EL “OBJETIVO MADRE” DE TODAS LAS BOMBAS

21 abril, 2017

 

Definitivamente Donald Trump trajo de vuelta a Estados Unidos a la primera escena de la geopolítica del Oriente Próximo y Medio Oriente. En ocho días lanzó distintas bombas a dos Estados: Siria y Afganistán. Pero ¿las bombas tuvieron como objetivo Siria y Afganistán? ¿O su objetivo era otro? ¿Cuál era el “objetivo madre” de todas las bombas?

El ex presidente Barack Obama  impulsó, como eje fundamental de su política exterior, el “pivot asiático”, que consistía en que Estados Unidos debía girar su atención, intereses y objetivos hacia el Asia Pacífico. Es decir, tener una mayor presencia militar y política en esta región, reduciendo su participación en países de otras regiones como Irak y Afganistán. ¿Y por qué este giro? Porque en Asia Pacífico se encontraba China, la segunda economía del mundo, el segundo país que tiene el mayor gasto militar y, por tanto, el mayor competidor para los norteamericanos.

De esa manera, Estados Unidos fue saliendo de Oriente Próximo y Medio Oriente. Lamentablemente, para los planes de Obama, en marzo 2011 comenzó el conflicto en Siria que desembocó en la crisis que todos hoy conocemos. En 2012, el ex presidente lanza su política de “línea roja” que consistía en intervenir militarmente en Siria si se comprobaba que este país estaba utilizando armas químicas contra su población. Llegó 2013 y todos nos enteramos que el gobierno sirio había utilizado armas químicas contra zonas ocupadas por los rebeldes pero donde también había población civil, causando la muerte de casi 1,500 personas, muchos de ellos niños y mujeres. Y cuando todos estábamos a la espera del ataque militar de Estados Unidos contra Siria, la Casa Blanca aceptó la intervención de Rusia, quien se ponía como mediador para que todas las armas químicas sirias sean enviadas a su país. Aquella medida fue considerada un revés para Washington y un triunfo diplomático para Moscú.

Pero ello también sirvió para que Rusia midiera a su antiguo rival y sacara como conclusión que los americanos no querían intervenir en esta región, no tenían intención de meterse en más complicaciones, ya no querían hacer uso de su capacidad disuasiva e incluso una acción militar antes de resolver un problema les generaría más dolores de cabeza. Entonces ante este alejamiento norteamericano, Rusia decidió ingresar militarmente a Oriente Próximo y -con la venia de Bashar al-Asad- ingresó a Siria. Así, el país de Vladimir Putin se convertía en el nuevo árbitro de la región de Medio Oriente y se instalaba con sus tropas.

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Ante la posición cautelosa que tomó Estados Unidos, Rusia asumió protagonismo en Oriente Medio formando una coalición con Siria e Irán.

Y mientras Rusia se convertía en el principal aliado de Bashar al-Asad, atacando conjuntamente a los rebeldes que querían sacarlo del poder, arremetiendo contra los terroristas que querían desestabilizar el gobierno, impidiendo la intervención militar de las Naciones Unidas (ONU) a través de su veto en el Consejo de Seguridad; Estados Unidos decidía no actuar, porque no quería repetir los errores cometidos con las intervenciones en Irak y Afganistán, porque aún recuerda las consecuencias que le trajo apoyar a los muyahidines (rebeldes afganos que lucharon contra la ocupación rusa en época de guerra fría) y porque Obama quería intervenir multilateralmente, no sólo, sin embargo sus aliados se mostraban reticentes.

Sin embargo, con la llegada de Donald Trump todo cambió.  Dijo que no estaba dentro de sus prioridades atacar a Siria y la atacó. Así Estados Unidos volvió para decirle al mundo que su capacidad disuasiva la utilizaría cuando la considerara necesaria. ¿Los misiles fueron contra el gobierno de Bashar al-Asad? Sí también, pero no solamente fue para ellos. El objetivo principal fue Rusia. Para decirle “aquí estoy nuevamente”, para señalarle que en el juego de Poder siempre estará presente los Estados Unidos, para anunciar que su capacidad disuasiva ha vuelto, para que se recuerde que ellos también usan la fuerza en caso sea necesario de acuerdo a sus intereses, para hacernos recordar que la geopolítica tradicional está más vigente que nunca, para anunciar su regreso a Oriente Medio.

El mundo recién estaba digiriendo este nuevo ataque norteamericano, los periodistas aún estaban armando sus notas y reportajes sobre el tema, los internacionalistas estaban analizando las implicancias del hecho, cuando nos enteramos de un segundo ataque norteamericano. Esta vez fue en suelo afgano. El gobierno de Trump había ordenado lanzar la bomba GBU-43/B (de 9,797 kg) contra un sistema de túneles y cuevas ubicadas en Nangarhar-Afganistán utilizado como escondite por el Estado Islámico. Según fuentes afganas, la bomba más conocida como “la madre de todas las bombas” por ser el arma no nuclear más poderosa de los estadounidenses, mató a unos 94 terroristas. Si la bomba costó 16 millones de dólares, entonces matar a cada uno de esos terroristas le costó a Estados Unidos unos 170,000 dólares. ¿La bomba fue contra el Estado Islámico? Sí también, porque los norteamericanos han definido que el principal enemigo que tienen es el terrorismo internacional y su principal representante es el EI. Si bien para algunos le puede parecer poco efectivo el daño causado a Daesh (utilizado como acrónimo en árabe de Estado Islámico) en Afganistán con la madre de todas las bombas, para otros la fortaleza está en el mensaje. Estados Unidos le dice a EI que lo atacará donde sea necesario y no vacilará en emplear las estrategias y armas que sean obligatorias para su destrucción. Pero el mensaje, nuevamente, va también para Rusia.  Haciéndole recordar que el gobierno estadounidense no escatimará en hacer uso de la fuerza cuando lo considere necesario y reafirmando su  presencia militar en Oriente Próximo y Medio Oriente. Además, viendo el mapa de la zona podemos notar que Afganistán está al lado de países que fueron parte de la Unión Soviética y que hoy Rusia considera su zona de influencia. Asimismo, está al costado de Irán, socio estratégico de Rusia. Estos detalles en geopolítica también son importantes porque se puede interpretar que el presidente Trump no sólo pone nuevamente a Medio Oriente como un eje principal de la política exterior norteamericana; sino que además, amplía su presencia en Asia y advierte a Rusia y China que Estados Unidos y su acción militar están de regreso.

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“La madre de todas las bombas”, la bomba no nuclear más letal del ejército norteamericano fue lanzada sobre un sistema de túneles utilizado como escondite por el Estado islámico en Afganistán.

Haber lanzado la bomba no nuclear más letal que tiene el ejército estadounidense en Afganistán, es también un mensaje a Irán su vecino, que ha estado siendo -ahora último- alentado por Rusia para el desarrollo de su programa nuclear, así como para velar –juntos- por la seguridad en Asia Central y la región del Cáucaso. Ya había advertido en febrero Trump: “están jugando con fuego”, acusando a Irán de que su programa de desarrollo de misiles balísticos era una amenaza para la región, para Estados Unidos y sus aliados. En esa misma línea, el presidente norteamericano ha ordenado la revisión del acuerdo nuclear de Estados Unidos con Irán para evitar que desarrolle arsenal nuclear, el cual (firmado en la época de Obama) siempre le ha parecido absurdo y sin sentido. Por tanto, la bomba también ha sido dirigida para Irán.


Rusia busca con Irán generar un nuevo equilibrio de poder en Oriente Próximo. Estados Unidos no ve ello con buenos ojos. La geopolítica más presente que nunca.

