Del Perú, fantasmas, Institucionalidad y muchas cosas más

24 abril, 2016

Terminada las elecciones generales Perú 2016, un amigo en la noche me dijo: “Verónica ha ganado en 6 regiones (hoy sabemos que ganó 7) y Gregorio en Cajamarca. Algo estamos haciendo mal en este país” y otro amigo respondió: “Algo grande estamos obviando”. En tono de alivio una amiga añadió: “Si, gracias a la división de la izquierda no llegó Verónica”… un poco más y a mis amigos había que pasarles huevo y cuy para quitarles el susto. Pero sus sueños se habían cumplido: se mantendría el rumbo económico y se alejaba el “fantasma” de la izquierda. Entonces me invadieron algunas preguntas. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo? ¿Es la izquierda un fantasma?  ¿Será el modelo económico liberal la mejor opción a seguir? ¿No será que el fantasma está dentro de casa? Aquí mis opiniones.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

Evidentemente estas preguntas hechas – que se hacen en un contexto en que se considera que el modelo elegido las  últimas dos décadas es el adecuado- tienen una connotación liberal, un apego hacia la apertura económica, una posición a favor de la inversión extranjera, una elección por el capitalismo, una apuesta a favor de la libertad de exportaciones e importaciones, una visión dirigida hacia la globalización  y hacia la fuerza centrífuga que esta representa; es decir, una fuerza que empuja hacia afuera, hacia la apuesta por los mercados externos, por las herramientas internacionales que buscan impulsar el desarrollo económico, por delegar cierta soberanía a entidades supranacionales porque se entiende que ese es el sendero que están siguiendo los países que ven en la globalización y la apertura económica la ruta adecuada para su crecimiento y la disminución de la pobreza.

Y para muestra un ejemplo. El modelo económico liberal que viene siguiendo el Perú en más de las dos últimas décadas, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ha conseguido resultados positivos para el país: Perú ha sido el país que más ha reducido la pobreza – en los últimos 13 años- en América Latina. De 54.7% de pobreza, registrada en Perú en 2001, hemos pasado a 22.7% en 2014. Es decir, en los últimos 13 años se redujo en 32% la pobreza en el Perú. Números muy buenos que hacen pensar a muchos que este es el camino correcto a seguir.

Sin embargo, mientras muchos nos revolvemos en esta vorágine positivista asumiendo que por fin el Perú encontró el sendero de gloria que lo llevará a ser un país desarrollado y que todo es cuestión de seguir con el modelo y de saber esperar (un par de décadas más por lo menos), un 20 a 30% de peruanos asusta a liberales, capitalistas y gente de derecha cada 5 años en época de elecciones presidenciales. ¿Pero por qué? ¿Acaso no es este modelo económico liberal el correcto y el seguido por los países que han alcanzado el desarrollo? Y es ahí donde vienen las preguntas: ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

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Según los resultados finales de las Elecciones Perú 2016, el partido fuerza Popular (Keiko Fujimori) ganó en 16 regiones, Peruanos por el Kambio (PPK) obtuvo el triunfo sólo en una región, Frente Amplio (la opción de izquierda) se impuso en 7 regiones y Democracia Directa (izquierda dura) conquistó una región.

Sí, nos estamos olvidando que este laureado modelo económico no beneficia a todos. Si beneficia al que está estudiando una maestría, al profesional que está laborando en una mediana o gran empresa, al que ha aprovechado el boom inmobiliario y ya se compró su departamento, al que está descansando en su club los fines de semana, al empresario que disfruta los frutos de su esfuerzo, al inversionista que tiene el dinero y la habilidad de saber buscar oportunidades, al joven que se encuentra estudiando en una universidad top peruana. Pero no está llegando al peruano que trabaja en empresa formal y gana el sueldo mínimo ($224 al mes), al peruano que trabaja en empresa informal y no gana ni sueldo mínimo ni tiene beneficios sociales, al agricultor que solo puede dedicarse al autoabastecimiento, al ciudadano que se ha generado su propio empleo y vendiendo golosinas en la calle no le ha llegado aún las bondades del modelo económico que algunos tanto defendemos.

¿Entonces estamos haciendo algo mal? Por supuesto. Sólo pensamos en el beneficio que este modelo liberal ya nos reporta a nosotros y no pensamos en el peruano que no ha recibido la más mínima gracia de este sistema; y mientras nuestros problemas comunes son coger una fuerte gripe, que nos rayen el carro o tener que trabajar unas horas más, nos olvidamos que los principales problemas de muchos peruanos son no tener qué comer ese día, no saber qué es un trabajo formal y saber que el pobre no va a encontrar justicia en este país. Y nos acordamos de ellos solamente cuando nos asustan –cada cinco años- queriendo elegir una alternativa política que rechazamos, se nos mueve el piso cada vez que recordamos que en una democracia la mayoría manda y es esa mayoría quien muchas veces pone en el poder a la suma de todos nuestros miedos y es donde empezamos a rezar para que el Señor se apiade de nosotros y no salga elegida la candidatura que rechazamos. Y nos volvemos más católicos, y nos volvemos más altruistas con nuestro prójimo, y la filantropía sale por nuestros poros, y queremos ayudar, apoyar desinteresadamente, colaborar generosamente y casi casi… tocamos el cielo.

Y después que nos enteramos que la opción política que nos producía escalofríos no salió, respiramos profundamente, sin ir a la iglesia agradecemos a Dios, alzamos la mano en señal de victoria, recurrimos al facebook para que el resto se entere que hemos ganado la primera batalla, para recibir la aprobación de nuestros amigos que tienen la misma línea política y burlarnos –quizá- de aquellos que quedaron en el camino, y por supuesto que una vez más queda en el olvido aquella pregunta: ¿Estamos obviando algo?

¿Es la izquierda un fantasma?

No sé si la izquierda sea un fantasma pero parece que está desapareciendo, como fantasma, de varios gobiernos latinoamericanos. En Argentina ganó Macri que era la opción de derecha, en Bolivia el pueblo le dijo no a la reelección del socialista Evo Morales,  en Venezuela la oposición ganó mayoría en el congreso ante la propuesta del socialismo del siglo XXI, en Perú han pasado a disputar la elección presidencial 2 opciones vinculadas al modelo económico liberal, en Brasil el modelo desarrollista del Partido de los Trabajadores está a punto de caer ante el impeachment (proceso de destitución). Es decir, varios casos en que se observa que los partidos –que han estado en el poder- vinculados al socialismo están en retroceso. ¿Será esta una maquiavélica conspiración del imperialismo yanqui contra las virtudes del socialismo? No. Es simplemente que los gobiernos socialistas latinoamericanos una vez más demuestran su incapacidad para gobernar. Y el pueblo que los eligió ahora les da la espalda. Pero siendo sinceros, el pueblo siempre le da la espalda a los malos gobiernos sean de izquierda, derecha o como quieran llamarlos.

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Mapa político de América Latina 2011, año en que Ollanta Humala llega al poder en Perú. De 19 países, 13 tienen tendencia de izquierda.

Desde mi percepción, siento que muchos jóvenes se acercan a las propuestas socialistas no por un tema de ideología, sino porque son proposiciones que hablan de cambio, de igualdad social, de una mejor sociedad en la cual vivir, de un progreso para todos; es decir, de un idealismo que va en consecuencia con las ganas de muchos jóvenes que querer cambiar el mundo para conseguir algo mejor. Pero creo que el error está en que, para muchos socialistas o simpatizantes de esta opción, el cambio debe ser casi total. Es decir, hay que destruir para volver a construir. Y a estas alturas esto sería una locura. El modelo liberal ha probado tener muchas deficiencias pero creo que aún con ellas ha conseguido mejores resultados que los gobiernos socialistas latinoamericanos. Por ello, lo que necesita son los ajustes necesarios, voluntad política, mucha paciencia –porque este es un proyecto a largo plazo- y sobretodo hacer una serie de reformas para constituir la Institucionalidad que requiere nuestro país.

