Del Perú, fantasmas, Institucionalidad y muchas cosas más

24 abril, 2016

Terminada las elecciones generales Perú 2016, un amigo en la noche me dijo: “Verónica ha ganado en 6 regiones (hoy sabemos que ganó 7) y Gregorio en Cajamarca. Algo estamos haciendo mal en este país” y otro amigo respondió: “Algo grande estamos obviando”. En tono de alivio una amiga añadió: “Si, gracias a la división de la izquierda no llegó Verónica”… un poco más y a mis amigos había que pasarles huevo y cuy para quitarles el susto. Pero sus sueños se habían cumplido: se mantendría el rumbo económico y se alejaba el “fantasma” de la izquierda. Entonces me invadieron algunas preguntas. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo? ¿Es la izquierda un fantasma?  ¿Será el modelo económico liberal la mejor opción a seguir? ¿No será que el fantasma está dentro de casa? Aquí mis opiniones.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

Evidentemente estas preguntas hechas – que se hacen en un contexto en que se considera que el modelo elegido las  últimas dos décadas es el adecuado- tienen una connotación liberal, un apego hacia la apertura económica, una posición a favor de la inversión extranjera, una elección por el capitalismo, una apuesta a favor de la libertad de exportaciones e importaciones, una visión dirigida hacia la globalización  y hacia la fuerza centrífuga que esta representa; es decir, una fuerza que empuja hacia afuera, hacia la apuesta por los mercados externos, por las herramientas internacionales que buscan impulsar el desarrollo económico, por delegar cierta soberanía a entidades supranacionales porque se entiende que ese es el sendero que están siguiendo los países que ven en la globalización y la apertura económica la ruta adecuada para su crecimiento y la disminución de la pobreza.

Y para muestra un ejemplo. El modelo económico liberal que viene siguiendo el Perú en más de las dos últimas décadas, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ha conseguido resultados positivos para el país: Perú ha sido el país que más ha reducido la pobreza – en los últimos 13 años- en América Latina. De 54.7% de pobreza, registrada en Perú en 2001, hemos pasado a 22.7% en 2014. Es decir, en los últimos 13 años se redujo en 32% la pobreza en el Perú. Números muy buenos que hacen pensar a muchos que este es el camino correcto a seguir.

Sin embargo, mientras muchos nos revolvemos en esta vorágine positivista asumiendo que por fin el Perú encontró el sendero de gloria que lo llevará a ser un país desarrollado y que todo es cuestión de seguir con el modelo y de saber esperar (un par de décadas más por lo menos), un 20 a 30% de peruanos asusta a liberales, capitalistas y gente de derecha cada 5 años en época de elecciones presidenciales. ¿Pero por qué? ¿Acaso no es este modelo económico liberal el correcto y el seguido por los países que han alcanzado el desarrollo? Y es ahí donde vienen las preguntas: ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

elecciones-Peru-la-tierra-es-plana

Según los resultados finales de las Elecciones Perú 2016, el partido fuerza Popular (Keiko Fujimori) ganó en 16 regiones, Peruanos por el Kambio (PPK) obtuvo el triunfo sólo en una región, Frente Amplio (la opción de izquierda) se impuso en 7 regiones y Democracia Directa (izquierda dura) conquistó una región.

Sí, nos estamos olvidando que este laureado modelo económico no beneficia a todos. Si beneficia al que está estudiando una maestría, al profesional que está laborando en una mediana o gran empresa, al que ha aprovechado el boom inmobiliario y ya se compró su departamento, al que está descansando en su club los fines de semana, al empresario que disfruta los frutos de su esfuerzo, al inversionista que tiene el dinero y la habilidad de saber buscar oportunidades, al joven que se encuentra estudiando en una universidad top peruana. Pero no está llegando al peruano que trabaja en empresa formal y gana el sueldo mínimo ($224 al mes), al peruano que trabaja en empresa informal y no gana ni sueldo mínimo ni tiene beneficios sociales, al agricultor que solo puede dedicarse al autoabastecimiento, al ciudadano que se ha generado su propio empleo y vendiendo golosinas en la calle no le ha llegado aún las bondades del modelo económico que algunos tanto defendemos.

¿Entonces estamos haciendo algo mal? Por supuesto. Sólo pensamos en el beneficio que este modelo liberal ya nos reporta a nosotros y no pensamos en el peruano que no ha recibido la más mínima gracia de este sistema; y mientras nuestros problemas comunes son coger una fuerte gripe, que nos rayen el carro o tener que trabajar unas horas más, nos olvidamos que los principales problemas de muchos peruanos son no tener qué comer ese día, no saber qué es un trabajo formal y saber que el pobre no va a encontrar justicia en este país. Y nos acordamos de ellos solamente cuando nos asustan –cada cinco años- queriendo elegir una alternativa política que rechazamos, se nos mueve el piso cada vez que recordamos que en una democracia la mayoría manda y es esa mayoría quien muchas veces pone en el poder a la suma de todos nuestros miedos y es donde empezamos a rezar para que el Señor se apiade de nosotros y no salga elegida la candidatura que rechazamos. Y nos volvemos más católicos, y nos volvemos más altruistas con nuestro prójimo, y la filantropía sale por nuestros poros, y queremos ayudar, apoyar desinteresadamente, colaborar generosamente y casi casi… tocamos el cielo.

Y después que nos enteramos que la opción política que nos producía escalofríos no salió, respiramos profundamente, sin ir a la iglesia agradecemos a Dios, alzamos la mano en señal de victoria, recurrimos al facebook para que el resto se entere que hemos ganado la primera batalla, para recibir la aprobación de nuestros amigos que tienen la misma línea política y burlarnos –quizá- de aquellos que quedaron en el camino, y por supuesto que una vez más queda en el olvido aquella pregunta: ¿Estamos obviando algo?

¿Es la izquierda un fantasma?

