio Oriente, la cual quedará reforzada con la presencia de aliados norteamericanos. El objetivo de este cambio es lograr un balance de poder adecuado en esta región del pacífico con el fin de no perder su influencia política y económica, así como prevenir cualquier conflicto potencial que pueda ocasionar costos mayores.

La primera gira internacional de Barack Obama, después de su reelección es a 3 países del Sudeste Asiático (Camboya, Birmania y Tailandia), lo que marca su nueva relación con esta región.

La primera gira internacional de Barack Obama, después de su reelección es a 3 países del Sudeste Asiático (Camboya, Birmania y Tailandia), lo que marca su nueva relación con esta región.

El reequilibrio que ha hecho el gobierno de Obama hacia el Asia Pacífico, también busca tranquilizar a los aliados asiáticos de Norteamérica, mantener su posición dominante de seguridad en la región y disuadir a China.

EE.UU. ya empezó enviando más de 2500 marines a Australia como parte de la ampliación de su alianza militar. Asimismo, ha acordado con Japón la instalación de un segundo sistema de defensa antimisiles y ha alcanzado un acuerdo para aumentar el tránsito militar por los mares de su socio Filipinas.

Rusia

El desafío para el gobierno estadounidense pasa por restablecer las relaciones con Rusia sin pasar por alto el retroceso democrático que se viene dando en este país a través de las continuas violaciones de los derechos humanos, así como del Estado de derecho.

Más allá de que muchos consideren a Rusia como el “enemigo geopolítico número uno”, Estados Unidos debe trabajar con Rusia en temas en los que ambos compartan intereses como la no proliferación nuclear y el control armamentístico. Asimismo, se va a tener que continuar buscando alternativas multilaterales ante la obstaculización rusa para llegar a consensos internacionales en temas como Siria o Irán.

Muchos le exigen a Estados Unidos una posición más fuerte ante el retroceso democrático en  Rusia, así como mantener su apoyo a los Estados democráticos que limitan con esta nación.

El escudo de defensa antimisiles de la OTAN  en Europa, es uno de los principales puntos de tensión entre Rusia y los Estados Unidos, debido a que el gobierno ruso ve a este sistema de defensa como una amenaza a su seguridad.

El escudo de defensa anti misiles de la OTAN en Europa, es uno de los principales puntos de tensión entre Rusia y los Estados Unidos, debido a que el gobierno ruso ve a este sistema de defensa como una amenaza a su seguridad.

China

China es la segunda economía del mundo, primera en términos de exportaciones y segunda en importaciones, así como el segundo mercado en bienes de lujo; sin embargo, para Estados Unidos estos logros no son sinónimos de prácticas comerciales transparentes. Asimismo, su desarrollo económico no ha ido de la mano con su desarrollo social, el respeto por los derechos humanos y las reformas políticas que debiera adoptar el partido comunista chino.

Por otro lado, China ha ido desarrollando una política exterior más fuerte y sus gastos en modernización militar han aumentado considerablemente, lo que está preocupando a toda la región de Asia Pacífico y a Estados Unidos.

Por tanto, los desafíos que tiene Estados Unidos para con China son tan significativos como delicados. La administración de Obama ha centrado su estrategia en el llamado Pivote a Asia Pacífico. Esta maniobra busca replantear los recursos militares y estratégicos estadounidenses hacia el continente asiático. El objetivo es contener a China ante su aparente cambio de política de ascenso pacífico y tranquilizar a sus aliados asiáticos, buscando mantener su posición de dominio en la seguridad de la región. EE.UU. deberá afianzar su relación económica, política y militar con aliados regionales como Japón, India, Taiwán, Corea del Sur y Australia; así como afianzar su relación con otros actores regionales como Vietnam, Filipinas y Birmania.

Tensión en Mar meridional de China. Reclamos de soberanía china sobre mar meridional lo enfrentan con Vietnam, Taiwán, Filipinas y Malasia.

Tensión en Mar Meridional de China. Reclamos de soberanía china sobre mar meridional lo enfrentan con Vietnam, Taiwan, Filipinas y Malasia.

La política exterior china ha causado mucha preocupación en la región por las últimas disputas territoriales en el Mar Meridional de China y en el Pacífico Occidental; así como, inquietud en el mundo por bloquear –en el Consejo de Seguridad de la ONU- condenas hacia Siria e Irán. Del mismo modo, no ven que contribuya ejerciendo una presión efectiva hacia la conducta beligerante de su socio Corea del Norte.

Estados Unidos deberá buscar que las empresas norteamericanas reciban, por parte de China, un trato justo y se respete sus derechos de propiedad intelectual; así como, pedir al gobierno chino que deje de manipular su moneda en perjuicio de los intereses estadounidenses.

Sin embargo, más allá de las diferencias entre las dos economías más grandes del mundo, la relación que establezca Estados Unidos con China será vital para los desafíos de este nuevo siglo.