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Mapa político de América Latina 2016. Según la plataforma multimedia Alto Nivel, Latinoamérica está girando nuevamente a la derecha.

¿No será que el fantasma está dentro de casa?

Parece que seguimos viendo fantasmas en lo nuevo: un nuevo gobierno izquierdista que llegue al poder, un nuevo gobierno de derecha populista, una nueva constitución, un político nuevo sin experiencia. Pero el problema no necesariamente está en lo nuevo; sino, en algo que los peruanos sabemos que no funciona bien desde hace mucho tiempo: la Institucionalidad.

Para algunos analistas el Perú tiene una institucionalidad muy precaria, para otros simplemente adolece de una falta de institucionalidad. ¿Y cómo podemos darnos cuenta que la institucionalidad en el país no funciona? Aquí menciono algunos ejemplos. Marque Ud. si alguno de ellos sucede en el Perú:

a)      Un sistema judicial lento y débil.

b)      Un poder legislativo acusado de corrupto e ineficiente.

c)       Un derecho a la propiedad que no se respeta.

d)      Trámites burocráticos engorrosos.

e)      Falta de competitividad estatal.

f)       A la policía no se le respeta.

g)      Falta de presencia del Estado.

Si Ud. marcó uno de ellos significa que tenemos una oportunidad de mejora. Si marco la mitad quiere decir que tenemos un problema serio, pero si marcó todos los ejemplos anteriores significa que la situación es grave, que estamos peor de lo que creemos, que el siguiente fantasma podemos ser nosotros. Pero dejémonos de ingenuidades, Ud. marcó todos. Entonces tenemos que ser conscientes que este es el gran reto que tiene el Perú y que no tiene que ver con el modelo económico sino con el fortalecimiento de las instituciones que son las que deben delinear el rumbo a seguir por los peruanos. Y si los peruanos no sabemos dónde ir o nos estamos peleando por dónde ir es precisamente la institucionalidad la que debe marcar el norte a seguir.

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En los 5 años del gobierno de Ollanta Humala el Perú ha retrocedido 21 posiciones en Institucionalidad según el Foro Económico Mundial.

Y más allá de las elecciones ¿el Perú estará avanzado en su Institucionalidad? ¿Irá lento pero seguro como la tortuga? Ni siquiera eso. Estamos, más bien, retrocediendo como el cangrejo. Según el Reporte de Competitividad Global desarrollado por el Foro Económico mundial, el Perú del año 2011 al año 2015 ha retrocedido 21 posiciones. Es decir, de 140 países evaluados hemos pasado –en los últimos 5 años- del puesto 95 al puesto 116.  Brasil que está que se cae a pedazos por la corrupción y la frágil institucionalidad que tiene está solamente 5 puestos por debajo de nosotros (puesto 121). Por tanto, este es un problema que va más allá de izquierdas o derechas, que sobrepasa el tema de hacer una nueva constitución y por el que no tiene culpa el modelo económico. Más bien, la falta de institucionalidad es la culpable de que el modelo económico no repercuta en un mejor crecimiento económico más redistributivo y en favor de las mayorías.

Julio Cotler hablando sobre Institucionalidad

Y mientras los políticos deben priorizar en mejorar la institucionalidad en el Perú, nosotros debemos preocuparnos en acordarnos siempre – no solamente en elecciones- de ese Perú profundo que no crece y pensar cómo podemos contribuir con nuestros compatriotas a quienes no les llegan los beneficios del crecimiento económico. No he resuelto nada; sin embargo, espero haber contestado para algunos la pregunta: ¿Qué estamos haciendo mal?


A propósito de La Parada: ¿Vivimos todos los peruanos en un mismo Sistema?

25 noviembre, 2012

Cuando uno ve en las imágenes del televisor a una población exacerbada, descontrolada y frenética defendiendo como leones algo que no es suyo; cuando ves delincuentes sacando provecho del caos para robar,  dañar y destruir; cuando distingues  a pobladores maltratando a policías y diciendo “se creen importantes”, cuando ves a forajidos incendiando comisarías sin que nadie los detenga, cuando observas a gente tratando de matar a la autoridad a pedradas, uno se pregunta ¿esta es la ciudad en la que vivo?, ¿estas son las personas con las que convivo?, ¿hay autoridad en nuestro país?, ¿por qué existen estas personas?

Para las 2 primeras preguntas la respuesta es sencilla: sí. Esta es la ciudad en que vivimos y tenemos que convivir con estos seres humanos. La tercera pregunta se podría contestar: sí, pero parece que no funciona. La autoridad funciona para unos, no para otros, algunos saben cómo hacerla funcionar, otros saben cómo desactivarla y muchos, al no hallar un funcionamiento adecuado, ni siquiera queremos utilizarla. La cuarta pregunta si nos debería llevar a reflexión.

¿Por qué existen estas personas? Porque han nacido igual que nosotros y tienen el mismo derecho a la vida, a la igualdad ante la ley, a la libre expresión, a trabajar libremente y muchos derechos más que tenemos los ciudadanos. Sin embargo, estas personas -que tienen los mismos derechos que cualquier ciudadano y que son reconocidos en la constitución- parece que no saben que también tienen deberes y que los derechos de uno terminan o se limitan donde comienza los del otro.

Expresarse es un derecho pero hacerlo de manera violenta y criminal, sin el más mínimo respeto a la vida es una grave falta que debe ser condenada y sancionada con todo el peso de la ley. Todos tenemos derecho al trabajo, pero siempre y cuando este se ajuste a ley; es decir, bajo las normas que establezca la autoridad. Nadie puede apropiarse de un lugar que es público y decir “sólo muertos saldremos de aquí”. Actitudes intolerantes como ésta no llevan a buen término y es el Estado el que debe poner control, orden y brindar el principio de seguridad que los ciudadanos necesitamos tener.

Sin embargo, ¿cómo entender tanta violencia en estos seres humanos?, ¿acaso no saben lo que es vivir civilizadamente y que tienen que respetar las reglas básicas de convivencia? Pues parece que no. Y querer llegar a ellos con el lenguaje que utilizamos quienes hablamos de leyes, normas, deberes y derechos, parece que no tiene mucho sentido. ¿Por qué? ¿Porque ellos son salvajes y brutos y nosotros ciudadanos educados y responsables? Cuidado, creo que no deberíamos ser tan superficiales.

Que se portan salvajemente, sí. Que no respetan nada, sí. Que no entienden de normas y deberes, sí. Pero vayamos al fondo, ¿son todos ellos tan bárbaros e irracionales que han desechado –sin más ni menos- las herramientas, conocimientos y oportunidades que les ha brindado el Estado?, ¿son tan atrevidos, temerarios e insolentes que no les interesa enfrentarse a una autoridad firme, correcta y que siempre hace respetar el principio de la ley y la justicia? Nooo! ¿A quién queremos engañar? Es el Estado el que no ha hecho lo necesario para insertarlos al “sistema” y ha permitido, con su descuido y falta de institucionalidad, que se acostumbren a actuar sin leyes que los corrijan adecuadamente.  Porque hacer mal las cosas es tan dañino como no hacer nada.

Un lumpen que está acostumbrado a hacer lo que le da la gana porque para él la ley no vale nada, no va a cambiar porque pongas un caballo, un policía o un juez delante de él. Porque la ley, las normas y la constitución son un documento ajeno a ellos. Un documento pertenece a un “sistema” al cual ellos no se han incorporado. Por tanto, no pertenecen al “sistema” en que los demás vivimos y aceptamos. Al hablar de sistema me refiero a ese conjunto de elementos que el Estado ha organizado para lograr un objetivo: vivir en una sociedad ordenada sujeto a las normas establecidas.