No sé si la izquierda sea un fantasma pero parece que está desapareciendo, como fantasma, de varios gobiernos latinoamericanos. En Argentina ganó Macri que era la opción de derecha, en Bolivia el pueblo le dijo no a la reelección del socialista Evo Morales,  en Venezuela la oposición ganó mayoría en el congreso ante la propuesta del socialismo del siglo XXI, en Perú han pasado a disputar la elección presidencial 2 opciones vinculadas al modelo económico liberal, en Brasil el modelo desarrollista del Partido de los Trabajadores está a punto de caer ante el impeachment (proceso de destitución). Es decir, varios casos en que se observa que los partidos –que han estado en el poder- vinculados al socialismo están en retroceso. ¿Será esta una maquiavélica conspiración del imperialismo yanqui contra las virtudes del socialismo? No. Es simplemente que los gobiernos socialistas latinoamericanos una vez más demuestran su incapacidad para gobernar. Y el pueblo que los eligió ahora les da la espalda. Pero siendo sinceros, el pueblo siempre le da la espalda a los malos gobiernos sean de izquierda, derecha o como quieran llamarlos.

mapa-latinoamerica-la-tierra-es-plana

Mapa político de América Latina 2011, año en que Ollanta Humala llega al poder en Perú. De 19 países, 13 tienen tendencia de izquierda.

Desde mi percepción, siento que muchos jóvenes se acercan a las propuestas socialistas no por un tema de ideología, sino porque son proposiciones que hablan de cambio, de igualdad social, de una mejor sociedad en la cual vivir, de un progreso para todos; es decir, de un idealismo que va en consecuencia con las ganas de muchos jóvenes que querer cambiar el mundo para conseguir algo mejor. Pero creo que el error está en que, para muchos socialistas o simpatizantes de esta opción, el cambio debe ser casi total. Es decir, hay que destruir para volver a construir. Y a estas alturas esto sería una locura. El modelo liberal ha probado tener muchas deficiencias pero creo que aún con ellas ha conseguido mejores resultados que los gobiernos socialistas latinoamericanos. Por ello, lo que necesita son los ajustes necesarios, voluntad política, mucha paciencia –porque este es un proyecto a largo plazo- y sobretodo hacer una serie de reformas para constituir la Institucionalidad que requiere nuestro país.

mapa-americalatina-2016-la-tierra-es-plana

Mapa político de América Latina 2016. Según la plataforma multimedia Alto Nivel, Latinoamérica está girando nuevamente a la derecha.

¿No será que el fantasma está dentro de casa?

Parece que seguimos viendo fantasmas en lo nuevo: un nuevo gobierno izquierdista que llegue al poder, un nuevo gobierno de derecha populista, una nueva constitución, un político nuevo sin experiencia. Pero el problema no necesariamente está en lo nuevo; sino, en algo que los peruanos sabemos que no funciona bien desde hace mucho tiempo: la Institucionalidad.

Para algunos analistas el Perú tiene una institucionalidad muy precaria, para otros simplemente adolece de una falta de institucionalidad. ¿Y cómo podemos darnos cuenta que la institucionalidad en el país no funciona? Aquí menciono algunos ejemplos. Marque Ud. si alguno de ellos sucede en el Perú:

a)      Un sistema judicial lento y débil.

b)      Un poder legislativo acusado de corrupto e ineficiente.

c)       Un derecho a la propiedad que no se respeta.

d)      Trámites burocráticos engorrosos.

e)      Falta de competitividad estatal.

f)       A la policía no se le respeta.

g)      Falta de presencia del Estado.

Si Ud. marcó uno de ellos significa que tenemos una oportunidad de mejora. Si marco la mitad quiere decir que tenemos un problema serio, pero si marcó todos los ejemplos anteriores significa que la situación es grave, que estamos peor de lo que creemos, que el siguiente fantasma podemos ser nosotros. Pero dejémonos de ingenuidades, Ud. marcó todos. Entonces tenemos que ser conscientes que este es el gran reto que tiene el Perú y que no tiene que ver con el modelo económico sino con el fortalecimiento de las instituciones que son las que deben delinear el rumbo a seguir por los peruanos. Y si los peruanos no sabemos dónde ir o nos estamos peleando por dónde ir es precisamente la institucionalidad la que debe marcar el norte a seguir.

ollanta-humala-la-tierra-es-plana

En los 5 años del gobierno de Ollanta Humala el Perú ha retrocedido 21 posiciones en Institucionalidad según el Foro Económico Mundial.

Y más allá de las elecciones ¿el Perú estará avanzado en su Institucionalidad? ¿Irá lento pero seguro como la tortuga? Ni siquiera eso. Estamos, más bien, retrocediendo como el cangrejo. Según el Reporte de Competitividad Global desarrollado por el Foro Económico mundial, el Perú del año 2011 al año 2015 ha retrocedido 21 posiciones. Es decir, de 140 países evaluados hemos pasado –en los últimos 5 años- del puesto 95 al puesto 116.  Brasil que está que se cae a pedazos por la corrupción y la frágil institucionalidad que tiene está solamente 5 puestos por debajo de nosotros (puesto 121). Por tanto, este es un problema que va más allá de izquierdas o derechas, que sobrepasa el tema de hacer una nueva constitución y por el que no tiene culpa el modelo económico. Más bien, la falta de institucionalidad es la culpable de que el modelo económico no repercuta en un mejor crecimiento económico más redistributivo y en favor de las mayorías.

Julio Cotler hablando sobre Institucionalidad

Y mientras los políticos deben priorizar en mejorar la institucionalidad en el Perú, nosotros debemos preocuparnos en acordarnos siempre – no solamente en elecciones- de ese Perú profundo que no crece y pensar cómo podemos contribuir con nuestros compatriotas a quienes no les llegan los beneficios del crecimiento económico. No he resuelto nada; sin embargo, espero haber contestado para algunos la pregunta: ¿Qué estamos haciendo mal?

Anuncios

Corrupción y baja institucionalidad azota Latinoamérica

17 noviembre, 2014

El caso de los 43 estudiantes muertos en el Estado de Guerrero, México, en la que estarían involucrados autoridades políticas, policías y sicarios demuestra la precariedad institucional que sufrimos muchos países latinoamericanos y que desemboca en un estado de corrupción, impunidad y engaño de parte de quienes -más bien- debiesen cuidarnos y velar por el estado de Derecho.