Estados Unidos y su nueva estrategia

Lo que ha quedado claro en la Estrategia Nacional de Seguridad 2010 de los EE.UU. es que se ha dejado de lado posiciones tan controversiales de la política norteamericana como fue la guerra preventiva y sus actuaciones unilaterales. Estados Unidos ha aceptado sus limitaciones económicas y políticas, y entiende que la única forma de mantener su liderazgo es a través del fomento del multilateralismo. Por tanto, sabe que es indispensable la búsqueda de alianzas y coaliciones para afrontar los nuevos desafíos globales, la coordinación con los nuevos países emergentes, la reorientación de su política de seguridad, la apertura comercial para la expansión de sus exportaciones e inversiones, el mantenimiento de la democracia entre sus socios y entender que los valores “occidentales”, como los entendemos, son aceptados y necesarios para Occidente (al menos para la mayoría), pero no necesariamente para el resto del mundo que tiene sus propias particularidades históricas y culturales.


A propósito de La Parada: ¿Vivimos todos los peruanos en un mismo Sistema?

25 noviembre, 2012

Cuando uno ve en las imágenes del televisor a una población exacerbada, descontrolada y frenética defendiendo como leones algo que no es suyo; cuando ves delincuentes sacando provecho del caos para robar,  dañar y destruir; cuando distingues  a pobladores maltratando a policías y diciendo “se creen importantes”, cuando ves a forajidos incendiando comisarías sin que nadie los detenga, cuando observas a gente tratando de matar a la autoridad a pedradas, uno se pregunta ¿esta es la ciudad en la que vivo?, ¿estas son las personas con las que convivo?, ¿hay autoridad en nuestro país?, ¿por qué existen estas personas?

Para las 2 primeras preguntas la respuesta es sencilla: sí. Esta es la ciudad en que vivimos y tenemos que convivir con estos seres humanos. La tercera pregunta se podría contestar: sí, pero parece que no funciona. La autoridad funciona para unos, no para otros, algunos saben cómo hacerla funcionar, otros saben cómo desactivarla y muchos, al no hallar un funcionamiento adecuado, ni siquiera queremos utilizarla. La cuarta pregunta si nos debería llevar a reflexión.

¿Por qué existen estas personas? Porque han nacido igual que nosotros y tienen el mismo derecho a la vida, a la igualdad ante la ley, a la libre expresión, a trabajar libremente y muchos derechos más que tenemos los ciudadanos. Sin embargo, estas personas -que tienen los mismos derechos que cualquier ciudadano y que son reconocidos en la constitución- parece que no saben que también tienen deberes y que los derechos de uno terminan o se limitan donde comienza los del otro.

Expresarse es un derecho pero hacerlo de manera violenta y criminal, sin el más mínimo respeto a la vida es una grave falta que debe ser condenada y sancionada con todo el peso de la ley. Todos tenemos derecho al trabajo, pero siempre y cuando este se ajuste a ley; es decir, bajo las normas que establezca la autoridad. Nadie puede apropiarse de un lugar que es público y decir “sólo muertos saldremos de aquí”. Actitudes intolerantes como ésta no llevan a buen término y es el Estado el que debe poner control, orden y brindar el principio de seguridad que los ciudadanos necesitamos tener.

Sin embargo, ¿cómo entender tanta violencia en estos seres humanos?, ¿acaso no saben lo que es vivir civilizadamente y que tienen que respetar las reglas básicas de convivencia? Pues parece que no. Y querer llegar a ellos con el lenguaje que utilizamos quienes hablamos de leyes, normas, deberes y derechos, parece que no tiene mucho sentido. ¿Por qué? ¿Porque ellos son salvajes y brutos y nosotros ciudadanos educados y responsables? Cuidado, creo que no deberíamos ser tan superficiales.

Que se portan salvajemente, sí. Que no respetan nada, sí. Que no entienden de normas y deberes, sí. Pero vayamos al fondo, ¿son todos ellos tan bárbaros e irracionales que han desechado –sin más ni menos- las herramientas, conocimientos y oportunidades que les ha brindado el Estado?, ¿son tan atrevidos, temerarios e insolentes que no les interesa enfrentarse a una autoridad firme, correcta y que siempre hace respetar el principio de la ley y la justicia? Nooo! ¿A quién queremos engañar? Es el Estado el que no ha hecho lo necesario para insertarlos al “sistema” y ha permitido, con su descuido y falta de institucionalidad, que se acostumbren a actuar sin leyes que los corrijan adecuadamente.  Porque hacer mal las cosas es tan dañino como no hacer nada.

Un lumpen que está acostumbrado a hacer lo que le da la gana porque para él la ley no vale nada, no va a cambiar porque pongas un caballo, un policía o un juez delante de él. Porque la ley, las normas y la constitución son un documento ajeno a ellos. Un documento pertenece a un “sistema” al cual ellos no se han incorporado. Por tanto, no pertenecen al “sistema” en que los demás vivimos y aceptamos. Al hablar de sistema me refiero a ese conjunto de elementos que el Estado ha organizado para lograr un objetivo: vivir en una sociedad ordenada sujeto a las normas establecidas.