Entonces nos damos cuenta que estamos viviendo en un mismo lugar y en un mismo tiempo dos tipos de actores. Los actores legales, que somos todos aquellos que nos acogemos al sistema y sus normas –así no nos guste-, y los actores ilegales, que son aquellos que quieren imponer la ley de la fuerza y que no conocen de normas ni respeto.

Y vemos cómo a estos dos tipos de actores el Estado los quiere controlar con las normas establecidas para aquellos que aceptamos y vivimos en el “sistema”. He ahí el problema de nuestro Estado y la precariedad de sus instituciones, querer controlar con documentos y papeles a alguien que no reconoce estos documentos. No se puede. Es imposible. Y encima cuando esta población “anti sistema” pasa por las instituciones que forman parte del sistema del Estado, se dan cuenta que este famoso “sistema” puede ser fácilmente corrompido.

 Entonces, debemos darnos cuenta que el problema que tenemos no es específico a un grupo de compatriotas que no tiene educación y que no quiere comportarse de acuerdo a ley, sino que es un problema transversal que afecta a toda nuestra sociedad y su entorno. Este problema viene de arriba. Si el Estado no cumple su rol de autoridad, de generar orden, de mejorar su institucionalidad, de brindar desarrollo social y de crear un marco jurídico que permita a todos los ciudadanos ser parte del mismo “sistema”, no solamente no resolveremos el problema, sino que cada vez más nos hundiremos en una vorágine de descontrol, violencia y crisis que nos explotará en la cara y que quizá nos deje cicatrices muy difíciles de borrar.

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APOSTANDO POR EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN: En búsqueda de un crecimiento continuo e inclusivo

2 septiembre, 2012

Según el Índice de Competitividad Global 2011-2012, Perú ocupa el primer lugar en control de la inflación, en facilidad de acceso al crédito está entre los 25 primeros de 142 países; sin embargo, en el sistema educativo se ubica en la posición 128 y en innovación ocupamos el puesto 113.

El Perú está creciendo económicamente, se ha vuelto más competitivo y tiene una mejor performance para hacer negocios. Así lo demuestra el Índice de Competitividad Global 2011-2012 del Foro Económico Mundial, donde Perú se ubica en la primera mitad del ranking (puesto 67 de 142 países). En el Reporte Doing Business 2012 (Banco Mundial), que mide la facilidad para hacer negocios, Perú se encuentra en el tercio superior a nivel mundial (puesto 41 de 183 países). Asimismo, según el último Índice de Clima Económico en América Latina, elaborado por el centro de estudios económicos Getulio Vargas de manera trimestral, el Perú es el país con el mejor clima para los negocios en la región.

Entonces, si las cifras y rankings se ven tan bien eso significa que ¿estaremos yendo por el camino correcto? ¿Nos alcanzará el impulso dado para mantener nuestra competitividad en los siguientes años? ¿Será solamente la bien manejada macroeconomía, el control de la inflación, el crecimiento del mercado y el desarrollo de las finanzas nuestros caballitos de batalla para ser un líder regional del siglo XXI?

Al igual que Pedro tendré que negar tres veces estas preguntas (antes que cante el gallo o que nos grite el estancamiento): No! no! y no! Y es que, si bien –de acuerdo a los resultados- estamos aprobados en competitividad de manera global, si nos ponemos a revisar los indicadores de manera desagregada podremos encontrar que hay dos indicadores primordiales en los que no estamos nada bien. Estos son: innovación y educación primaria. Incluso en el último informe de Competitividad 2012, hemos retrocedido en tres indicadores: estos dos indicadores mencionados más educación superior. Es decir, justamente estamos mal en los indicadores que son la base para avanzar hacia una “economía del conocimiento”. Aquella economía que nos serviría para desarrollar al capital humano y a las empresas con valor agregado.

“Hubiera preferido un ministerio de ciencia y tecnología que de cultura” manifestaba el ex ministro de economía Ismael Benavides, el 2010, luego de que su propio gobierno creara el ministerio de Cultura.

A las pruebas me remito. Por ejemplo, en el último Índice de Clima Económico (ICE) en el que Perú es el mejor destino para hacer negocios en América Latina, la variable que es nuestro mayor obstáculo, en el mediano plazo, es la “escasa mano de obra calificada”. Es decir, hoy estamos primeros pero ¿qué pasará mañana cuando las empresas que busquen crecer no encuentren personal calificado? ¿Podrá una empresa apostar por la innovación con un personal que ha recibido una base educativa ínfima y débil? Si la era del conocimiento es la tendencia a seguir ¿no estaremos perdiendo oportunidades laborales por no habernos desarrollado en lo que debíamos?  ¿No es el Estado y las empresas privadas quienes deberían promover el desarrollo del conocimiento y la innovación?

Según el informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación para Perú 2011, realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), nuestro país debiera desarrollar una economía del conocimiento basado en cuatro pilares fundamentales: inversión, educación, investigación y desarrollo empresarial.

Este cuadro elaborado por la UNCTAD, a través del informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú, muestra un análisis FODA de nuestro sistema nacional de innovación.

Perú sólo invierte 0.1% en Investigación y Desarrollo

Mientras que Perú sólo invierte el 0.1% en investigación y desarrollo, Chile invierte el 0.7% y Brasil el 0.8%. Ni hablar de los asiáticos, China invierte 2.1%, Singapur 2.2%, Corea del Sur 2.8%. Es decir, mientras Perú invierte US$ 8 al año por habitante en I&D, Chile invierte US$ 70 y Corea del Sur US$ 500. Con estas cifras ¿podremos alcanzar la innovación que necesitamos para seguir creciendo? ¿Podremos desarrollar con estas cifras productos con valor agregado como nos recomienda Porter cada vez que viene al CADE? La verdad que es imposible. La inversión que realiza el Perú en I&D es menor a la inversión que efectuó Kazajistán 0.21% (país independiente desde 1991) y Sudán 0.23% (considerado estado fallido) en el año 2007. Incluso Grecia que está a punto de colapsar económicamente invirtió este último año 0.6%.

El problema no sólo es el sector público que aún pareciese no considera prioritario la ciencia, tecnología e innovación; sino también, el sector privado cuya inversión en innovación es casi nula. Además de no existir una vinculación adecuada entre la oferta universitaria, las actividades de investigación y lo que demanda el sector productivo.

Perú tiene una de las inversiones más bajas del mundo en investigación y desarrollo. Solo invierte el 0.1% del PBI.

Entre los últimos en Educación

El problema de la educación en el Perú no es la cobertura educativa sino la calidad de la educación. Perú ha participado en la Prueba PISA 2009 (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), examen que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años de edad y sus capacidades para aprender, y los resultados han sido penosos: en comprensión lectora puesto 63 de 65 países, en matemáticas 63 de 65 y en ciencias 64 de 65. ¡Gracias a Kirguistán que está último en todo! sino bajaríamos una posición más…

Es por eso, la importancia de aumentar el gasto público en educación que realiza Perú. Actualmente, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el gasto peruano en educación es bastante bajo. Alcanza el 2.7% del PBI, siendo el promedio de la región (que también es bajo) 4.2%. Es decir, Perú gasta en educación por habitante (año 2008) $81, mientras que Chile, Colombia, México y Panamá (países que siguen una política económica como la nuestra) gastan 224, 147, 378 y 229 dólares respectivamente. Y el promedio de gasto en la región es 171 dólares. No llegamos ni a la mitad.