Y es que la institucionalidad en muchos países de Latino América está por los suelos. Según el Índice de Competitividad Global 2014 –del Foro Económico Mundial- que mide, entre otros factores de productividad, el grado de institucionalidad  de 144 países pone a muchos estados  latinoamericanos en el tercio inferior de esta lista.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

Para variar, un latinoamericano se encuentra último en esta lista mundial Se trata de Venezuela, cuya institucionalidad ha venido a menos desde que ha sido dirigida por gobiernos de carácter bolivariano. ¿Puede haber una institucionalidad coherente, sólida y seria en un país que decide crear un Viceministerio de la Suprema Felicidad? Otro país hermano que se encuentra entre los 8 peores  países en institucionalidad es Argentina; país que no está pasando por un buen momento económico debido a sus políticas públicas y caudillismo autocrático. Le sigue Paraguay –en el puesto 133-  que tiene una serie de problemas internos como la falta de seguridad y la debilidad institucional.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

Continúa el Perú, que se encuentra en la posición 118 (de 144) en nivel de institucionalidad. 7 puestos por debajo de Colombia (111) y 16 puestos por debajo de México (102). Estos 3 países –junto a Chile- se han diferenciado en Latinoamérica por apostar por la apertura al libre mercado como la principal herramienta para lograr el crecimiento económico; sin embargo, la institucionalidad en estos estados deja mucho que desear. Por ejemplo, en la variable “Desvío de fondos públicos” Perú se encuentra en la posición 104, México 119 y Colombia 128. Ultimo está Venezuela y penúltimo Argentina. En “Confianza en los políticos”, México está en el puesto 114, Colombia 125 y Perú 131. “El costo de negocio de la delincuencia y violencia” en México lo hace ocupar la casilla 135, Colombia 134 y Perú 127. En el rubro “Ética y corrupción” último sale Venezuela; En el 103 Perú, 110 México y 123 Colombia.

Adicionalmente, los 3 se encuentran en la “lista negra” de los países productores y distribuidores de droga en el mundo, según el Informe Anual del gobierno de los Estados Unidos. Colombia y Perú están entre los mayores distribuidores de cocaína en el mundo y México es el principal distribuidor de derivados ilegales de opio en los Estados Unidos.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Esto demuestra, que el crecimiento económico es importante, pero si no avanzamos en temas base como la institucionalidad y en temas transversales como la educación, el futuro que se nos viene más que un desafío podría ser una vorágine…


SER EMPRENDEDOR EN EL PERU

13 septiembre, 2013

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. Según el Informe Ejecutivo Global  Entrepreneurship Monitor 2011 Perú registra una tasa emprendedora de casi 23%; es decir, uno de cada cuatro peruanos –en estos momentos- está emprendiendo.

 ¿Y que es lo que motiva a un emprendedor a hacer empresa? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa de las tres. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad. Esta es una cifra positiva para el Perú; sin embargo, en el mismo informe se aprecia que Perú es uno de los países cuya población presenta una de las mayores tasas de “temor al fracaso” ante los emprendimientos. ¿Y por que’ se da esta disyuntiva que podría hacer que la tasa de emprendimiento decaiga en nuestro país?

El emprendedor  es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.  Pero no está ni actúa solo, se desenvuelve en una coyuntura nacional e internacional que le imponen una serie de variables exógenas que no pueden controlar. Es en este escenario en que intervienen el gobierno, las autoridades y otros agentes como proveedores y clientes, que muchas veces –en vez de apoyar al emprendedor- lo sancionan y limitan con medidas, normas y actitudes que restringen el surgimiento del pequeño empresario.

Y la mejor manera de entender este contexto y la falta de apoyo –por parte de las autoridades- es con algunos ejemplos verídicos  que son el pan de cada día de los emprendedores en el Perú.

Caso 1.- Una Mype emprendedora de confecciones en Lurin que cuenta con cuatro trabajadores, que paga sus impuestos y brinda trabajo a más peruanos, es estafada por uno de sus trabajadores (la secretaria) quien se apropia de manera ilícita de S/19,500 que eran para el pago de sus obligaciones. La empresa la denuncia ante el poder judicial, buscando hacer justicia ante el hurto cometido y la Corte Superior de Justicia de Lima cierra el caso por falta de pruebas, sin resolver la controversia de fondo. Los argumentos que interpone la corte son que no se ha verificado la preexistencia del monto apropiado debido a que la copia del cheque y la hoja de “requerimiento de materiales” presentado por la pequeña empresa –como pruebas de la apropiación- no han sido acompañadas de auditoría alguna, ni presenta la firma de un contador. Yo me pregunto, ¿una microempresa de cuatro trabajadores –según el poder judicial- debería tener en planilla un contador que firme cada una de las hojas de “requerimiento de materiales” para que le de validez a cada compra y salida de dinero que realice una pyme? ¿Suena eso coherente? ¿Es esa la manera en que un poder del Estado apoya a sus emprendedores? ¿Entonces, la culpa es del microempresario por no contratar desde un inicio a profesionales calificados que validen todas sus operaciones?

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 2.- Un emprendedor ahorra su dinero y decide comprar un pequeño local para alquilarlo. El emprendedor hace un contrato de alquiler, formaliza la operación ante la sunat, se convierte en contribuyente de primera categoría y mes a mes paga sus impuestos según ley. Cada mes el contribuyente paga el 5% del valor que alquiler, en este caso el local se alquila por doscientos setenta y siete nuevos soles, lo cual hace que el monto a pagar sea de catorce nuevos soles. Pero en un mes, el emprendedor –debido a las múltiples actividades que realiza para salir adelante- se descuida y olvida pagar en fecha el impuesto a la renta de primera categoría. Desesperado, al día siguiente, recurre a su amigo contador para que le informe si puede pagar sin mayores problemas el impuesto y este le dice: – la infracción por no presentar la declaración mensual en su fecha es del  50% de la UIT (S/. 3700), es decir, mil ochocientos cincuenta nuevos soles. Pero si regularizas voluntariamente la omisión a la declaración jurada y pagas la multa, solo deberás cancelar el 10% de la multa, es decir, ciento ochenta y cinco nuevos soles. Entonces nuestro buen emprendedor, tuvo que pagar una multa de S/. 185.00  por olvidarse pagar S/.14.00 en su fecha. Es decir, por pagar al día siguiente de su plazo establecido debió cancelar 13 veces más de lo que pagaba mensualmente. Este contribuyente tuvo que destinar el 67% de lo que recibe mensualmente para el pago de la multa y así evitar sanciones mayores. Y me pregunto ¿Con estas medidas impulsa el Estado a quienes pagan formalmente sus impuestos? ¿No debería haber una escala de pagos de acuerdo al tamaño del contribuyente? ¿Así busca el Estado anchar la base tributaria y que mas peruanos contribuyan al desarrollo del país?