No hay que olvidar que el ataque con misiles a la base aérea de Shayrat en Siria lo ordenó Trump mientras invitaba una deliciosa torta de chocolate al presidente de China, Xi Jinping. ¿Casualidad? No señores, lo hizo exprofesamente sabiendo que China había vetado, a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas -en más de una oportunidad-, resoluciones que buscaban imponer sanciones contra Damasco e incluso cualquier intervención armada. Es decir, el objetivo de este bombardeo también tuvo como destinatario a China. Donald Trump quiere una China colaboradora, no opositora. La estrategia es influir en China con el objetivo que esta presione a Corea del Norte  para dejar de lado las provocaciones militares a Estados Unidos y sus aliados.  Trump ya ha advertido a China que puede atacar a su aliada Corea del Norte con o sin su permiso. Total, ya lo hizo con Siria a pesar del veto chino. Recordemos que el presidente norteamericano a dicho: “Corea del Norte está buscando problemas. Si China decide ayudar, eso sería muy bueno. Si no, solucionaremos el problema sin ellos”.

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Donald Trump ha mencionado por twitter que Corea del Norte está buscando problemas y espera que China ayude a apaciguar el conflicto, pero de no hacerlo Estados Unidos no tiene inconveniente de solucionar el problema sin ellos.

Entonces ¿a quienes han ido dirigidas las bombas? ¿Cuál ha sido el “objetivo madre” de todas las bombas? Las bombas han caído sobre Siria y Afganistán, lanzados contra el gobierno de Bashar al-Asad y contra el Estado Islámico, pero esa artillería ha tenido como destino final a Rusia, China e Irán. Se dice que en el sistema internacional quienes definen la configuración del poder son las potencias. Así que el mensaje ha sido de la potencia superior a las potencias regionales, solicitándoles –de manera realista y utilizando su hard power- que se alineen a los objetivos de Estados Unidos.

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Cuentos chinos

13 abril, 2017

 

Donald Trump: “Asad para mí es un tema secundario, Daesh (Isis) es la prioridad… De aplicar las palabras de Hillary Clinton, vamos a vernos en una III Guerra Mundial” mencionaba el futuro presidente norteamericano en una entrevista el 2016, antes de salir elegido gobernante, con la agencia Reuters. 

Vladimir Putin: “Nadie es capaz de crear ningún problema a Rusia que no podamos resolver” manifestaba el líder ruso en la última recepción de Año Nuevo 2017 celebrada en el Palacio del Kremlin. Asimismo, el 2014, en el X Foro Internacional de la Juventud Selger, en Tver, Rusia, Putin manifestaba “las fuerzas armadas rusas, respaldadas por su arsenal nuclear, están preparadas para repelar cualquier agresión”. Hay que poner estas declaraciones bajo el contexto que Siria es un aliado de Rusia, que habían soldados rusos en este país y atacarla ha debido ser tomada como una agresión.

Con respecto a China, el periódico chino Global Times, afiliado al partido comunista decía el 2013: “Las fuerzas alrededor del mundo que se oponen a una intervención militar externa deben unirse para prevenir, hasta donde sea posible, que Estados Unidos, Reino Unido y otros lancen ataques aéreos contra Siria…Y si esto no se puede evitar, deben abiertamente apoyar al gobierno sirio para entablar una resistencia. Rusia e Irán necesitan considerar el ofrecimiento de asistencia militar directa, y China y otros países deben dar su apoyo” declaraba este diario partidario del régimen chino.

Si nos basamos en estas 3 declaraciones el ataque con misiles, que ordenó el presidente norteamericano Donald Trump contra una base aérea siria, en represalia por el ataque químico que efectuó ese país contra su población civil, no debiera haberse producido.

¿Por qué? Porque por un lado, Trump decía que no estaba en sus planes atacar al régimen de Bashar Al Asad (presidente sirio); y por otro lado, Rusia y China no solamente habían vetado -en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU)- una resolución que permitía una intervención armada en Siria; sino que habían hecho declaraciones a favor de Siria y además, Rusia tenía tropas en el país sirio apoyando a su ejército. Por tanto, una agresión al ejército sirio, era un ataque indirecto a Rusia y este había dicho que estaba listo para responder cualquier agresión. Por ello, se infería que Estados Unidos no podía atacar a Siria (eso es lo que hizo Barack Obama) para evitar un choque directo con Rusia y todas las demás fuerzas que estén a favor de Siria. ¿Pero qué pasó? ¿Por qué Donald Trump cambió de parecer? ¿Por qué Rusia no ha contraatacado? ¿Por qué la posición de China, ante el ataque norteamericano no ha sido firme?

¿Será que el mundo vive hace tiempo una serie de “Cuentos Chinos”? Es decir, dices una cosa y al final haces otra. O quizá no cumples lo que prometiste porque te arrepentiste, porque no tenías la capacidad para cumplirla o porque todo era una mentira calculada.

EL TIO SAM

El año pasado el diccionario Oxford eligió como palabra del año el neologismo Posverdad (post truth). Con ello, trataba de explicar algunos hechos que han conmocionado al mundo como la victoria de Donald Trump. Con esta palabra se buscaba advertir que, en estos últimos tiempos, la opinión pública se estaba dejando influenciar –más que por hechos objetivos- por mentiras asumidas como verdad. Y uno de los gestores de este nuevo significado era el presidente Trump. Por ejemplo, en plena campaña presidencial se inventó que habían atentados yihadistas por toda Europa: “Está ocurriendo por toda Europa, hasta el punto de que la prensa ya no informa”. Esa información era falsa, sólo buscaba generar más incertidumbre y sembrar la desconfianza por un gobierno demócrata sin capacidad de reacción. Hubo gente que le creyó.

Tweet de Trump

Tweet enviado por Trump el 05 de Septiembre de 2013 cuando le decía a Obama que no ataque Siria porque ello traería consecuencias negativas y Estados Unidos no obtendría nada.

Asimismo, el actual presidente norteamericano dijo en campaña: “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas… Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores. Asumo que hay algunos que son buenos”. Esto es posverdad, afirmaciones que algunos la ¨sienten verdad¨ pero no se apoyan en la realidad; son afirmaciones que hace un individuo y recurre a lo emocional como el miedo, la cólera, la desconfianza, el temor a lo desconocido, para sembrar la duda y sustentar su aseveración.

Donald Trump hizo creer a la población que meterse en el problema sirio era gastar dinero en un problema que no le competía a Estados Unidos, por tanto no obtendría nada a favor y sólo le generaría deudas y contratiempos. Mejor concentrarse en Estados Unidos, en su economía y bienestar social. Que cada quien arregle sus propios problemas. Mucha gente estuvo de acuerdo con ello; sonaba coherente, mejor votar por alguien que quería concentrarse específicamente en el desarrollo de EE. UU. y no en resolver problemas ajenos. “America first”. ¿Y qué hizo ahora? Bombardear Siria, meterse en el problema sirio, hacer lo que tanto le criticó a su rival de campaña Hillary Clinton. Conclusión: Nos metió un CUENTO CHINO.

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En agosto 2013 Trump decía a Obama que si quería atacar a Siria debía solicitar la aprobación del Congreso, no hacerlo sería un gran error. Abril 2017 Trump ataca a Siria sin pedir permiso al Congreso.

EL OSO RUSO

La revista Forbes ha elegido a Vladimir Putin, por cuarta vez consecutiva, como el hombre más poderoso del mundo. Y no es casualidad que lo elija. Putin ha trabajado para ello, se ha ganado la imagen de un hombre fuerte, duro, decidido, que hace lo que dice y que no tiene pelos en la lengua para decirle a Occidente (Estados Unidos y Europa) que no está de acuerdo con sus medidas, haciendo discursos pomposos en los que despotrica contra aquellos que no están de acuerdo con sus argumentos y razones.