Sólo 1 de cada 5 universitarios estudia ciencias e ingeniería

Para que el Perú siga creciendo necesariamente debe apostar por el conocimiento, la ciencia y la innovación. Uno de los principios base para ser una potencia emergente es el desarrollo manufacturero y para esto se necesita expertos que puedan producir competitivamente los bienes actuales y poder inventar y desarrollar nuevos productos. Para ambos casos se necesita de profesionales en ciencias e ingeniería. Entonces las preguntas caen de maduras ¿están los jóvenes peruanos optando por estudiar carreras de ciencia e ingeniería? ¿Se encuentra el Estado incentivando la ciencia y tecnología en nuestro país?

Según el Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Víctor Carranza, sólo el 20% de universitarios en el Perú estudia carreras de ciencia y ingeniería (incluso me esperaba un porcentaje menor). Esta cifra es poca, considerando que otros países, como los asiáticos, están apostando por las ciencias para mantener su crecimiento económico. En el caso del Perú, según el Instituto de Estadística de UNESCO (2010) el 51% de jóvenes universitarios -al año 2007- se habían matriculado en educación, le seguía Derecho con 8% y recién en la sexta posición aparecía la primera ingeniería (de sistemas) con 3%. En ingeniería civil e industrial la matrícula era de 2% cada una. Además, hay que considerar que matriculados no significa que vayan a terminar o ejercer la carrera. Entonces, nos encontramos con una cifra pequeña que debiera ser incentivada por el Estado si quiere ser un país competitivo.

Según el Ministerio de Educación, al año 2007, más del 50% de universitarios elegían estudiar educación y sólo el 8% decidían seguir ingeniería. Mientras en los países asiáticos están apostando todo a la ciencia y tecnología.

Al Perú le urge desarrollo industrial

Según Michael Porter el Perú tiene cinco sectores competitivos que pueden complementar el desarrollo económico que el país necesita. Estos potenciales cluster serían en minería, pesca, textil y confecciones, agroindustria y turismo.

Por su parte, el Ministerio de la Producción ha identificado 11 cadenas productivas: cuero y calzado, maderera y forestal, textil-algodón, joyería, pecuario-porcinos, caucho-llantas, vitivinícola, metalmecánica, textil-camélidos, pecuario-lácteos y productos naturales.

Se han realizado varios informes sobre cuáles son los sectores productivos que tienen potencial de crecimiento. ¿No debería el Estado apoyar con más esfuerzo estos emprendimientos peruanos?

Las pyme, de manera autónoma, se han conglomerado por sectores en diversas partes del país. Así tenemos a las empresas de confecciones en Gamarra, calzado en El Porvenir de Trujillo, muebles de madera en Villa El Salvador, metal mecánica en Juliaca, turismo en Cusco, vinos y piscos en Ica, confecciones de alpaca en Puno, artesanías en Petit Thouars y gastronomía en Miraflores y San Isidro.

Esta información nos permite saber que hay sectores y zonas productivas que tienen un potencial de desarrollo identificado y bien haría el sector público y privado en apoyar a estas industrias para su desarrollo industrial.

Porter menciona que el Perú necesita tener una estrategia económica y saber a dónde vamos como país. Para esto, necesitamos mejorar en unas áreas básicas como son la educación y la competitividad. Es decir, nos está diciendo que apostemos por la innovación y el conocimiento. Menciona además, que la realidad del Perú de hoy es que más del 80% del valor de sus exportaciones son materias o productos primarios (minería, agricultura, pesca) y del 20% que resta, la mayoría son productos industriales de bajo nivel de procesamiento. ¿No nos vendría bien cambiar la distribución de este porcentaje?

La debilidad en innovación que tenemos se puede observar a través del porcentaje que sacamos en exportaciones de alta tecnología.

Camino a la Innovación

En una economía global basada en el conocimiento es fundamental innovar para obtener crecimiento económico. Empresas que apuestan por la innovación como Google, Apple o Facebook pueden tener un valor de mercado más alto que la economía de muchos países.

La edición de CADE 2011 dejó claro que la innovación es el pilar fundamental de la competitividad en el país. Según el reconocido Carlos Añaños, director ejecutivo de Ajegroup, la innovación no sólo se da al hacer un chip de última generación, sino que también se puede innovar en diferentes partes del proceso de la cadena de valores.

¿Y cómo le irá a Latinoamérica en innovación? Según el Ranking Global de Innovación 2012, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (OMPI) la mayoría de países latinoamericanos se encuentran de la mitad para abajo en la clasificación de 141 países. Sólo Chile se encuentra entre los 50 líderes mundiales en innovación. El Informe también divide a los países entre los líderes, los que están aprendiendo y los de bajo desempeño. Adivinen dónde están la mayoría de países latinoamericanos? Sí, entre los países de bajo desempeño. Aquí se encuentran países como México, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela.

Fernando Villarán, presidente de Base Consultores, pide que se fomente el estudio científico en el Perú.

Las autoridades peruanas saben de la importancia de la innovación y el conocimiento para el desarrollo económico. Lo recomiendan distintos informes como el “Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú” de la UNCTAD, la “Nueva Política e institucionalidad para dinamizar la CTI peruana” de la Comisión Consultiva para la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), los resultados de la prueba PISA, los resultados del Índice de Desarrollo Humano respecto a la educación; sin embargo, parece que son pocas las acciones que realiza el Estado para revertir el bajo nivel de innovación que presenta nuestro país. De hecho se está avanzando, pero muy lentamente mientras otros países, como los asiáticos, están corriendo en esta materia. Soumitra Dutta, académico colaborador del Ranking Global de Innovación, manifiesta que “los países de bajo desempeño (como el Perú) de Latinoamérica están mejorando, pero el resto del mundo está avanzando más rápido. En Asia están avanzando mucho más”.

De acuerdo al Índice Global de Innovación 2012, los indicadores más bajos que tiene el Perú se concentran en Capital Humano, Creatividad y Conocimiento y Tecnología. Desglosando los indicadores podemos apreciar que en educación estamos en el puesto 120 de 141 países, en investigación y desarrollo 121, en creación de conocimiento 117, en publicaciones técnicas y científicas 126, en difusión del conocimiento 117, en productos y servicios creativos 119.

Comparándonos con otros países de la región podemos ver lo delicado de nuestra situación. En estos indicadores que he escogido, por su relación directa con el conocimiento y la innovación, estamos entre los últimos. Entre los países que forman parte de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) estamos últimos –dejando de lado la posición general del ranking- e incluso lejos. Y si nos comparamos con países que han elegido una política económica distinta a la nuestra, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, estamos en las mismas condiciones. Incluso en variables como la educación y productos y servicios creativos estamos últimos entre todos los países comparados. ¿No debe estas cifras hacernos reaccionar de manera drástica?

Perú se encuentra a media tabla en el Índice Global de Innovación 2012; sin embargo, en educación, ciencia e innovación estamos entre los últimos. Comparado con países vecinos estamos últimos en educación y en productos creativos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón.

Innovación, tecnología y conocimiento como herramientas para la Inclusión Social

 

Desarrollar competitividad, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación busca lograr “resultados económicos” que serán el medio para obtener el fin deseado: “resultados sociales”. El crecimiento económico será la herramienta que nos permita la mejora sostenible de la calidad de vida de la población peruana.

El conocimiento y la innovación nos deben permitir proponer alternativas, buscar soluciones, ejecutar programas, controlar procesos y recoger información que busquen resolver los problemas sociales, culturales y ambientales que tiene el país.

Desarrollar conocimientos debe ser la base para un capital humano calificado y con las herramientas necesarias para afrontar los desafíos de hoy. Un capital humano con herramientas adecuadas será la base para lograr la competitividad que las empresas necesitan y generar una mayor cantidad de emprendedores.

Modesto Montoya, presidente de la Academia Nuclear del Perú, habla claramente sobre la poca inversión que realiza el Estado en el ámbito tecnológico.