Caso 3.- Dos amigos se juntan para iniciar una actividad de emprendimiento. Formalizan su empresa, obtienen su RUC, ponen en práctica su planeamiento estratégico y aun no sacan boletas ni facturas cuando les cae una carta de la municipalidad distrital. La municipalidad rápidamente se ha enterado que han abierto una empresa con domicilio fiscal en su distrito y les exige que obtengan su licencia de funcionamiento, además de pagar la multa por no hacer la declaración oportunamente. Los jóvenes emprendedores aun no han vendido nada, ni un solo producto, ni siquiera han sacado boletas y ya tienen que pagar una multa a la municipalidad. Los planes no salen de acuerdo a lo planificado, la percepción de oportunidad se pierde y la neo empresa no llega a funcionar. Mientras tanto, la municipalidad sigue enviando cartas coactivas ampliando las multas administrativas. Tres años después, la otrora empresa se encuentra de baja de oficio pero el municipio sigue enviando sus esquelas coercitivas, al que fue su fugaz domicilio fiscal,  amenazando con cobranzas coactivas y registro en la central de riesgo. Y me pregunto ¿Así impulsa el municipio a los emprendedores que en su distrito quieren hacer empresa? ¿No debiera ser la municipalidad distrital más amiga y comprensiva con quienes buscan crear negocio en sus localidades y generar trabajo? ¿Están los funcionarios municipales capacitados para impulsar el emprendimiento así como lo están para recaudar contribuciones coactivamente?

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos?  Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos? Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 4.- Una emprendedora abre una boutique de ropa para damas. Ha invertido en la decoración de la tienda, ha formalizado su empresa, está generando fuentes de trabajo, empieza a pagar impuestos. Ha invertido sabiendo que en una primera etapa solo va a recuperar su capital de trabajo; así que es muy cuidadosa con sus gastos.  De pronto, le llega una carta de una empresa de telecomunicaciones que impulsa directorios telefónicos para empresas. En la misiva le agradecen haber confiado en ellos y le envían un arte con el aviso a colores que ella ha decidido “poner” en el directorio telefónico. Asimismo, le mencionan que el aviso a colores de un cuarto de página A4 lo pagara’ en doce cómodas cuotas, tiene 48 horas para aprobar el arte y además la carta es acompañada del primer recibo de pago. La emprendedora –aun sin salir de su asombro- llama al directorio de empresas y le menciona que ella no ha mandado a poner ningún aviso. Es más, les da claras señales del craso error. En primer lugar, les menciona que su negocio es de ropa de damas y el aviso promociona ropa de bebes, el nombre comercial no es el mismo que ella utiliza en su tienda y el teléfono de contacto no es el suyo. Además, le han emitido una boleta cuando en cada operación que realiza ella siempre solicita facturas para utilizarlo como crédito fiscal. A todo esto, el área de ventas de la empresa en mención le dice: -Lo siento, pero acá esta su contrato con las características que Ud. ha solicitado. La apesadumbrada emprendedora dice que eso no es verdad, que debe haber un error. Y la empresa contesta: -No hay error señora aquí tenemos su firma con el compromiso que Ud. ha adquirido. La nueva empresaria empieza a degustar los primeros sinsabores que trae su aventura de querer hacer empresa en el Perú. Tiene que dejar todas sus actividades de lado, para acercarse a la empresa de telecomunicaciones y tratar de resolver el asunto personalmente. Mientras que le ubican el contrato, le piden su DNI para la verificación de la firma, procede la anulación del contrato y le dicen que no le pueden dar copia del contrato que aducen “ella firmo’” pasan aproximadamente cuatro horas. Ese momento nadie se lo pagara’, la cólera pasada nadie se la quitara’, la desconfianza generada marcara’ su trato con otras empresas. Y yo me pregunto ¿Esa es la forma en que una gran empresa puede tratar a una mype? ¿Es fluido y está al alcance de los nuevos emprendedores interponer demandas ante casos como este? ¿Si una gran empresa no tiene –a veces- los procesos adecuados para controlar las acciones que hacen sus recursos humanos, se le puede exigir a un nuevo emprendedor que cuente con personal calificado para que no cometa ninguna falta?

Casos que suceden día a día y por los que muchos emprendedores tienen que pasar. Y cuando buscan ayuda ¿con que se encuentran? Con un Estado a quien le falta crear un marco jurídico que sea amigable con las micro y pequeñas empresas; con unas autoridades que, en vez de impulsar el crecimiento, obstruyen los procedimientos que pudiesen generar mayor competitividad empresarial.

Entonces nos preguntamos ¿está el Estado realmente  brindando su apoyo a los emprendedores? Según el Informe Global Entrepeneurship 2011, la mayoría de actividades de emprendimiento en el Perú son débiles y pequeñas. Perú tiene una alta tasa de emprendimientos en etapa temprana al igual que Chile, Colombia y China. Sin embargo, en negocios establecidos las tasas peruanas son mucho menores que sus similares. Es por eso, que labor efectiva del Estado es tan importante en el acompañamiento a los emprendedores y a los nuevos empresarios. El Estado es aquel que con sus normas y medidas determina que el ambiente en el que se desenvuelven los emprendedores sea amigable, digerible y empodere sus proyectos y visiones o puede ser aquel que se encargue de obstruir, atrancar y apagar  las aspiraciones de nuestros jóvenes empresarios.

Existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Video de Idep Perú, Instituto de Emprendimiento Político.

¿Y cuáles son las tareas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Un gran tema pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, oportunidades, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que no se anche la base tributaria, lo que perjudica al régimen en cuanto a la recaudación fiscal y a las pocas empresas formales que son las que siempre reciben toda la carga tributaria.

La Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Todo emprendedor y empresario necesita normas claras y predictibilidad que le generen confianza para la toma de decisiones. Es decir, todo emprendedor, empresario e inversor busca eficiencia en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, economía saludable, así como un marco legal en materia de competencias. Sin embargo, el Perú se encuentra en el puesto 109 (de 148 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2013 – 2014. Este pilar, que ha ido retrocediendo en los dos últimos ranking del WEF (World Economic Forum) es uno de los más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande. Según este último ranking, Perú está muy retrasado en muchas áreas relacionadas a la institucionalidad: confianza pública en políticos (131), independencia del poder judicial (126), carga de la regulación gubernamental (113). Asimismo, desde que se inicio el Plan Nacional de Competitividad en el 2005 -elaborado por el Consejo Nacional de Competitividad- se trazo, entre otros,  el plan sectorial referido al fortalecimiento institucional  y hasta el año 2012 solo había tenido un avance del 3%, cuando otro sector – como la política comercial- había alcanzado un desarrollo de 82%. Es en estos momentos de incertidumbre mundial donde necesitamos con mayor urgencia de una institucionalidad solida que garantice la apuesta por la eficiencia del Estado y por un desarrollo sostenible que brinde más bienestar a los peruanos.

Dos casos de emprendimiento peruano. Todo empieza con un espíritu de superación, la lucha por salir adelante y la necesidad de desenvolverse en un entorno formal.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores es el gran desafío de mejorar el nivel de educación primaria y secundaria en el Perú. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Según el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) 2009, que mide el rendimiento escolar de estudiantes de 15 años en el mundo, nuestro país quedo en el antepenúltimo puesto en habilidad lectora y matemáticas; así como, penúltimos en ciencias. Y eso gracias a Kirguistán que quedo ultimo en todo, sino nuestra posición hubiera sido aun peor. Esto significa que aun tenemos un techo muy alto para avanzar, pero más que verlo como una debilidad debiéramos verlo como una oportunidad de mejora.

De igual manera, también es importante que el Perú mejore en otros indicadores que promuevan la competitividad como la ciencia y la tecnología, el clima económico y la infraestructura.

El emprendedor es un gran transformador que busca abrirse paso más allá de las limitaciones y trabas que pudiesen existir; sin embargo, no es un superhéroe que pueda bregar día y noche sin cansarse, sin fatigarse ante esa falta de apoyo y empatía que muchas veces encuentra frente a las autoridades. Es por eso, que es labor del Estado promover un ambiente adecuado que impulse los emprendimientos y brinde soporte a aquellos que si creemos en un Perú mejor y apostamos nuestras fichas a este juego llamado emprendimiento.


EL EMPRENDIMIENTO EN EL PERU

1 junio, 2012

Según el Informe Ejecutivo Global Entrepreneurship Monitor 2011, Perú ocupó el tercer puesto en el mundo, de países con mayor índice en actividad emprendedora temprana, detrás de China y Chile. Perú registró una tasa emprendedora de 22.9%. Es decir, uno de cada cinco peruanos estaba realizando algún tipo de emprendimiento.

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. El emprendedor es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.

Un emprendedor debe ser innovador, que es el acto de crear o modificar un producto e introducirlo al mercado. Para innovar hay que arriesgar, y para arriesgar se debe tener pasión por lo que se hace. Un gran ejemplo es Steve Jobs, el ex CEO  de Apple, un hombre visionario e innovador, que en un momento de su vida tuvo que abandonar su propia empresa y, en vez de decaerse, se dedicó a emprender otros nuevos negocios. Una frase de él lo define de cuerpo entero “Por mucho, Apple y Dell son las únicas en esta industria que hacen dinero. Ellos hacen esto para estar en Wal-Mart. Nosotros hacemos esto por innovación”.

¿Y cuál es la motivación de un emprendedor? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad.

Es interesante añadir que en los ranking GEM uno siempre va a ver, en los primeros lugares, a países como China, Chile, Arabia Saudita, Guatemala, Ecuador, Perú. No va a encontrar, entre los primeros, a Estados Unidos, Francia o Alemania. Y es que los mayores emprendedores se encuentran, sobretodo, en los países de renta media y baja. Aunque la crisis económica ha hecho que países como España, Grecia y Portugal aumenten su tasa de emprendimiento por necesidad. Debe ser que al haber un Estado ausente, que no brinda un estado de bienestar óptimo, que no garantiza un adecuado empleo, que no desarrolla un marco conceptual que fomente las oportunidades de igualdad para todos, hace que muchas personas desarrollen un espíritu emprendedor que les ayude salir adelante por ellas mismas. Esta realidad sería peligrosa si empuja a las personas a realizar un emprendimiento por necesidad, puesto que esta motivación no es la más recomendable debido a su alta tasa de fracaso.

Según las cifras podemos apreciar que el Perú es uno de los países con mayor percepción de oportunidades para emprender un negocio. Sin embargo, también es uno de los países con mayor temor al fracaso. Desde mi perspectiva el Estado no tiene un desarrollo institucional sólido ni un marco jurídico razonable que brinde la confianza que necesitan los emprendedores peruanos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

¿Pero, está el Estado brindando su apoyo a los emprendedores? El Perú es un país de emprendedores. Sin embargo, sus emprendimientos son débiles y pequeños, debido a que le falta al Estado crear un marco jurídico que sea amigable con las pequeñas empresas y desarrollar los pilares que generen mayor competitividad empresarial.

Promover el desarrollo de los emprendedores en nuestro país es vital; sobretodo si existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Según la Cámara de Comercio de Lima alrededor de 200 mypes se crean cada semana en el país.

¿Y cuáles son las áreas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Una tarea pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que el régimen se perjudique en cuanto a la recaudación fiscal.

Casi el 70% de pymes en el Perú son informales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive a que el emprendedor se formalice.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores será mejorar los niveles de educación primaria y secundaria. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Es importante también, que el Estado asuma una política educativa emprendedora a nivel escolar que incentive el emprendedurismo.