Asimismo, Putin ha sabido trasladar su imagen enérgica y de liderazgo  a Rusia, convirtiendo a este país en un actor de suma importancia dentro del sistema internacional político contemporáneo, reclamando el respeto y la omnipresencia de lo que alguna vez fue la Unión Soviética o el Imperio Ruso, realizando acciones militares –sin el más mínimo temor a represalias- como la anexión de Crimea, usando su derecho a veto (en contra de la opinión pública internacional) para evitar intervenciones militares en Siria, recordando al mundo el arsenal nuclear que posee.

Sin embargo, lo que no nos dice Putin es sobre la situación de su economía. El Producto Interno Bruto (PIB) de Rusia está por debajo del tamaño que tiene Corea del Sur, un país desarrollado que ha crecido mucho en los últimos años, no obstante no es considerada aún  una de las grandes potencias del mundo. La riqueza por habitante en Rusia promedia los 8,155 euros que palidecen ante los 24,532 de Corea del Sur, los 37,900 de Alemania o los 52,183 de Estados Unidos.

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El presidente ruso Vladimir Putin se ha ganado la fama de un hombre fuerte y rudo que hace lo que dice y que ha colocado a Rusia nuevamente dentro de las principales potencias del mundo. ¿Será verdad?

Además Rusia tiene que combatir con otros desafíos como su demografía, una población muy reducida (145 millones) para poseer el territorio más grande del mundo; Indonesia y Brasil tienen más población que Rusia. La tecnología rusa sigue siendo buena pero ya no tiene la ventaja comparativa que tenía en tiempos de la Unión Soviética, países como China e India han desarrollado mucho más en este campo. Uno de sus grandes pilares son los hidrocarburos, pero la crisis económica internacional han hecho que bajen de precio. Si bien, el precio del barril de petróleo ha subido y está en promedio 50 dólares, le falta bastante para sobrepasar los 100 dólares que estuvo en promedio antes de la crisis.

Es decir, Putin nos ha mostrado la perspectiva de un gran Oso ruso pero, si analizamos bien, parece que tiene los pies de una cebra. En otras palabras, nos ha hecho ver a una gran Rusia con un aplomado manejo político, diplomático y de realpolitik; sin embargo, económicamente estamos ante un país más austero de lo que percibimos, una economía que no podría sostener aventuras militares de mayor envergadura. Quizá podría atreverse a realizar acciones osadas que en el corto plazo le den resultados favorables, pero que a mediano y largo plazo le generen problemas. Desde esta perspectiva, nos encontraríamos ante otro CUENTO CHINO.

EN EL BOSQUE DE LA CHINA

Hay medios de comunicación, panfletos y analistas internacionales que nos hablan de la gran fortaleza militar que ha desarrollado China en los últimos tiempos, que invierte cerca de 200 millones de dólares anualmente en su defensa, lo que lo convierte en el segundo país del mundo que más gasta en ese rubro y que cada vez se está armando más para defender su soberanía e intereses. ¿Será cierto? Sí. ¿Entonces, ello implica que pueda chocar con Estados Unidos?

Los analistas se basan sobretodo en la conducta que ha tenido China contra sus vecinos en el conflicto del Mar Meridional de China. El gobierno chino demanda que los islotes, arrecifes y rocas repartidas por dos millones de kilómetros cuadrados en el mar del Sur de China le pertenecen; sin embargo, naciones como Vietnam, Filipinas, Taiwán, Brunei y Malasia mencionan que por cercanía geográfica o historia les pertenece a ellos y es así cómo se inicia la disputa entre las partes.

Ante ello, ¿qué ha hecho China? Pues crear islas artificiales con puertos y pistas de aterrizaje con fines militares; además, de realizar ejercicios de soberanía. Las islas que China ha fabricado han sido creadas con el fin de extender su dominio marítimo sobre una de las rutas más comerciales del mundo, ampliar su cinturón de defensa, así como ejercer el control sobre una zona donde se encuentran ingentes cantidades de hidrocarburos y otros recursos naturales.

Es más, China–haciendo la situación más tensa- declaró de manera unilateral una “zona de identificación de defensa aérea” sobre el territorio en disputa en el Mar Oriental de China como si este ya le perteneciera, pasea libremente sus buques de guerra sobre las zonas en disputa generando más tirantez con sus vecinos y ha desconocido el fallo de la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya que sentenció a favor de Filipinas por unos territorios del mar Meridional de China.

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Según algunos medios, mientras el presidente chino Xi Jinping degustaba una deliciosa torta de chocolate servida en la residencia de Donald Trump, Siria era ataca por órdenes del presidente norteamericano.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que mientras China gasta 133 millones de euros en defensa, Estados Unidos gasta 568 millones; es decir, gasta más de cuatro veces el presupuesto chino. Mientras China tiene aproximadamente 260 ojivas nucleares, los norteamericanos tienen cerca de 7,200. La política exterior china se ha caracterizado desde 2004 por 2 conceptos centrales: el “ascenso pacífico” que busca presentar a China como un poder pacífico, no amenazante, y el “mundo armonioso” que busca equilibrar las diferencias y conseguir la armonía. Si bien se puede interpretar que estas políticas están cambiando, por el comportamiento con sus vecinos en el Mar Meridional, pero hay que tener en cuenta que es muy distinto enfrentarse a Vietnam o Filipinas, que toparse con Estados Unidos. DengXiaoping –segundo gran dirigente chino- decía que el camino de China era surgir bajo una doctrina de la discreción, con perfil bajo, “no portar la bandera ni encabezar la ola”. Por eso que algunos analistas dicen que China sabe que aún no es momento de desafiar a EE.UU. y más bien lo que debe es evitar la rivalidad.

Donald Trump narró al medio Fox Business: “Terminamos la cena y comenzamos con el postre. Comimos la más bella torta de chocolate que jamás hayan visto. El presidente Xi estaba disfrutándola y recibí el mensaje de los generales. Me dijeron que las naves estaban listas para disparar-. ¿Qué puedes hacer? Tomé la decisión y los misiles fueron lanzados”. Es decir, Trump dio la orden del ataque delante del presidente de China mientras terminaban de cenar y después le dijo: “Señor presidente, déjeme explicarle algo. Acabamos de lanzar 59 misiles hacia Siria y quiero que sepa eso”.

China había vetado, a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas -en más de una oportunidad-, resoluciones que buscaban imponer sanciones contra Damasco e incluso cualquier intervención armada. Sin embargo, Trump –sabiendo ello- mandó a atacar a Siria delante de Xi Jinping. ¿Acaso eso no es una advertencia, una provocación para ver qué posición toma China? ¿Y qué hizo China? ¿Rechazó tajantemente el ataque? ¿Manifestó que casi era una burla que Trump diera la orden de atacar un país al que China no quería que ataquen, mientras cenaban juntos? No! La respuesta china fue prudente y sólo mostró preocupación porque la situación en Siria se agrave. ¿Pero no es que algunos periodistas y analistas decían que China ya estaba desafiando a Estados Unidos? Pues por el momento no y si alguien creyó eso, seguramente nos podríamos encontrar ante otro CUENTO CHINO.


El 06 de abril de 2017 Estados Unidos decide atacar a una base aérea siria como represalia por los ataques químicos.

Quizá en estos tiempos sería bueno releer “El príncipe” de Maquiavelo, cuyo objetivo era mostrar cómo los príncipes debían gobernar sus Estados y para hacerlo debían concentrarse en conservar el poder, dejando de lado las cuestiones relativas a la moral y utilizar el engaño de ser necesario. Total decía Maquiavelo “quien engañe, encontrará siempre quien se deje engañar”. Si como Maquiavelo muchos políticos, hoy en día, piensan que en la política lo importante es sólo el fin y no los medios, entonces preparémonos a escuchar muchos más CUENTOS CHINOS.