Porter ha mencionado que no se puede pensar en desarrollo económico sin tocar el desarrollo social. Formar y capacitar a las personas es una tarea impostergable para lograr el desarrollo social y económico que todos queremos. No desaprovechemos esta oportunidad que puede ser única e irrepetible.

Decía Confucio, 500 años antes de Cristo: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”. Ser parte de esta partida que nos ha tocado vivir no sólo significa ver con cautela lo que sucederá, sino que es pararse en responsabilidad, actuar y asumir los retos de lo que pueda venir.

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EL EMPRENDIMIENTO EN EL PERU

1 junio, 2012

Según el Informe Ejecutivo Global Entrepreneurship Monitor 2011, Perú ocupó el tercer puesto en el mundo, de países con mayor índice en actividad emprendedora temprana, detrás de China y Chile. Perú registró una tasa emprendedora de 22.9%. Es decir, uno de cada cinco peruanos estaba realizando algún tipo de emprendimiento.

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. El emprendedor es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.

Un emprendedor debe ser innovador, que es el acto de crear o modificar un producto e introducirlo al mercado. Para innovar hay que arriesgar, y para arriesgar se debe tener pasión por lo que se hace. Un gran ejemplo es Steve Jobs, el ex CEO  de Apple, un hombre visionario e innovador, que en un momento de su vida tuvo que abandonar su propia empresa y, en vez de decaerse, se dedicó a emprender otros nuevos negocios. Una frase de él lo define de cuerpo entero “Por mucho, Apple y Dell son las únicas en esta industria que hacen dinero. Ellos hacen esto para estar en Wal-Mart. Nosotros hacemos esto por innovación”.

¿Y cuál es la motivación de un emprendedor? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad.

Es interesante añadir que en los ranking GEM uno siempre va a ver, en los primeros lugares, a países como China, Chile, Arabia Saudita, Guatemala, Ecuador, Perú. No va a encontrar, entre los primeros, a Estados Unidos, Francia o Alemania. Y es que los mayores emprendedores se encuentran, sobretodo, en los países de renta media y baja. Aunque la crisis económica ha hecho que países como España, Grecia y Portugal aumenten su tasa de emprendimiento por necesidad. Debe ser que al haber un Estado ausente, que no brinda un estado de bienestar óptimo, que no garantiza un adecuado empleo, que no desarrolla un marco conceptual que fomente las oportunidades de igualdad para todos, hace que muchas personas desarrollen un espíritu emprendedor que les ayude salir adelante por ellas mismas. Esta realidad sería peligrosa si empuja a las personas a realizar un emprendimiento por necesidad, puesto que esta motivación no es la más recomendable debido a su alta tasa de fracaso.

Según las cifras podemos apreciar que el Perú es uno de los países con mayor percepción de oportunidades para emprender un negocio. Sin embargo, también es uno de los países con mayor temor al fracaso. Desde mi perspectiva el Estado no tiene un desarrollo institucional sólido ni un marco jurídico razonable que brinde la confianza que necesitan los emprendedores peruanos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

¿Pero, está el Estado brindando su apoyo a los emprendedores? El Perú es un país de emprendedores. Sin embargo, sus emprendimientos son débiles y pequeños, debido a que le falta al Estado crear un marco jurídico que sea amigable con las pequeñas empresas y desarrollar los pilares que generen mayor competitividad empresarial.

Promover el desarrollo de los emprendedores en nuestro país es vital; sobretodo si existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Según la Cámara de Comercio de Lima alrededor de 200 mypes se crean cada semana en el país.

¿Y cuáles son las áreas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Una tarea pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que el régimen se perjudique en cuanto a la recaudación fiscal.

Casi el 70% de pymes en el Perú son informales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive a que el emprendedor se formalice.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores será mejorar los niveles de educación primaria y secundaria. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Es importante también, que el Estado asuma una política educativa emprendedora a nivel escolar que incentive el emprendedurismo.

Fomentar el desarrollo de la innovación y de la ciencia y tecnología es una tarea fundamental del Estado. Mientras más se apueste por la investigación y desarrollo se podrá generar productos con mayor valor agregado para no depender solamente de la exportación de materias primas y productos primarios. Asimismo, es necesario fomentar la articulación empresarial a través de clusters y cadenas productivas.

Según la última prueba (2009) del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), que mide el nivel de educación en etapa escolar, el Perú se ubicó en la antepenúltima posición de 65 países. Tenemos mucho camino por recorrer.

Todo emprendedor y empresario necesita reglas claras y predictibilidad que le generen confianza para tomar decisiones. Por tanto, la Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Es decir, todo empresario e inversor busca una calidad eficiente en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, así como un marco legal en materia de competencias. El Perú se encuentra en el puesto 95 (de 142 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2011 – 2012. Es uno de los pilares más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande.

Asimismo, también es sumamente importante que el Perú mejore en otros indicadores de la competitividad como la infraestructura, el clima económico y un entorno  financiero adecuado.

Perú es uno de los países más emprendedores del mundo, pero la mayoría de sus emprendimientos son débiles y pequeños. Es el Estado quien debe crear un marco jurídico amigable que aliente el desarrollo y competitividad empresarial.

Lograr salir adelante en estos desafíos no sólo beneficiará a los emprendedores; sino también, a los gerentes y empresarios. El emprendedor, es aquel que es un transformador; el gerente, es aquel que gestiona y el empresario es aquel que arriesga. Un emprendedor puede ser un empresario, pero un empresario tiene que ser emprendedor.

Según los estudios, los casos más exitosos son los emprendedores que estudian y se desarrollan como gerentes y luego deciden ser empresarios.

El informe del Global Entrepreneurship 2011, en referencia a las actitudes hacia el emprendimiento en Perú, también señala indicadores favorables con respecto a la consideración del emprendimiento como carrera (85%) y el prestigio social de los emprendedores (82%).

Por tanto, ser emprendedores innovadores en el Perú es un reto y una oportunidad. Y su desarrollo dependerá tanto de la sociedad civil, conformada por las empresas, universidades, inversionistas y de los mismos emprendedores; así como del respaldo que el gobierno les brinde.

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¿CUALES SON LOS PAISES MÁS GLOBALIZADOS AL 2011?

1 febrero, 2012

Acaba de publicarse el Índice de Globalización, versión 2011, elaborado por la consultora Ernst & Young, donde se indica quiénes son los países más globalizados del planeta y de los cinco primeros, dos son asiáticos y tres son europeos.

La diferencia es que mientras las dos economías asiáticas, Singapur y Hong Kong, son las que encabezan también el Informe de Doing Business 2012 como los mejores lugares para hacer negocios; las tres economías europeas que lideran el Índice de Globalización tienen algunos problemas.  La situación económica en Bélgica no es la mejor, ha congelado el presupuesto de la Casa Real el 2012 así como 2013, y viene de estar 535 días sin gobierno. Irlanda ha tenido que ser rescatada por la UE y por el FMI y aún sigue en problemas. Por su parte, Suecia – el país que mejor se encuentra en la actualidad- podría ser uno de los países europeos que más decaiga en su economía. Según el último Informe “El Mundo en 2050”, elaborado por el Banco HSBC, Suecia retrocedería veinte posiciones de cara al 2050.

El Índice de Globalización mide el grado en que los 60 países más grandes, en términos de PBI, se conectan con el resto del mundo a través de cinco categorías relevantes para las empresas. Estas son: apertura al comercio exterior, flujo de capital, intercambio de tecnología e ideas, movimiento laboral e integración cultural.