Fomentar el desarrollo de la innovación y de la ciencia y tecnología es una tarea fundamental del Estado. Mientras más se apueste por la investigación y desarrollo se podrá generar productos con mayor valor agregado para no depender solamente de la exportación de materias primas y productos primarios. Asimismo, es necesario fomentar la articulación empresarial a través de clusters y cadenas productivas.

Según la última prueba (2009) del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), que mide el nivel de educación en etapa escolar, el Perú se ubicó en la antepenúltima posición de 65 países. Tenemos mucho camino por recorrer.

Todo emprendedor y empresario necesita reglas claras y predictibilidad que le generen confianza para tomar decisiones. Por tanto, la Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Es decir, todo empresario e inversor busca una calidad eficiente en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, así como un marco legal en materia de competencias. El Perú se encuentra en el puesto 95 (de 142 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2011 – 2012. Es uno de los pilares más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande.

Asimismo, también es sumamente importante que el Perú mejore en otros indicadores de la competitividad como la infraestructura, el clima económico y un entorno  financiero adecuado.

Perú es uno de los países más emprendedores del mundo, pero la mayoría de sus emprendimientos son débiles y pequeños. Es el Estado quien debe crear un marco jurídico amigable que aliente el desarrollo y competitividad empresarial.

Lograr salir adelante en estos desafíos no sólo beneficiará a los emprendedores; sino también, a los gerentes y empresarios. El emprendedor, es aquel que es un transformador; el gerente, es aquel que gestiona y el empresario es aquel que arriesga. Un emprendedor puede ser un empresario, pero un empresario tiene que ser emprendedor.

Según los estudios, los casos más exitosos son los emprendedores que estudian y se desarrollan como gerentes y luego deciden ser empresarios.

El informe del Global Entrepreneurship 2011, en referencia a las actitudes hacia el emprendimiento en Perú, también señala indicadores favorables con respecto a la consideración del emprendimiento como carrera (85%) y el prestigio social de los emprendedores (82%).

Por tanto, ser emprendedores innovadores en el Perú es un reto y una oportunidad. Y su desarrollo dependerá tanto de la sociedad civil, conformada por las empresas, universidades, inversionistas y de los mismos emprendedores; así como del respaldo que el gobierno les brinde.

………………………………………

Quizá le interese ver:

Emprendimiento 2011: Oportunidad vs Necesidad

Apostando por el conocimiento y la innovación


¿CUALES SON LOS PAISES MÁS GLOBALIZADOS AL 2011?

1 febrero, 2012

Acaba de publicarse el Índice de Globalización, versión 2011, elaborado por la consultora Ernst & Young, donde se indica quiénes son los países más globalizados del planeta y de los cinco primeros, dos son asiáticos y tres son europeos.

La diferencia es que mientras las dos economías asiáticas, Singapur y Hong Kong, son las que encabezan también el Informe de Doing Business 2012 como los mejores lugares para hacer negocios; las tres economías europeas que lideran el Índice de Globalización tienen algunos problemas.  La situación económica en Bélgica no es la mejor, ha congelado el presupuesto de la Casa Real el 2012 así como 2013, y viene de estar 535 días sin gobierno. Irlanda ha tenido que ser rescatada por la UE y por el FMI y aún sigue en problemas. Por su parte, Suecia – el país que mejor se encuentra en la actualidad- podría ser uno de los países europeos que más decaiga en su economía. Según el último Informe “El Mundo en 2050”, elaborado por el Banco HSBC, Suecia retrocedería veinte posiciones de cara al 2050.

El Índice de Globalización mide el grado en que los 60 países más grandes, en términos de PBI, se conectan con el resto del mundo a través de cinco categorías relevantes para las empresas. Estas son: apertura al comercio exterior, flujo de capital, intercambio de tecnología e ideas, movimiento laboral e integración cultural.

Veamos cómo le va a América Latina en este ranking. Dentro de esta lista de sesenta países hay 8 economías latinoamericanas. He realizado un cuadro comparativo para poder analizar mejor la situación de cada país. La mejor economía ubicada es la de Chile que ocupa el puesto 25. El liderazgo de Chile no es novedad debido a sus políticas de apertura de mercados. La llegada de capitales externos es una de las fortalezas de Chile – tiene 6.2-  y también se debe al buen manejo de su institucionalidad. Perú se posiciona como la tercera nación más globalizada de América Latina; sin embargo, ocupa uno de los últimos puestos en intercambio de tecnología. Pienso que si Perú no mejora en esta variable, así como en el flujo de capital (a pesar de la crisis) prontamente será pasado por Colombia quien viene avanzando firmemente en todos los factores. Hay que recordar que este país está considerado dentro de la lista CIVETS, que es el grupo de mercados emergentes que sigue a los BRICs.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón con información del Índice de Globalización 2011 desarrollado por la consultora Ernst & Young.

Brasil tiene como principal debilidad el movimiento de mano de obra internacional, justamente la que es una de las principales fortalezas de Ecuador; sin embargo, este país está muy bajo en tecnología y flujo de capital. A pesar de ser una gran potencia emergente la apertura al mercado de Brasil es baja; esto se debe a su política proteccionista que ha impedido una mayor inserción internacional del país. Por su parte, Ecuador también posee un muy bajo intercambio de tecnología y es la nación latinoamericana con la más baja integración cultural. Venezuela es el antepenúltimo país de este ranking. Sus mayores debilidades son la apertura al comercio y el flujo de capital. Lamentablemente su clase política ha contribuido a que un importante país de la región se encuentre en esta posición debido a su falta de predictibilidad y Estado de Derecho.

Si dividiéramos los países por bloques podríamos apreciar que primero se encuentran las naciones que han formado el Acuerdo de Pacífico, luego los representantes del Mercosur y al último los del ALBA. En el gráfico inferior se puede ver cómo va el progreso de los 5 factores en los países latinoamericanos, qué países avanzan más y cuáles no. Saque usted sus propias conclusiones.

Gráfico elaborado por Bruno Calderón, de categorías que miden el Índice de Globalización.