Del Perú, fantasmas, Institucionalidad y muchas cosas más

24 abril, 2016

Terminada las elecciones generales Perú 2016, un amigo en la noche me dijo: “Verónica ha ganado en 6 regiones (hoy sabemos que ganó 7) y Gregorio en Cajamarca. Algo estamos haciendo mal en este país” y otro amigo respondió: “Algo grande estamos obviando”. En tono de alivio una amiga añadió: “Si, gracias a la división de la izquierda no llegó Verónica”… un poco más y a mis amigos había que pasarles huevo y cuy para quitarles el susto. Pero sus sueños se habían cumplido: se mantendría el rumbo económico y se alejaba el “fantasma” de la izquierda. Entonces me invadieron algunas preguntas. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo? ¿Es la izquierda un fantasma?  ¿Será el modelo económico liberal la mejor opción a seguir? ¿No será que el fantasma está dentro de casa? Aquí mis opiniones.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

Evidentemente estas preguntas hechas – que se hacen en un contexto en que se considera que el modelo elegido las  últimas dos décadas es el adecuado- tienen una connotación liberal, un apego hacia la apertura económica, una posición a favor de la inversión extranjera, una elección por el capitalismo, una apuesta a favor de la libertad de exportaciones e importaciones, una visión dirigida hacia la globalización  y hacia la fuerza centrífuga que esta representa; es decir, una fuerza que empuja hacia afuera, hacia la apuesta por los mercados externos, por las herramientas internacionales que buscan impulsar el desarrollo económico, por delegar cierta soberanía a entidades supranacionales porque se entiende que ese es el sendero que están siguiendo los países que ven en la globalización y la apertura económica la ruta adecuada para su crecimiento y la disminución de la pobreza.

Y para muestra un ejemplo. El modelo económico liberal que viene siguiendo el Perú en más de las dos últimas décadas, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), ha conseguido resultados positivos para el país: Perú ha sido el país que más ha reducido la pobreza – en los últimos 13 años- en América Latina. De 54.7% de pobreza, registrada en Perú en 2001, hemos pasado a 22.7% en 2014. Es decir, en los últimos 13 años se redujo en 32% la pobreza en el Perú. Números muy buenos que hacen pensar a muchos que este es el camino correcto a seguir.

Sin embargo, mientras muchos nos revolvemos en esta vorágine positivista asumiendo que por fin el Perú encontró el sendero de gloria que lo llevará a ser un país desarrollado y que todo es cuestión de seguir con el modelo y de saber esperar (un par de décadas más por lo menos), un 20 a 30% de peruanos asusta a liberales, capitalistas y gente de derecha cada 5 años en época de elecciones presidenciales. ¿Pero por qué? ¿Acaso no es este modelo económico liberal el correcto y el seguido por los países que han alcanzado el desarrollo? Y es ahí donde vienen las preguntas: ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Estamos obviando algo?

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Según los resultados finales de las Elecciones Perú 2016, el partido fuerza Popular (Keiko Fujimori) ganó en 16 regiones, Peruanos por el Kambio (PPK) obtuvo el triunfo sólo en una región, Frente Amplio (la opción de izquierda) se impuso en 7 regiones y Democracia Directa (izquierda dura) conquistó una región.

Sí, nos estamos olvidando que este laureado modelo económico no beneficia a todos. Si beneficia al que está estudiando una maestría, al profesional que está laborando en una mediana o gran empresa, al que ha aprovechado el boom inmobiliario y ya se compró su departamento, al que está descansando en su club los fines de semana, al empresario que disfruta los frutos de su esfuerzo, al inversionista que tiene el dinero y la habilidad de saber buscar oportunidades, al joven que se encuentra estudiando en una universidad top peruana. Pero no está llegando al peruano que trabaja en empresa formal y gana el sueldo mínimo ($224 al mes), al peruano que trabaja en empresa informal y no gana ni sueldo mínimo ni tiene beneficios sociales, al agricultor que solo puede dedicarse al autoabastecimiento, al ciudadano que se ha generado su propio empleo y vendiendo golosinas en la calle no le ha llegado aún las bondades del modelo económico que algunos tanto defendemos.

¿Entonces estamos haciendo algo mal? Por supuesto. Sólo pensamos en el beneficio que este modelo liberal ya nos reporta a nosotros y no pensamos en el peruano que no ha recibido la más mínima gracia de este sistema; y mientras nuestros problemas comunes son coger una fuerte gripe, que nos rayen el carro o tener que trabajar unas horas más, nos olvidamos que los principales problemas de muchos peruanos son no tener qué comer ese día, no saber qué es un trabajo formal y saber que el pobre no va a encontrar justicia en este país. Y nos acordamos de ellos solamente cuando nos asustan –cada cinco años- queriendo elegir una alternativa política que rechazamos, se nos mueve el piso cada vez que recordamos que en una democracia la mayoría manda y es esa mayoría quien muchas veces pone en el poder a la suma de todos nuestros miedos y es donde empezamos a rezar para que el Señor se apiade de nosotros y no salga elegida la candidatura que rechazamos. Y nos volvemos más católicos, y nos volvemos más altruistas con nuestro prójimo, y la filantropía sale por nuestros poros, y queremos ayudar, apoyar desinteresadamente, colaborar generosamente y casi casi… tocamos el cielo.

Y después que nos enteramos que la opción política que nos producía escalofríos no salió, respiramos profundamente, sin ir a la iglesia agradecemos a Dios, alzamos la mano en señal de victoria, recurrimos al facebook para que el resto se entere que hemos ganado la primera batalla, para recibir la aprobación de nuestros amigos que tienen la misma línea política y burlarnos –quizá- de aquellos que quedaron en el camino, y por supuesto que una vez más queda en el olvido aquella pregunta: ¿Estamos obviando algo?

¿Es la izquierda un fantasma?

No sé si la izquierda sea un fantasma pero parece que está desapareciendo, como fantasma, de varios gobiernos latinoamericanos. En Argentina ganó Macri que era la opción de derecha, en Bolivia el pueblo le dijo no a la reelección del socialista Evo Morales,  en Venezuela la oposición ganó mayoría en el congreso ante la propuesta del socialismo del siglo XXI, en Perú han pasado a disputar la elección presidencial 2 opciones vinculadas al modelo económico liberal, en Brasil el modelo desarrollista del Partido de los Trabajadores está a punto de caer ante el impeachment (proceso de destitución). Es decir, varios casos en que se observa que los partidos –que han estado en el poder- vinculados al socialismo están en retroceso. ¿Será esta una maquiavélica conspiración del imperialismo yanqui contra las virtudes del socialismo? No. Es simplemente que los gobiernos socialistas latinoamericanos una vez más demuestran su incapacidad para gobernar. Y el pueblo que los eligió ahora les da la espalda. Pero siendo sinceros, el pueblo siempre le da la espalda a los malos gobiernos sean de izquierda, derecha o como quieran llamarlos.

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Mapa político de América Latina 2011, año en que Ollanta Humala llega al poder en Perú. De 19 países, 13 tienen tendencia de izquierda.