Veamos cómo le va a América Latina en este ranking. Dentro de esta lista de sesenta países hay 8 economías latinoamericanas. He realizado un cuadro comparativo para poder analizar mejor la situación de cada país. La mejor economía ubicada es la de Chile que ocupa el puesto 25. El liderazgo de Chile no es novedad debido a sus políticas de apertura de mercados. La llegada de capitales externos es una de las fortalezas de Chile – tiene 6.2-  y también se debe al buen manejo de su institucionalidad. Perú se posiciona como la tercera nación más globalizada de América Latina; sin embargo, ocupa uno de los últimos puestos en intercambio de tecnología. Pienso que si Perú no mejora en esta variable, así como en el flujo de capital (a pesar de la crisis) prontamente será pasado por Colombia quien viene avanzando firmemente en todos los factores. Hay que recordar que este país está considerado dentro de la lista CIVETS, que es el grupo de mercados emergentes que sigue a los BRICs.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón con información del Índice de Globalización 2011 desarrollado por la consultora Ernst & Young.

Brasil tiene como principal debilidad el movimiento de mano de obra internacional, justamente la que es una de las principales fortalezas de Ecuador; sin embargo, este país está muy bajo en tecnología y flujo de capital. A pesar de ser una gran potencia emergente la apertura al mercado de Brasil es baja; esto se debe a su política proteccionista que ha impedido una mayor inserción internacional del país. Por su parte, Ecuador también posee un muy bajo intercambio de tecnología y es la nación latinoamericana con la más baja integración cultural. Venezuela es el antepenúltimo país de este ranking. Sus mayores debilidades son la apertura al comercio y el flujo de capital. Lamentablemente su clase política ha contribuido a que un importante país de la región se encuentre en esta posición debido a su falta de predictibilidad y Estado de Derecho.

Si dividiéramos los países por bloques podríamos apreciar que primero se encuentran las naciones que han formado el Acuerdo de Pacífico, luego los representantes del Mercosur y al último los del ALBA. En el gráfico inferior se puede ver cómo va el progreso de los 5 factores en los países latinoamericanos, qué países avanzan más y cuáles no. Saque usted sus propias conclusiones.

Gráfico elaborado por Bruno Calderón, de categorías que miden el Índice de Globalización.

He confeccionado un cuadro adicional donde he colocado algunos países que me parecen claves seguirlos. Encabezan la lista los cinco primeros puestos del ranking, imprescindible colocarlos. Luego sigue Australia. Es importante estudiarlo porque tiene un tamaño y población muy similar a los países latinoamericanos, ha basado su desarrollo en los recursos naturales, como Latinoamérica, pero con una estrategia orientada a la innovación y ha sabido aprovechar el boom de las materias primas para diversificar su producción entre minerales, energía y agricultura. Su estrategia de crecimiento ha sido la inserción internacional y la innovación.

También está Vietnam, uno de las principales economías emergentes de Asia según el Fondo Monetario Internacional. Asimismo, según el Informe “The World in 2050. Beyond the BRICs”, elaborado por PriceWaterhouseCoopers el 2008, la economía vietnamita será la que logre el mayor crecimiento de PBI -9.8%- de cara al 2050. Filipinas, según el Informe “El Mundo en 2050”, elaborado por el Banco HSBC, será la economía emergente que más avance hacia el 2050 logrando ubicarse en el puesto 16 dentro de las principales economías del mundo. Razones importantes para tener en cuenta a estas dos economías. Y por último he colocado a los 3 BRIC que faltan (puesto que ya vimos a Brasil) que son Rusia, India y China, considerados según el grupo Goldman Sachs, las principales economías emergentes del planeta.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón con información del Índice de Globalización 2011 desarrollado por la consultora Ernst & Young.

Es impresionante ver la apertura al mercado y la integración cultural lograda por Hong Kong y Singapur, así como el intercambio de tecnología alcanzado por Irlanda y Suecia. Lástima que el milagro irlandés, en los últimos años, se haya desinflado y haya tenido que recibir el rescate europeo para salir de la profunda crisis en que se encuentra. Chile es el único país latinoamericano que se acerca a los primeros lugares en los valores de flujo de capital y movimiento laboral. Por otro lado, podemos apreciar que Filipinas sufre, al igual que el Perú, de un bajo intercambio de tecnologías; sin embargo, el país asiático saca una gran diferencia a favor en la variable de movimiento internacional de trabajadores.

Los 3 BRICs que aparecen en el cuadro tienen aún muchas debilidades sobre todo en integración cultural, apertura al comercio e intercambio de tecnologías, lo cual significa que aún les falta mucho por desarrollar. Ecuador, por ejemplo, tiene una apertura al comercio mayor que India y Rusia. Venezuela tiene una mayor integración cultural que India, China y Rusia. Si comparamos Perú y Colombia con Australia, podemos ver que el país de Oceanía nos saca gran ventaja en flujo de capital e intercambio de tecnología. El flujo de capital viene de la apertura al mercado y de la promoción de inversiones. Pienso que la política comercial de Perú y Colombia sí está apostando por atraer un mayor flujo de capital, pero creo que no están haciendo el mismo esfuerzo en el intercambio de tecnologías, sobre todo en Perú. La innovación y la tecnología es una variable competitiva muy importante que no se puede dejar de lado y hay que considerar que gracias a ella países como Irlanda o Australia han sabido sacar su economía adelante.

A los países emergentes nos falta aún mucho por hacer. Muchas consultoras y organismos internacionales nos dan mucha esperanza y recomendaciones a seguir, pero la realidad puede cambiar no sólo por variables externas como la crisis internacional, sino también por variables internas como la falta de institucionalidad derivada de gobiernos que sólo piensan en el corto plazo. Que tan globalizados podamos ser depende no sólo de lo que pase afuera, sino también de cómo nos preparemos internamente.

Los dejo con los cuatro desafíos que tendrán las empresas en un mundo globalizado según  el informe 2011 de Ernst & Young.


LAS PRINCIPALES ECONOMÍAS EMERGENTES AL 2050

19 enero, 2012

Acaba de publicarse el Informe “El Mundo en 2050”, elaborado por el Departamento de Investigación Global del Banco HSBC y se reafirma lo dicho: el siglo será de Asia y América Latina será la segunda región en desarrollarse. Podríamos decir que cada vez más la Tierra se vuelve plana y crece las oportunidades para todos.

Dentro del Top 30 de las principales economías del mundo podemos encontrar 13 países asiáticos, 8 europeos, 5 latinoamericanos, entre otros. La diferencia es que mientras los asiáticos y latinoamericanos crecen, muchos europeos se desinflan. Aquí  les dejo la lista de los Top 30. Entre paréntesis figura el número de variación que sufrirá cada país al 2050.

1) China (2)

2) EE.UU. (-1)

3) India (5)

4) Japón (-2)

5) Alemania (-1)

6) Reino Unido (-1)

7) Brasil (2)

8) México (5)

9) Francia (-3)

10) Canadá (el mismo)

11) Italia (-4)

12) Turquía (6)

13) S. Corea (-2)

14) España (-2)

15) Rusia (2)

16) Filipinas (27)

17) Indonesia (+4)

18) Australia (-2)

19) Argentina (2)

20) Egipto (15)

21) Malasia (17)

22) Arabia Saudita (1)

23) Tailandia (6)

24) Países Bajos (-9)

25) Polonia (-1)

26) Perú (20)

27) Irán (7)

28) Colombia (12)

29) Suiza (-9)

30) Pakistán (14)

La lista confirma el buen desenvolvimiento de tres de los BRIC: China será la principal economía mundial (pasará a EE.UU), India será la tercera y Brasil ocupará la séptima posición. Solo Rusia aparece más rezagada en el puesto número 15.

Los países latinoamericanos serán encabezados por Brasil (7) y México (8). Sin embargo, la estrella de la región será Perú, quien con un crecimiento de 5.5% cada año, escalaría 20 puestos en el ranking mundial y ocuparía el lugar 26 de las economías más grandes del mundo. Esta posición lo ubicaría en Latinoamérica en el cuarto puesto detrás de Brasil, México y Argentina. El éxito de Perú se debería a una macroeconomía bien llevada, una política de atracción de inversiones y un gran crecimiento de la población.