He confeccionado un cuadro adicional donde he colocado algunos países que me parecen claves seguirlos. Encabezan la lista los cinco primeros puestos del ranking, imprescindible colocarlos. Luego sigue Australia. Es importante estudiarlo porque tiene un tamaño y población muy similar a los países latinoamericanos, ha basado su desarrollo en los recursos naturales, como Latinoamérica, pero con una estrategia orientada a la innovación y ha sabido aprovechar el boom de las materias primas para diversificar su producción entre minerales, energía y agricultura. Su estrategia de crecimiento ha sido la inserción internacional y la innovación.

También está Vietnam, uno de las principales economías emergentes de Asia según el Fondo Monetario Internacional. Asimismo, según el Informe “The World in 2050. Beyond the BRICs”, elaborado por PriceWaterhouseCoopers el 2008, la economía vietnamita será la que logre el mayor crecimiento de PBI -9.8%- de cara al 2050. Filipinas, según el Informe “El Mundo en 2050”, elaborado por el Banco HSBC, será la economía emergente que más avance hacia el 2050 logrando ubicarse en el puesto 16 dentro de las principales economías del mundo. Razones importantes para tener en cuenta a estas dos economías. Y por último he colocado a los 3 BRIC que faltan (puesto que ya vimos a Brasil) que son Rusia, India y China, considerados según el grupo Goldman Sachs, las principales economías emergentes del planeta.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón con información del Índice de Globalización 2011 desarrollado por la consultora Ernst & Young.

Es impresionante ver la apertura al mercado y la integración cultural lograda por Hong Kong y Singapur, así como el intercambio de tecnología alcanzado por Irlanda y Suecia. Lástima que el milagro irlandés, en los últimos años, se haya desinflado y haya tenido que recibir el rescate europeo para salir de la profunda crisis en que se encuentra. Chile es el único país latinoamericano que se acerca a los primeros lugares en los valores de flujo de capital y movimiento laboral. Por otro lado, podemos apreciar que Filipinas sufre, al igual que el Perú, de un bajo intercambio de tecnologías; sin embargo, el país asiático saca una gran diferencia a favor en la variable de movimiento internacional de trabajadores.

Los 3 BRICs que aparecen en el cuadro tienen aún muchas debilidades sobre todo en integración cultural, apertura al comercio e intercambio de tecnologías, lo cual significa que aún les falta mucho por desarrollar. Ecuador, por ejemplo, tiene una apertura al comercio mayor que India y Rusia. Venezuela tiene una mayor integración cultural que India, China y Rusia. Si comparamos Perú y Colombia con Australia, podemos ver que el país de Oceanía nos saca gran ventaja en flujo de capital e intercambio de tecnología. El flujo de capital viene de la apertura al mercado y de la promoción de inversiones. Pienso que la política comercial de Perú y Colombia sí está apostando por atraer un mayor flujo de capital, pero creo que no están haciendo el mismo esfuerzo en el intercambio de tecnologías, sobre todo en Perú. La innovación y la tecnología es una variable competitiva muy importante que no se puede dejar de lado y hay que considerar que gracias a ella países como Irlanda o Australia han sabido sacar su economía adelante.

A los países emergentes nos falta aún mucho por hacer. Muchas consultoras y organismos internacionales nos dan mucha esperanza y recomendaciones a seguir, pero la realidad puede cambiar no sólo por variables externas como la crisis internacional, sino también por variables internas como la falta de institucionalidad derivada de gobiernos que sólo piensan en el corto plazo. Que tan globalizados podamos ser depende no sólo de lo que pase afuera, sino también de cómo nos preparemos internamente.

Los dejo con los cuatro desafíos que tendrán las empresas en un mundo globalizado según  el informe 2011 de Ernst & Young.


PERU Y LOS CUATRO PILARES BASICOS DE LA COMPETITIVIDAD

15 septiembre, 2011

Perú y los países latinoamericanos que han apostado por la apertura de mercados, son los Estados que encabezan, en esta región, el ranking de Competitividad Global. Los países que se han aventurado por el socialismo del siglo XXI están entre los más rezagados del Índice Mundial elaborado por el Foro Económico Mundial.

Se acaba de publicar el último Índice de Competitividad Global 2011 – 2012 realizado por el Foro Económico Mundial y Perú se ha ubicado en el puesto 67 de 142 economías. Ha subido seis ubicaciones respecto al año anterior y es el cuarto país mejor ubicado de Sudamérica. En los últimos 5 años el Perú ha escalado 19 posiciones en el ranking mundial de competitividad.

Según el Reporte, Perú es una economía que se encuentra en el nivel 2, que significa que su nivel de competencia depende de los indicadores de eficiencia. Esto es un reto para el Perú, puesto que tiene que desarrollar mayores capacidades como país, en pilares como eficiencia del mercado laboral, capacitación y educación secundaria, eficiencia en el mercado de bienes, capacidad tecnológica, tamaño de mercado y sofisticación de mercados financieros.

Sin embargo, considero que si el Perú quiere convertirse en un país del primer mundo, debe solucionar, sin más retrasos, los pilares básicos como lo son las instituciones, estabilidad macroeconómica, salud y educación básica e infraestructura, con el fin de promover un desarrollo sostenible que conlleve a la disminución de la desigualdad.

¿Y cómo nos va en estos indicadores básicos con respecto a otros países de la región? He preparado una tabla de comparación de pilares de competitividad; incluyendo a Chile, Colombia y México por ser países con políticas comerciales similares a la nuestra; a Bolivia, Ecuador y Venezuela por tener unas políticas económicas distintas a la nuestra y a Brasil por ser un referente para el actual gobierno.

Cuadro comparativo entre economías latinoamericanas. Elaborado por Bruno Calderón.

La calidad de las Instituciones tiene una gran influencia en la competitividad y el crecimiento. Influye en la estabilidad macroeconómica, igualdad de derechos, organización de la producción y distribución de los beneficios. La importancia de tener instituciones sólidas se hace más importante en coyunturas de crisis económicas como la actual. La falta de institucionalidad generará corrupción, que es un lastre de muchas economías latinoamericanas. En la Tabla 1, podemos ver que Chile es el primer país latinoamericano ubicado en el puesto 26, de 142 economías, en el pilar de Instituciones. El resto de países está de la mitad para abajo, lo que demuestra que hay mucho que trabajar en este pilar y que Chile debiera ser un ejemplo a seguir. Los países que han apostado por el socialismo del siglo XXI no son el ejemplo más adecuado, sobretodo Venezuela que es el último del ranking.