Desde mi percepción, siento que muchos jóvenes se acercan a las propuestas socialistas no por un tema de ideología, sino porque son proposiciones que hablan de cambio, de igualdad social, de una mejor sociedad en la cual vivir, de un progreso para todos; es decir, de un idealismo que va en consecuencia con las ganas de muchos jóvenes que querer cambiar el mundo para conseguir algo mejor. Pero creo que el error está en que, para muchos socialistas o simpatizantes de esta opción, el cambio debe ser casi total. Es decir, hay que destruir para volver a construir. Y a estas alturas esto sería una locura. El modelo liberal ha probado tener muchas deficiencias pero creo que aún con ellas ha conseguido mejores resultados que los gobiernos socialistas latinoamericanos. Por ello, lo que necesita son los ajustes necesarios, voluntad política, mucha paciencia –porque este es un proyecto a largo plazo- y sobretodo hacer una serie de reformas para constituir la Institucionalidad que requiere nuestro país.

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Mapa político de América Latina 2016. Según la plataforma multimedia Alto Nivel, Latinoamérica está girando nuevamente a la derecha.

¿No será que el fantasma está dentro de casa?

Parece que seguimos viendo fantasmas en lo nuevo: un nuevo gobierno izquierdista que llegue al poder, un nuevo gobierno de derecha populista, una nueva constitución, un político nuevo sin experiencia. Pero el problema no necesariamente está en lo nuevo; sino, en algo que los peruanos sabemos que no funciona bien desde hace mucho tiempo: la Institucionalidad.

Para algunos analistas el Perú tiene una institucionalidad muy precaria, para otros simplemente adolece de una falta de institucionalidad. ¿Y cómo podemos darnos cuenta que la institucionalidad en el país no funciona? Aquí menciono algunos ejemplos. Marque Ud. si alguno de ellos sucede en el Perú:

a)      Un sistema judicial lento y débil.

b)      Un poder legislativo acusado de corrupto e ineficiente.

c)       Un derecho a la propiedad que no se respeta.

d)      Trámites burocráticos engorrosos.

e)      Falta de competitividad estatal.

f)       A la policía no se le respeta.

g)      Falta de presencia del Estado.

Si Ud. marcó uno de ellos significa que tenemos una oportunidad de mejora. Si marco la mitad quiere decir que tenemos un problema serio, pero si marcó todos los ejemplos anteriores significa que la situación es grave, que estamos peor de lo que creemos, que el siguiente fantasma podemos ser nosotros. Pero dejémonos de ingenuidades, Ud. marcó todos. Entonces tenemos que ser conscientes que este es el gran reto que tiene el Perú y que no tiene que ver con el modelo económico sino con el fortalecimiento de las instituciones que son las que deben delinear el rumbo a seguir por los peruanos. Y si los peruanos no sabemos dónde ir o nos estamos peleando por dónde ir es precisamente la institucionalidad la que debe marcar el norte a seguir.

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En los 5 años del gobierno de Ollanta Humala el Perú ha retrocedido 21 posiciones en Institucionalidad según el Foro Económico Mundial.

Y más allá de las elecciones ¿el Perú estará avanzado en su Institucionalidad? ¿Irá lento pero seguro como la tortuga? Ni siquiera eso. Estamos, más bien, retrocediendo como el cangrejo. Según el Reporte de Competitividad Global desarrollado por el Foro Económico mundial, el Perú del año 2011 al año 2015 ha retrocedido 21 posiciones. Es decir, de 140 países evaluados hemos pasado –en los últimos 5 años- del puesto 95 al puesto 116.  Brasil que está que se cae a pedazos por la corrupción y la frágil institucionalidad que tiene está solamente 5 puestos por debajo de nosotros (puesto 121). Por tanto, este es un problema que va más allá de izquierdas o derechas, que sobrepasa el tema de hacer una nueva constitución y por el que no tiene culpa el modelo económico. Más bien, la falta de institucionalidad es la culpable de que el modelo económico no repercuta en un mejor crecimiento económico más redistributivo y en favor de las mayorías.

Julio Cotler hablando sobre Institucionalidad

Y mientras los políticos deben priorizar en mejorar la institucionalidad en el Perú, nosotros debemos preocuparnos en acordarnos siempre – no solamente en elecciones- de ese Perú profundo que no crece y pensar cómo podemos contribuir con nuestros compatriotas a quienes no les llegan los beneficios del crecimiento económico. No he resuelto nada; sin embargo, espero haber contestado para algunos la pregunta: ¿Qué estamos haciendo mal?


Corrupción y baja institucionalidad azota Latinoamérica

17 noviembre, 2014

El caso de los 43 estudiantes muertos en el Estado de Guerrero, México, en la que estarían involucrados autoridades políticas, policías y sicarios demuestra la precariedad institucional que sufrimos muchos países latinoamericanos y que desemboca en un estado de corrupción, impunidad y engaño de parte de quienes -más bien- debiesen cuidarnos y velar por el estado de Derecho.

Y es que la institucionalidad en muchos países de Latino América está por los suelos. Según el Índice de Competitividad Global 2014 –del Foro Económico Mundial- que mide, entre otros factores de productividad, el grado de institucionalidad  de 144 países pone a muchos estados  latinoamericanos en el tercio inferior de esta lista.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

En este cuadro elaborado, podemos ver algunos de los componentes de Institucionalidad en los que Latinoamérica sale mal. En muchas variables, Venezuela, Argentina y Paraguay ocupan los últimos lugares. Colombia, Perú y México – a pesar de ser países que económicamente han estado haciendo las cosas bien- también demuestran niveles muy bajos de institucionalidad.

Para variar, un latinoamericano se encuentra último en esta lista mundial Se trata de Venezuela, cuya institucionalidad ha venido a menos desde que ha sido dirigida por gobiernos de carácter bolivariano. ¿Puede haber una institucionalidad coherente, sólida y seria en un país que decide crear un Viceministerio de la Suprema Felicidad? Otro país hermano que se encuentra entre los 8 peores  países en institucionalidad es Argentina; país que no está pasando por un buen momento económico debido a sus políticas públicas y caudillismo autocrático. Le sigue Paraguay –en el puesto 133-  que tiene una serie de problemas internos como la falta de seguridad y la debilidad institucional.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

En Ética y Corrupción la mayoría de latinoamericanos salimos jalados. Por ejemplo, de 144 países, Venezuela está ultimo, Paraguay 142, Argentina 139, Colombia 123, México 110 y Perú 103.

Continúa el Perú, que se encuentra en la posición 118 (de 144) en nivel de institucionalidad. 7 puestos por debajo de Colombia (111) y 16 puestos por debajo de México (102). Estos 3 países –junto a Chile- se han diferenciado en Latinoamérica por apostar por la apertura al libre mercado como la principal herramienta para lograr el crecimiento económico; sin embargo, la institucionalidad en estos estados deja mucho que desear. Por ejemplo, en la variable “Desvío de fondos públicos” Perú se encuentra en la posición 104, México 119 y Colombia 128. Ultimo está Venezuela y penúltimo Argentina. En “Confianza en los políticos”, México está en el puesto 114, Colombia 125 y Perú 131. “El costo de negocio de la delincuencia y violencia” en México lo hace ocupar la casilla 135, Colombia 134 y Perú 127. En el rubro “Ética y corrupción” último sale Venezuela; En el 103 Perú, 110 México y 123 Colombia.

Adicionalmente, los 3 se encuentran en la “lista negra” de los países productores y distribuidores de droga en el mundo, según el Informe Anual del gobierno de los Estados Unidos. Colombia y Perú están entre los mayores distribuidores de cocaína en el mundo y México es el principal distribuidor de derivados ilegales de opio en los Estados Unidos.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Según el Índice de la Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, de 177 países, Venezuela se encuentra en el puesto 160, Paraguay 150, México y Argentina comparten el puesto 106.