Según el Informe “The World in 2050” del HSBC, Perú sería la segunda economía que más posiciones avanzaría de aquí al 2050, año en el que se ubicaría en el puesto 26. Actualmente la economía peruana ocupa el puesto 46.

En el informe del año pasado, Perú no estaba entre los 30 primeros puestos. La posición 26 era ocupada por Colombia, quien según el presente estudio ocupará la posición número 28. Esto demuestra lo sensible que puede ser la proyección de las ubicaciones según el avance que demuestren los países y las políticas que sigan. Así que hay que estar muy atentos a los indicadores en que se basa el informe, tales como el ingreso per cápita, la vigencia del Estado de Derecho, el respeto a la democracia, los niveles educacionales y los  cambios demográficos.

Hay que destacar que Colombia y Chile también tendrían un ascenso importante pues cada uno escalaría 12 posiciones.

Asia será el continente que más representantes tenga en la lista de los top 30 de las principales economías del mundo. La economía emergente que tendrá un mayor avance de cara al 2050 será Filipinas, quien mejorará 27 posiciones en el ranking lo que le hará ocupar el puesto número 16. Las fortalezas de Filipinas serán su desarrollo en sectores de alto valor agregado y el aumento fuerte en su tasa demográfica. Estas variables al parecer le garantizarán un crecimiento anual por encima del 7% hacia el 2050.

Filipinas sería la economía 16 el año 2050, según el HSBC, lo que la convertirá en la economía más ágil al saltar 27 posiciones.

Otros países asiáticos con fuerte crecimiento serán Turquía que subirá al puesto 12, Malasia que avanzará 17 posiciones para ubicarse en el puesto 21 y Pakistán que ocupará el puesto 30 luego de subir 14 posiciones. Japón, a pesar de la contracción de su población activa, seguirá siendo una de las principales economías del mundo ocupando el cuarto puesto en el ranking. Su ocupación actual del tercer puesto será conquistada por India.

Y los grandes perdedores de aquí al 2050 serán las economías de Europa. La economía europea perderá jerarquía a medida que disminuya su población económicamente activa. Sólo siete países de Europa se ubicarán dentro del top 25: Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, España, Países bajos y Polonia; frente a los 11 que hay actualmente.

Los dejo con la lista de las 10 economías más grandes del mundo al 2050.


ANÁLISIS DEL CASO CONGA

5 diciembre, 2011

El proyecto minero Conga es una inversión de la empresa Yanacocha que busca generar una oportunidad de desarrollo económico y social en una de las zonas más pobres del país, la región Cajamarca. Sin embargo, es difícil vender oportunidades cuando siempre te han visto como una amenaza.

DEFINICION DEL PROBLEMA

El problema de muchos países latinoamericanos es la desigualdad y la desigualdad se convierte en protesta.

Considero que el problema general del Proyecto Conga es un problema de credibilidad. La empresa minera que va a ejecutar el proyecto es Yanacocha. Esta empresa se instaló hace veinte años en Cajamarca  y por muchos años ha tenido nefastos precedentes ambientales. Estos antecedentes hacen que la población no crea en su nueva propuesta, por más que sus estudios de impacto ambiental hayan sido aprobados. Además sienten que hay un problema de exclusión. Juzgan que el poder económico de las grandes empresas compran al Estado, quien nunca interviene a favor de los más pobres.

Como problema específico, la población siente temor de perder sus grandes manantiales y que sus aguas se contaminen debido a la intervención de las minas. Lo que traería como consecuencia que Cajamarca se quede sin agua.

DESCRIPCION DE LOS ACTORES

  1. Actores Principales

a)    El Estado. Representado por el Ministro de Energía y Minas, el Ministro del Ambiente y el Presidente de la República.

b)    Yanacocha. Empresa ejecutora del Proyecto Minero Conga.

c)    Gobierno de la Región Cajamarca. Representado por su Presidente Gregorio Santos

d)    Frente de Defensa del Ambiente de Cajamarca. Liderado por Wilfredo Saavedra.

        2.   Actores Secundarios

a)    Alcaldía provincial de Cajamarca. Representado por su Alcalde Ramiro Bardales.

b)    Movimiento político Tierra y Libertad. Liderado por Marco Arana.

c)    Población de Cajamarca.

d)    Medios de Comunicación.

Principales actores de proyecto Conga. De izquierda a derecha: Ministro de Energía y Minas Carlos Herrera Descalzi, Ministro del Ambiente Ricardo Giesecke, Presidente de la República Ollanta Humala, Presidente de la Región Cajamarca Gregorio Santos y el presidente del Frente de Defensa del Ambiente de Cajamarca Wilfredo Saavedra.

ANALISIS DE LA SITUACION

ENERGIA SOCIAL

La energía social que se siente en la región Cajamarca es afectada por distintos factores sociales que son parte de la coyuntura nacional. Antes de analizar directamente la Región Cajamarca, pasaremos a explicar algunos factores que el Estado tiene que robustecer para generar una energía social más productiva.

Fortalecer la Institucionalidad

Toda persona que busque inclusión social y oportunidades de desarrollo, necesita reglas claras y transparencia que le generen confianza en el Estado. Es decir, las personas necesitan una calidad eficiente en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos y Estado de derecho. Todos estos factores son parte de una Institucionalidad sólida. Sin embargo, el Perú aún adolece de instituciones débiles y corruptas. Y hay que recordar que la institucionalidad es uno de los cuatro pilares básicos de la competitividad.

Disminuir la Informalidad

Una tarea pendiente del Estado es el desarrollo de la formalización. La informalidad significa estar al margen de las normas legales y las cargas tributarias que exige el Estado, así como no contar con la protección y los servicios que el Estado debe ofrecer.

Esta informalidad ocasiona que el Estado brinde unos servicios públicos deficientes y una falta de capacidad de control. Esto genera resentimiento y una sensación de asimetría que muchas veces es el caldo de cultivo de los conflictos sociales.

El desarrollo de estos dos factores fortalecerá el desarrollo de una energía social más positiva.

CARGAS SOCIALES

Considero que en la coyuntura actual hay cinco tipos de tensiones que pasaremos a explicar.

Una tensión negativa entre parte de la población y el Proyecto Conga. Hay una falta de capacidad de la minera Yanacocha de manejar su imagen y contacto con la población, después de los antecedentes negativos que ha tenido esta empresa en gestiones anteriores. Hay una población que no cree en una empresa que anteriormente los ha perjudicado y que no les genera confianza.

Hay una tensión negativa entre los dirigentes formales de Cajamarca y el Estado. Los dirigentes formales de Cajamarca han cerrado filas en no permitir la construcción del Proyecto Conga, contraviniendo la disposición del Estado, y han adoptado una posición intolerante que impide una negociación productiva. Hay una posición del Estado firme ante la ejecución de la obra, pero que ha causado fastidio a los dirigentes de Cajamarca porque estos tenían unas expectativas diferentes de la posición que adoptaría el gobierno actual.

Hay una tensión negativa dentro del Estado. En el Gobierno, hay algunos que están a favor de la ejecución de la obra y otros que están en contra de que la obra se realice. Por tanto, se percibe una tensión interna que genera que entre ellos se contradigan y por consiguiente su posición sea débil y sin un liderazgo claro.

Hay una tensión negativa entre la población. Por un lado se observa a mucha población rural de Cajamarca saliendo a protestar en contra del proyecto Conga. Sin embargo, también se ha visto a pobladores cajamarquinos, que laboran en el proyecto, saliendo a las calles a reclamar su derecho a trabajar en el proyecto y que por tanto están a favor de la obra. Además, las 32 comunidades comprendidas en la zona del proyecto se han unido y han dado su aprobación al desarrollo de Conga.