Entonces nos damos cuenta que estamos viviendo en un mismo lugar y en un mismo tiempo dos tipos de actores. Los actores legales, que somos todos aquellos que nos acogemos al sistema y sus normas –así no nos guste-, y los actores ilegales, que son aquellos que quieren imponer la ley de la fuerza y que no conocen de normas ni respeto.

Y vemos cómo a estos dos tipos de actores el Estado los quiere controlar con las normas establecidas para aquellos que aceptamos y vivimos en el “sistema”. He ahí el problema de nuestro Estado y la precariedad de sus instituciones, querer controlar con documentos y papeles a alguien que no reconoce estos documentos. No se puede. Es imposible. Y encima cuando esta población “anti sistema” pasa por las instituciones que forman parte del sistema del Estado, se dan cuenta que este famoso “sistema” puede ser fácilmente corrompido.

 Entonces, debemos darnos cuenta que el problema que tenemos no es específico a un grupo de compatriotas que no tiene educación y que no quiere comportarse de acuerdo a ley, sino que es un problema transversal que afecta a toda nuestra sociedad y su entorno. Este problema viene de arriba. Si el Estado no cumple su rol de autoridad, de generar orden, de mejorar su institucionalidad, de brindar desarrollo social y de crear un marco jurídico que permita a todos los ciudadanos ser parte del mismo “sistema”, no solamente no resolveremos el problema, sino que cada vez más nos hundiremos en una vorágine de descontrol, violencia y crisis que nos explotará en la cara y que quizá nos deje cicatrices muy difíciles de borrar.

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A 11 AÑOS DEL ATENTADO DEL 11 DE SEPTIEMBRE

11 septiembre, 2012

El 11-S no marcó una época de cambios sino un cambio de época

Eran aproximadamente las 7:50 a.m. en Lima (una hora antes que en New York) cuando empezaron  aparecer las primeras imágenes en CNN del “accidente” (lo que se pensaba en ese momento) que había ocurrido en una de las torres del World Trade Center. Incluso los periodistas pensaban que se trataba de una avioneta o un pequeño avión. Aún nadie pensaba que se trataba de un atentado que cambiaría la historia.

Minutos después, mientras muchos veíamos en vivo la torre Norte incendiarse, sin aún prever la tragedia que se producía al interior del edificio como en sus alrededores,  vemos incrédulos en las imágenes venir otro avión y chocarse contra la torre Sur. Esto no era película, era la realidad en “vivo”. La nación más poderosa del mundo estaba siendo atacada en su corazón financiero, en los símbolos de Wall Street.

Si eso sucedía en el país más importante y “seguro” del mundo, qué no podría ocurrir en el resto de países? ¿Qué no podría pasar en los países en vías de desarrollo que no contamos con un plan nacional de seguridad íntegro contra atentados terroristas y estamos  expuestos a la violencia interna y externa?

Y cuándo aún no terminábamos de sorprendernos de tamaño atentado y de  darnos cuenta del ataque terrorista, la torre Sur se derrumbaba ante nuestros ojos. Una pesadilla hecha realidad. El ataque a las Torres Gemelas no sólo era un atentado hacia un estado específico, no sólo era un golpe contra Estados Unidos; era una embestida a la civilización occidental, a una forma de vida, a los valores de un hemisferio.

Transmisión en vivo del inicio del ataque al World Trade Center, el 11 de septiembre, por CNN en español.

Y el mundo entero se preguntaba ¿quién era Bin Laden? ¿de dónde venía? ¿por qué hacía eso?. En ese momento recordaba la capacitación en seguridad aeroportuaria que me había brindado, meses atrás, una aerolínea comercial en el aeropuerto internacional Jorge Chavez. Sacaba mi separata para recordar y ahí estaba: Osama Bin Laden. Terrorista responsable de numerosos ataques contra Estados Unidos y otras potencias occidentales. Ese mismo año 2001, ya una aerolínea comercial norteamericana me había enseñado que el principal enemigo potencial de los aeropuertos internacionales era este sujeto Bin Laden. Estaba identificado por el departamento de seguridad norteamericano y las aerolíneas lo sabían. Es por eso, que a veces resulta difícil pensar que no se pudo hacer nada más.

Esta tragedia marcó un cambio de época. Cambió la forma de entender el mundo. El mundo no sólo era occidente, también había un mundo islámico; este cambio no se había producido por la acción de las naciones, sino de terroristas; la superioridad militar no garantizaba la protección a los estados. El temor entraba a nuestras casas a través de las imágenes de los televisores, a través de los mensajes de los medios de comunicación.

Dios quiera que estos hechos no se repitan porque más allá de la reflexión, lo que estas acciones generan es más violencia, la concentración en la seguridad nacional antes que en la humana y el deseo del hombre por acumular más poder y dominio sobre otros.