Esto demuestra, que el crecimiento económico es importante, pero si no avanzamos en temas base como la institucionalidad y en temas transversales como la educación, el futuro que se nos viene más que un desafío podría ser una vorágine…


OBAMA Y LA POLITICA EXTERIOR DE ESTADOS UNIDOS 2013

3 diciembre, 2012

Ahora que Barack Obama ganó nuevamente las elecciones en Estados Unidos, podremos ver a un presidente más decidido que buscará ocupar un lugar en la historia. Ya no hay posibilidad de pensar en otras reelecciones;  por tanto, deberá concentrarse en hacer lo mejor para su país. Y lo que haga Estados Unidos, siempre tendrá consecuencias en el mundo.

La coyuntura internacional que vive el mundo parece plantear unos grandes desafíos para la política exterior estadounidense; por tanto, en los siguientes cuatro años, muchas decisiones –postergadas- podrían tomarse y muchas acciones –esperadas- podrían ejecutarse, lo que movería aún más las fichas de esta partida que nos ha tocado jugar.

Por un lado, la política exterior de Estados Unidos se rige bajo principios base que siempre se mantendrán –como la economía de libre mercado, la promoción de los derechos humanos, la defensa de Israel o la difusión de los valores occidentales- y serán la base para establecer sus objetivos generales como la seguridad colectiva, la lucha contra el terrorismo, promover el multilateralismo y el liderazgo norteamericano en el mundo.

Los desafíos para Estados Unidos, en política exterior, para estos próximos años son muchos. Por un lado se vienen las potencias que resurgen como China y Rusia, las potencias emergentes que buscan mayor intervención como India y Brasil, el reforzamiento de las autocracias en muchos Estados, el desarrollo de actividades nucleares en países como Corea del Norte e Irán, los estados fallidos que muchas veces son refugio para terroristas y los estados que no profesan los valores occidentales como son muchos países musulmanes.

Cambiando el pivot de Medio Oriente hacia el Asia Pacífico

Cambiando el pivot de Medio Oriente hacia el Asia Pacífico.

Ante esta coyuntura, ¿cuál será los lineamientos en política exterior que tomará los Estados Unidos? Habría que dejar en claro que la política internacional es el único campo en que la constitución norteamericana concede al presidente poderes casi absolutos, excepto el de declarar la guerra. Muchos de estos poderes otorgados al ejecutivo tienen como base la Estrategia Nacional de Seguridad presentada en septiembre 2002 a raíz del atentado del 11-S por el presidente Bush. Y aunque en la última estrategia de seguridad de 2010 se rectifica la posición unilateral de los EE.UU. (aunque hay excepciones), aún no se han derogado acciones coercitivas como las intervenciones telefónicas so pretexto de garantizar la seguridad nacional.

Analicemos entonces la posición de Estados Unidos respecto a algunos actores internacionales.

Primavera Árabe

En primera instancia la primavera árabe debería ofrecer a la región gobiernos democráticos que se basen en el estado de derecho y en el desarrollo de la economía. En este ámbito, Estados Unidos y sus aliados deberían apoyar a estas naciones a desarrollar su propio liderazgo y empoderar su proceso democrático. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas naciones pueden buscar la democracia pero con sus propios valores religiosos, sociales y políticos que no necesariamente coincidan con los valores occidentales. Y habría que analizar qué tipo de democracia es la que quieren imponer. Tal es el caso de Egipto, cuyo nuevo líder, el presidente Mohamed Morsi, está buscando asumir poderes casi absolutos por encima de la justicia a través de un controvertido decreto (decretazo) unilateral con el fin de dar estabilidad a su gobierno y resolver “asuntos de soberanía nacional”.

Estados Unidos debería estar preparado para los siguientes desenlaces a los que llevaría lo que se conoce como la primavera árabe, ya que hay la probabilidad que países amigos como Arabia Saudí también sean afectados por esta ola de revoluciones; lo que cambiaría, aún más, el escenario global y movería el status quo logrado por Estados Unidos en parte del Medio Oriente.

Europa

La crisis europea ha debilitado mucho al principal socio estadounidense. Además, se ha observado las diferencias existentes, en cuanto a política económica,  entre Estados Unidos y el líder europeo Alemania. Mientras Obama busca que el Estado juegue un papel importante en la economía a través de una mayor inversión pública, Angela Merkel busca profundizar el control fiscal y la reducción del Estado de bienestar.

Barack Obama le pide a los líderes europeos que apuesten por una mayor inversión pública con el fin de generar mayor empleo.

Barack Obama le pide a los líderes europeos que apuesten por una mayor inversión pública con el fin de generar mayor empleo.

Sin embargo, más allá de esta diferencia, Estados Unidos y Europa son los socios naturales que siempre han buscado defender la democracia y los valores de occidente. Por tanto, la alianza militar trasatlántica de la OTAN debe ser reforzada buscando hacer frente a las amenazas de mediano y largo plazo que aparecen en distintas partes del mundo.

Una fuerte alianza de la OTAN brindará una mayor seguridad a los Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo, la proliferación nuclear, el bloqueo marítimo comercial, el resurgimiento de Rusia y China, la inestabilidad en Medio Oriente, África y Asia. Asimismo, se espera que EE.UU. continúe su compromiso de defensa de Europa Central y del Este a través del Sistema de Defensa Antimisiles.

Asia Pacífico

La conducta provocadora y ofensiva de China es un desafío a mediano y  largo plazo para la región Asia Pacífico. Japón y Australia han decidido hacer cambios en sus estrategias de defensa ante los crecientes gastos en defensa militar china. India, quien ha tenido disputas fronterizas con China, también ha empezado a modernizarse militarmente al igual que Vietnam, quien debido a sus diferencias marítimas con China, ha preferido acercarse a Occidente.

En este contexto, Estados Unidos está cambiando su estrategia militar reforzando su presencia en Asia Pacífico antes que en Medio Oriente, la cual quedará reforzada con la presencia de aliados norteamericanos. El objetivo de este cambio es lograr un balance de poder adecuado en esta región del pacífico con el fin de no perder su influencia política y económica, así como prevenir cualquier conflicto potencial que pueda ocasionar costos mayores.

La primera gira internacional de Barack Obama, después de su reelección es a 3 países del Sudeste Asiático (Camboya, Birmania y Tailandia), lo que marca su nueva relación con esta región.

La primera gira internacional de Barack Obama, después de su reelección es a 3 países del Sudeste Asiático (Camboya, Birmania y Tailandia), lo que marca su nueva relación con esta región.

El reequilibrio que ha hecho el gobierno de Obama hacia el Asia Pacífico, también busca tranquilizar a los aliados asiáticos de Norteamérica, mantener su posición dominante de seguridad en la región y disuadir a China.

EE.UU. ya empezó enviando más de 2500 marines a Australia como parte de la ampliación de su alianza militar. Asimismo, ha acordado con Japón la instalación de un segundo sistema de defensa antimisiles y ha alcanzado un acuerdo para aumentar el tránsito militar por los mares de su socio Filipinas.

Rusia

El desafío para el gobierno estadounidense pasa por restablecer las relaciones con Rusia sin pasar por alto el retroceso democrático que se viene dando en este país a través de las continuas violaciones de los derechos humanos, así como del Estado de derecho.

Más allá de que muchos consideren a Rusia como el “enemigo geopolítico número uno”, Estados Unidos debe trabajar con Rusia en temas en los que ambos compartan intereses como la no proliferación nuclear y el control armamentístico. Asimismo, se va a tener que continuar buscando alternativas multilaterales ante la obstaculización rusa para llegar a consensos internacionales en temas como Siria o Irán.

Muchos le exigen a Estados Unidos una posición más fuerte ante el retroceso democrático en  Rusia, así como mantener su apoyo a los Estados democráticos que limitan con esta nación.

El escudo de defensa antimisiles de la OTAN  en Europa, es uno de los principales puntos de tensión entre Rusia y los Estados Unidos, debido a que el gobierno ruso ve a este sistema de defensa como una amenaza a su seguridad.