Hay una tensión negativa entre algunos periodistas nacionales y la población. Muchos periodistas enfocan el tema como un problema de ignorancia por parte de la población cajamarquina al no entender cómo estos pobladores –que no son todos- no pueden comprender los beneficios que traerá la obra. No hay un entendimiento de la cosmovisión de la población que siente un respeto total por su naturaleza. De otro lado, la población que protesta ya convirtió al periodista de afuera en el estereotipo del periodista comprado por los intereses de los grandes grupos económicos, del cual uno no se puede fiar y hay que enfrentar de ser necesario.

Ante estas tensiones encontradas creo que hay una fuerza de repulsión ocasionada por la falta de un liderazgo efectivo por parte del Estado, por la minera Yanacocha  que no ha hecho un trabajo efectivo de acercamiento no sólo a las comunidades, sino también a los actores formales e informales que influyen en la percepción de la población y por los dirigentes formales e informales de Cajamarca que han tomado una actitud intolerante y que muchas veces sus posiciones no tienen mayor sustento técnico.

Esta coyuntura hace que la energía social en la zona en conflicto no sea la mejor y que no se vea una salida viable y compartida entre las partes.

El sociólogo cajamarquino Telmo Rojas, Director del Instituto Cuencas Andinas, tiene una posición totalmente distinta sobre quienes son verdaderamente los que están atentando contra el agua en Cajamarca.

ADN SOCIAL

Los actores involucrados han transmitido  a través de sus declaraciones una serie de códigos que trasmiten sus valores y actitudes que tienen frente al Proyecto Conga y que reflejaría la posición que pueden adoptar ante una próxima negociación.

Mientras las 32 comunidades de la zona de influencia del proyecto Conga han expresado su respaldo a la inversión, otros pobladores de la región declaran “agua sí oro no”. Estas acciones muestran la división y discrepancia que hay entre la población  y la posición adoptada por los dirigentes de Cajamarca de hacer creer que todo el pueblo está en contra del proyecto.

Hay unas frases que resumen la posición del presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos: “Yanacocha se instaló hace 20 años y desde sus inicios hasta la actualidad sólo hemos visto cómo fue destruyendo la cordillera andina. Si siguen destruyendo las fuentes de agua ¿de dónde vamos a obtener agua para Cajamarca?…Por eso Conga no va”. Además dice “no permitamos que las grandes oligarquías y multinacionales secuestren a Ollanta”. Estas frases reflejan la actitud del Sr. Santos y dan a conocer una posición cerrada y muy dura ante una posible negociación.

La minera Yanacocha ha mencionado “estamos convencidos que un intercambio transparente y abierto será muy beneficioso para los intereses de Cajamarca y evitará paralizaciones que sólo retrasan el desarrollo de la región”. Esta frase refleja la disposición abierta de la compañía por negociar para llegar a un buen acuerdo.

El presidente de la república, en su campaña presidencial dijo “el agua si el oro no”. Ahora dice “nosotros planteamos una posición sensata: el agua y el oro”. Estas frases demuestran el cambio de rumbo que ha tomado el máximo representante del Ejecutivo, lo que muchos saludan pero para otros es una traición a sus principios, lo que ha generado mucha disconformidad, desconfianza y confusión.

Otra frase desafortunada del actual presidente fue decir “Conga va”. La forma de decirlo sonó a imposición e hizo irritar sobremanera a los sectores radicales que apostaban por la erradicación de la minería en Cajamarca, así como soñaban en tener un gobierno que les dé la razón.

Hay actos que también transmiten códigos que pueden ser interpretados como positivos o negativos. Por ejemplo, que uno de los ministros de Estado, después de haber visitado la zona del proyecto Conga, en medio de un ambiente tenso y crítico, retorne a Lima utilizando un avión privado de la empresa Yanacocha. Uno tiene que ser consciente que estos episodios lanzan mensajes fulminantes.

Este registro social de los actores del proyecto Conga afianza mi suposición de que será difícil la negociación que tenga que emprender el gobierno para permitir el desarrollo del proyecto y de que será el Estado el primero que deba afianzar su liderazgo para sacar adelante este conflicto social.

Leopoldo Monzón, gerente general de la consultora de proyectos mineros Proesmín, ha formulado una propuesta técnica que permitiría la viabilidad del proyecto Conga, favoreciendo a mayor cantidad de pobladores cajamarquinos.

COMO RESOLVER EL PROBLEMA?

Recuperar el liderazgo en el Ejecutivo. El liderazgo empieza con la capacidad de ponerse de acuerdo entre los representantes del gobierno, para luego dialogar una posición consensuada con la población.

Desarrollar referentes positivos. La población está ávida de referentes que sientan que se preocupan por ellos, que los escuchan y representan, que los puedan guiar a un desarrollo sostenible y a una igualdad de oportunidades. Si el Estado no desarrolla referentes positivos en la zona o no hace sentir su presencia, los referentes más cercanos que tendrá la población serán los grupos radicales que no quieren la participación de la inversión extranjera directa, ni quieren el desarrollo de la institucionalidad en su zona.

Establecer una red de comunicación de abajo hacia arriba. Independientemente de las reuniones que se establezca con los dirigentes de la zona, el Estado deberá hacer un trabajo de campo que promueva este tipo de red y permita a los pobladores de los niveles más bajos de la comunidad comunicar sus ideas y sentimientos a los líderes formales e informales, públicos, civiles y privados, encargados de tomar decisiones y que se encuentran en los niveles más altos.

El objetivo es que los líderes del sector privado y de las entidades públicas escuchen y sientan los problemas por los que pasa la población, los dirigentes de las organizaciones de base, así como los representantes informales de la zona. Asimismo, se buscará que la colectividad perciba que los líderes se sientan a escucharlos.

El Estado debiera establecer un programa de seguimiento a los talleres, reuniones y acuerdos que se logre y establezca con las comunidades, para que estos se cumplan y se vaya trabajando en la falta de credibilidad de la población cajamarquina.

Romper paradigmas. Me parece fundamental romper dos paradigmas instalados en nuestro consciente colectivo. El primero es aquel que dice que “la minería moderna no contamina”. Aún la minería moderna puede generar grandes impactos negativos y es rol de Estado establecer el control y marco jurídico necesario para garantizar el cumplimiento de las normas y el respeto a la población. El segundo es aquel que dice que “la intervención de las comunidades tradicionales no es destructiva”. Hay algunos estudios que hablan sobre la desertificación de la Costa y Selva, provocada por la economía minifundista de la Sierra. Esta versión no es hecha para atacar a los campesinos de la sierra, sino para abrir posibilidades de lo que estaría ocasionando su intervención y de qué manera podemos salvar esta situación.

Promover un monitoreo ambiental participativo que  prevenga, realice seguimiento y controle el desarrollo sostenible de la zona. Este método deberá involucrar  a los ciudadanos en la conservación  del agua y la biodiversidad local. Asimismo, el gobierno debiera desarrollar programas de desarrollo de recursos hídricos con visión de mediano y largo plazo.

Desarrollar un tema pendiente por muchos años: el ordenamiento territorial, que es una norma que regula el uso del territorio para aprovechar, de la mejor manera, los recursos que tenemos. Este estudio permitirá planificar las actividades productivas, tanto de las concesiones que brinda el Estado como de los propios campesinos quienes muchas veces, sin querer, pueden dañar su propio medio ambiente.

Lo escrito aquí no es una receta, una fórmula mágica, ni mucho menos, sólo es un conglomerado de ideas que busca –desde esta tribuna- contribuir con el entendimiento del problema con el fin de hallar una solución que nos lleve a la paz que todos los peruanos queremos.

*Metodología basada  en la propuesta del economista y sociólogo Baltazar Caravedo, en su libro “Energía Social y Liderazgo Transformador”.

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