Cabe recordar, que según el Informe de Doing Business 2010, los factores más problemáticos que enfrenta en Perú son la corrupción y la ineficiencia burocrática del gobierno. Dos temas ligados directamente a la Institucionalidad.

Los factores más problemáticos que tiene que resolver el Perú según el Informe Doing Business 2010.

La Infraestructura es un factor determinante para la economía del país. Desarrollada adecuadamente reduce la distancia entre las regiones, promueve la integración del mercado nacional y la conexión a bajo costo con los mercados de otros países. Pese a su desarrollo exportador, Perú aún está rezagado en infraestructura vial, portuaria, de navegabilidad en sus fuentes hídricas y en su transporte aéreo interno. Otra vez el mejor ubicado es Chile y si el gobierno peruano busca integrarse más a Brasil, va a tener que apostar por la infraestructura para lograr nivelarse a este país, quien tiene a la infraestructura como su mejor pilar básico.

Urge la inversión en este pilar para generar un adecuado proceso de desarrollo interno y externo que brinde más oportunidades a todo el país en busca de una mayor igualdad de oportunidades y reducción de la brecha social.

Los 12 pilares de la Competitividad que mide el Foro Económico Mundial están divididos en tres niveles. Según el Informe, el Perú se encuentra en el nivel 2 de competencia, siendo dependiente de los indicadores de eficiencia.

La estabilidad macroeconómica es importante, tanto para el desarrollo de las empresas como para la competitividad del país. Por tanto, la desorganización en la macroeconomía perjudica la economía porque no permite controlar variables como el déficit fiscal, las altas tasas de interés o la inflación. En este pilar, el Perú acaba de dar un salto positivo de 23 posiciones, pasando del puesto 75 al 52, lo que habla de su buen desempeño. Sin embargo, al ver la Tabla 1 sorprende ver por delante no sólo a Chile, Colombia y México; sino, también a países como Bolivia y Ecuador, lo que dice que aún tenemos mucho por mejorar y que no necesariamente  somos los mejores en esta parte del continente.

A lo largo de los últimos años, los Presidentes de Latinoamérica se fueron agrupando de acuerdo a sus ideologías y formas de enfrentarse a la globalización.

La calidad y cantidad de la educación primaria es cada vez más importante en la economía actual. La educación básica aumenta la eficiencia de cada trabajador, lo que hace que estén preparados no sólo para cumplir tareas manuales; sino también, procesos de producción más avanzados. Este pilar también se compone de la variable Salud. Una fuerza de trabajo saludable es vital para la competitividad y productividad de un país. Además este es un pilar fundamental para disminuir la desigualdad y la brecha social del país. La situación del Perú es difícil comparado con los otros países de la Tabla 1. Sólo estamos por delante de Bolivia. Nos encontramos en el tercio inferior del ranking mundial y es el indicador más bajo que tenemos después de la innovación.

Viendo este cuadro es más comprensible entender que a pesar del buen desempeño de la macroeconomía, la eficiencia en el mercado de bienes y el desarrollo de su mercado financiero, el Perú tiene una deuda social pendiente lo que ha llevado a la mayoría de la población a optar por una alternativa que genere mayores políticas sociales. Sin embargo, no se trata de voltear la torta y concentrarse sólo en el desarrollo social; sino, de complementar el progreso social y económico y lograr satisfacer las necesidades básicas y de bienestar de la población.

Cuadro que señala las diferencias entre los países de alta y baja productividad

Somos testigos de que la desigualdad se convierte en protesta. Por eso, mientras las personas de menor educación tengan acceso a más educación y salud, la desigualdad disminuirá. Y para que este plan funcione se requerirá de una mayor infraestructura, de instituciones sólidas y no corruptas y de una estabilidad macroeconómica que soporte la ayuda social.

La consolidación de estos pilares básicos, junto con el fomento de una cultura de innovación y el desarrollo de la articulación empresarial, a través de clusters y cadenas productivas, serán los lineamientos base para la estrategia de competitividad del país.


MATERIAS PRIMAS: NI MALDICION NI BENDICION III

1 noviembre, 2010

Entonces, son las materias primas una maldición o una bendición?

Ni maldición ni bendición! Los recursos naturales pueden ser el Dr. Jekyll, si contamos con una democracia establecida e instituciones fuertes y eficaces que respondan a los intereses del país, inviertan en innovación y sepan ahorrar; pero pueden ser también nuestro Mr. Hyde, si contamos con instituciones débiles y corruptas que ignoran las necesidades de sus pueblos y que gobiernan a corto plazo, sin incentivar la investigación y desarrollo, ni apostar por la infraestructura y educación, ni realizar inversiones sustentables a largo plazo.

Las materias primas pueden ser nuestro Dr. Jekyll o quizá nuestro Mr. Hyde...

Por qué no aprovechar lo que coyunturalmente nos está favoreciendo en estos momentos: el boom de las materias primas. Pero será sumamente negligente si no ahorramos, en estos años de vacas gordas, para cuando vengan las épocas de las vacas flacas.

Además, no debemos olvidarnos que muchas de nuestras materias primas  generan actividades extractivas cuya intensidad en mano de obra es limitada en comparación con el desarrollo de productos con valor agregado.

Si muchos países están aprovechando este buen momento de los recursos naturales, no es solamente por “bendición” divina, sino que hay detrás unas políticas económicas que se están respetando y adaptando al cambio constante que nos presenta la globalización. Si otros países no están aprovechando como debiera el boom de las materias primas, no es por “maldición” de nadie, sino que detrás hay un Estado que no está haciendo bien las cosas, un gobierno probablemente corrupto, con instituciones laxas, que sólo piensan en el corto plazo.

Los países que han generado mayor riqueza en el mundo no han sido los más ricos en recursos naturales, sino los más ricos en materia gris. Es decir, aquellos que han sabido pensar mejor y a largo plazo, y no se han mareado en su popularidad ni en sus diez minutos de fama…