El escudo de defensa anti misiles de la OTAN en Europa, es uno de los principales puntos de tensión entre Rusia y los Estados Unidos, debido a que el gobierno ruso ve a este sistema de defensa como una amenaza a su seguridad.

China

China es la segunda economía del mundo, primera en términos de exportaciones y segunda en importaciones, así como el segundo mercado en bienes de lujo; sin embargo, para Estados Unidos estos logros no son sinónimos de prácticas comerciales transparentes. Asimismo, su desarrollo económico no ha ido de la mano con su desarrollo social, el respeto por los derechos humanos y las reformas políticas que debiera adoptar el partido comunista chino.

Por otro lado, China ha ido desarrollando una política exterior más fuerte y sus gastos en modernización militar han aumentado considerablemente, lo que está preocupando a toda la región de Asia Pacífico y a Estados Unidos.

Por tanto, los desafíos que tiene Estados Unidos para con China son tan significativos como delicados. La administración de Obama ha centrado su estrategia en el llamado Pivote a Asia Pacífico. Esta maniobra busca replantear los recursos militares y estratégicos estadounidenses hacia el continente asiático. El objetivo es contener a China ante su aparente cambio de política de ascenso pacífico y tranquilizar a sus aliados asiáticos, buscando mantener su posición de dominio en la seguridad de la región. EE.UU. deberá afianzar su relación económica, política y militar con aliados regionales como Japón, India, Taiwán, Corea del Sur y Australia; así como afianzar su relación con otros actores regionales como Vietnam, Filipinas y Birmania.

Tensión en Mar meridional de China. Reclamos de soberanía china sobre mar meridional lo enfrentan con Vietnam, Taiwán, Filipinas y Malasia.

Tensión en Mar Meridional de China. Reclamos de soberanía china sobre mar meridional lo enfrentan con Vietnam, Taiwan, Filipinas y Malasia.

La política exterior china ha causado mucha preocupación en la región por las últimas disputas territoriales en el Mar Meridional de China y en el Pacífico Occidental; así como, inquietud en el mundo por bloquear –en el Consejo de Seguridad de la ONU- condenas hacia Siria e Irán. Del mismo modo, no ven que contribuya ejerciendo una presión efectiva hacia la conducta beligerante de su socio Corea del Norte.

Estados Unidos deberá buscar que las empresas norteamericanas reciban, por parte de China, un trato justo y se respete sus derechos de propiedad intelectual; así como, pedir al gobierno chino que deje de manipular su moneda en perjuicio de los intereses estadounidenses.

Sin embargo, más allá de las diferencias entre las dos economías más grandes del mundo, la relación que establezca Estados Unidos con China será vital para los desafíos de este nuevo siglo.

Estados Unidos y su nueva estrategia

Lo que ha quedado claro en la Estrategia Nacional de Seguridad 2010 de los EE.UU. es que se ha dejado de lado posiciones tan controversiales de la política norteamericana como fue la guerra preventiva y sus actuaciones unilaterales. Estados Unidos ha aceptado sus limitaciones económicas y políticas, y entiende que la única forma de mantener su liderazgo es a través del fomento del multilateralismo. Por tanto, sabe que es indispensable la búsqueda de alianzas y coaliciones para afrontar los nuevos desafíos globales, la coordinación con los nuevos países emergentes, la reorientación de su política de seguridad, la apertura comercial para la expansión de sus exportaciones e inversiones, el mantenimiento de la democracia entre sus socios y entender que los valores “occidentales”, como los entendemos, son aceptados y necesarios para Occidente (al menos para la mayoría), pero no necesariamente para el resto del mundo que tiene sus propias particularidades históricas y culturales.


APOSTANDO POR EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN: En búsqueda de un crecimiento continuo e inclusivo

2 septiembre, 2012

Según el Índice de Competitividad Global 2011-2012, Perú ocupa el primer lugar en control de la inflación, en facilidad de acceso al crédito está entre los 25 primeros de 142 países; sin embargo, en el sistema educativo se ubica en la posición 128 y en innovación ocupamos el puesto 113.

El Perú está creciendo económicamente, se ha vuelto más competitivo y tiene una mejor performance para hacer negocios. Así lo demuestra el Índice de Competitividad Global 2011-2012 del Foro Económico Mundial, donde Perú se ubica en la primera mitad del ranking (puesto 67 de 142 países). En el Reporte Doing Business 2012 (Banco Mundial), que mide la facilidad para hacer negocios, Perú se encuentra en el tercio superior a nivel mundial (puesto 41 de 183 países). Asimismo, según el último Índice de Clima Económico en América Latina, elaborado por el centro de estudios económicos Getulio Vargas de manera trimestral, el Perú es el país con el mejor clima para los negocios en la región.

Entonces, si las cifras y rankings se ven tan bien eso significa que ¿estaremos yendo por el camino correcto? ¿Nos alcanzará el impulso dado para mantener nuestra competitividad en los siguientes años? ¿Será solamente la bien manejada macroeconomía, el control de la inflación, el crecimiento del mercado y el desarrollo de las finanzas nuestros caballitos de batalla para ser un líder regional del siglo XXI?

Al igual que Pedro tendré que negar tres veces estas preguntas (antes que cante el gallo o que nos grite el estancamiento): No! no! y no! Y es que, si bien –de acuerdo a los resultados- estamos aprobados en competitividad de manera global, si nos ponemos a revisar los indicadores de manera desagregada podremos encontrar que hay dos indicadores primordiales en los que no estamos nada bien. Estos son: innovación y educación primaria. Incluso en el último informe de Competitividad 2012, hemos retrocedido en tres indicadores: estos dos indicadores mencionados más educación superior. Es decir, justamente estamos mal en los indicadores que son la base para avanzar hacia una “economía del conocimiento”. Aquella economía que nos serviría para desarrollar al capital humano y a las empresas con valor agregado.

“Hubiera preferido un ministerio de ciencia y tecnología que de cultura” manifestaba el ex ministro de economía Ismael Benavides, el 2010, luego de que su propio gobierno creara el ministerio de Cultura.

A las pruebas me remito. Por ejemplo, en el último Índice de Clima Económico (ICE) en el que Perú es el mejor destino para hacer negocios en América Latina, la variable que es nuestro mayor obstáculo, en el mediano plazo, es la “escasa mano de obra calificada”. Es decir, hoy estamos primeros pero ¿qué pasará mañana cuando las empresas que busquen crecer no encuentren personal calificado? ¿Podrá una empresa apostar por la innovación con un personal que ha recibido una base educativa ínfima y débil? Si la era del conocimiento es la tendencia a seguir ¿no estaremos perdiendo oportunidades laborales por no habernos desarrollado en lo que debíamos?  ¿No es el Estado y las empresas privadas quienes deberían promover el desarrollo del conocimiento y la innovación?

Según el informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación para Perú 2011, realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), nuestro país debiera desarrollar una economía del conocimiento basado en cuatro pilares fundamentales: inversión, educación, investigación y desarrollo empresarial.

Este cuadro elaborado por la UNCTAD, a través del informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú, muestra un análisis FODA de nuestro sistema nacional de innovación.

Perú sólo invierte 0.1% en Investigación y Desarrollo

Mientras que Perú sólo invierte el 0.1% en investigación y desarrollo, Chile invierte el 0.7% y Brasil el 0.8%. Ni hablar de los asiáticos, China invierte 2.1%, Singapur 2.2%, Corea del Sur 2.8%. Es decir, mientras Perú invierte US$ 8 al año por habitante en I&D, Chile invierte US$ 70 y Corea del Sur US$ 500. Con estas cifras ¿podremos alcanzar la innovación que necesitamos para seguir creciendo? ¿Podremos desarrollar con estas cifras productos con valor agregado como nos recomienda Porter cada vez que viene al CADE? La verdad que es imposible. La inversión que realiza el Perú en I&D es menor a la inversión que efectuó Kazajistán 0.21% (país independiente desde 1991) y Sudán 0.23% (considerado estado fallido) en el año 2007. Incluso Grecia que está a punto de colapsar económicamente invirtió este último año 0.6%.

El problema no sólo es el sector público que aún pareciese no considera prioritario la ciencia, tecnología e innovación; sino también, el sector privado cuya inversión en innovación es casi nula. Además de no existir una vinculación adecuada entre la oferta universitaria, las actividades de investigación y lo que demanda el sector productivo.

Perú tiene una de las inversiones más bajas del mundo en investigación y desarrollo. Solo invierte el 0.1% del PBI.

Entre los últimos en Educación

El problema de la educación en el Perú no es la cobertura educativa sino la calidad de la educación. Perú ha participado en la Prueba PISA 2009 (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), examen que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años de edad y sus capacidades para aprender, y los resultados han sido penosos: en comprensión lectora puesto 63 de 65 países, en matemáticas 63 de 65 y en ciencias 64 de 65. ¡Gracias a Kirguistán que está último en todo! sino bajaríamos una posición más…

Es por eso, la importancia de aumentar el gasto público en educación que realiza Perú. Actualmente, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el gasto peruano en educación es bastante bajo. Alcanza el 2.7% del PBI, siendo el promedio de la región (que también es bajo) 4.2%. Es decir, Perú gasta en educación por habitante (año 2008) $81, mientras que Chile, Colombia, México y Panamá (países que siguen una política económica como la nuestra) gastan 224, 147, 378 y 229 dólares respectivamente. Y el promedio de gasto en la región es 171 dólares. No llegamos ni a la mitad.

Sólo 1 de cada 5 universitarios estudia ciencias e ingeniería

Para que el Perú siga creciendo necesariamente debe apostar por el conocimiento, la ciencia y la innovación. Uno de los principios base para ser una potencia emergente es el desarrollo manufacturero y para esto se necesita expertos que puedan producir competitivamente los bienes actuales y poder inventar y desarrollar nuevos productos. Para ambos casos se necesita de profesionales en ciencias e ingeniería. Entonces las preguntas caen de maduras ¿están los jóvenes peruanos optando por estudiar carreras de ciencia e ingeniería? ¿Se encuentra el Estado incentivando la ciencia y tecnología en nuestro país?

Según el Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Víctor Carranza, sólo el 20% de universitarios en el Perú estudia carreras de ciencia y ingeniería (incluso me esperaba un porcentaje menor). Esta cifra es poca, considerando que otros países, como los asiáticos, están apostando por las ciencias para mantener su crecimiento económico. En el caso del Perú, según el Instituto de Estadística de UNESCO (2010) el 51% de jóvenes universitarios -al año 2007- se habían matriculado en educación, le seguía Derecho con 8% y recién en la sexta posición aparecía la primera ingeniería (de sistemas) con 3%. En ingeniería civil e industrial la matrícula era de 2% cada una. Además, hay que considerar que matriculados no significa que vayan a terminar o ejercer la carrera. Entonces, nos encontramos con una cifra pequeña que debiera ser incentivada por el Estado si quiere ser un país competitivo.

Según el Ministerio de Educación, al año 2007, más del 50% de universitarios elegían estudiar educación y sólo el 8% decidían seguir ingeniería. Mientras en los países asiáticos están apostando todo a la ciencia y tecnología.

Al Perú le urge desarrollo industrial

Según Michael Porter el Perú tiene cinco sectores competitivos que pueden complementar el desarrollo económico que el país necesita. Estos potenciales cluster serían en minería, pesca, textil y confecciones, agroindustria y turismo.

Por su parte, el Ministerio de la Producción ha identificado 11 cadenas productivas: cuero y calzado, maderera y forestal, textil-algodón, joyería, pecuario-porcinos, caucho-llantas, vitivinícola, metalmecánica, textil-camélidos, pecuario-lácteos y productos naturales.

Se han realizado varios informes sobre cuáles son los sectores productivos que tienen potencial de crecimiento. ¿No debería el Estado apoyar con más esfuerzo estos emprendimientos peruanos?

Las pyme, de manera autónoma, se han conglomerado por sectores en diversas partes del país. Así tenemos a las empresas de confecciones en Gamarra, calzado en El Porvenir de Trujillo, muebles de madera en Villa El Salvador, metal mecánica en Juliaca, turismo en Cusco, vinos y piscos en Ica, confecciones de alpaca en Puno, artesanías en Petit Thouars y gastronomía en Miraflores y San Isidro.

Esta información nos permite saber que hay sectores y zonas productivas que tienen un potencial de desarrollo identificado y bien haría el sector público y privado en apoyar a estas industrias para su desarrollo industrial.

Porter menciona que el Perú necesita tener una estrategia económica y saber a dónde vamos como país. Para esto, necesitamos mejorar en unas áreas básicas como son la educación y la competitividad. Es decir, nos está diciendo que apostemos por la innovación y el conocimiento. Menciona además, que la realidad del Perú de hoy es que más del 80% del valor de sus exportaciones son materias o productos primarios (minería, agricultura, pesca) y del 20% que resta, la mayoría son productos industriales de bajo nivel de procesamiento. ¿No nos vendría bien cambiar la distribución de este porcentaje?

La debilidad en innovación que tenemos se puede observar a través del porcentaje que sacamos en exportaciones de alta tecnología.

Camino a la Innovación

En una economía global basada en el conocimiento es fundamental innovar para obtener crecimiento económico. Empresas que apuestan por la innovación como Google, Apple o Facebook pueden tener un valor de mercado más alto que la economía de muchos países.

La edición de CADE 2011 dejó claro que la innovación es el pilar fundamental de la competitividad en el país. Según el reconocido Carlos Añaños, director ejecutivo de Ajegroup, la innovación no sólo se da al hacer un chip de última generación, sino que también se puede innovar en diferentes partes del proceso de la cadena de valores.

¿Y cómo le irá a Latinoamérica en innovación? Según el Ranking Global de Innovación 2012, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (OMPI) la mayoría de países latinoamericanos se encuentran de la mitad para abajo en la clasificación de 141 países. Sólo Chile se encuentra entre los 50 líderes mundiales en innovación. El Informe también divide a los países entre los líderes, los que están aprendiendo y los de bajo desempeño. Adivinen dónde están la mayoría de países latinoamericanos? Sí, entre los países de bajo desempeño. Aquí se encuentran países como México, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela.

Fernando Villarán, presidente de Base Consultores, pide que se fomente el estudio científico en el Perú.

Las autoridades peruanas saben de la importancia de la innovación y el conocimiento para el desarrollo económico. Lo recomiendan distintos informes como el “Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú” de la UNCTAD, la “Nueva Política e institucionalidad para dinamizar la CTI peruana” de la Comisión Consultiva para la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), los resultados de la prueba PISA, los resultados del Índice de Desarrollo Humano respecto a la educación; sin embargo, parece que son pocas las acciones que realiza el Estado para revertir el bajo nivel de innovación que presenta nuestro país. De hecho se está avanzando, pero muy lentamente mientras otros países, como los asiáticos, están corriendo en esta materia. Soumitra Dutta, académico colaborador del Ranking Global de Innovación, manifiesta que “los países de bajo desempeño (como el Perú) de Latinoamérica están mejorando, pero el resto del mundo está avanzando más rápido. En Asia están avanzando mucho más”.

De acuerdo al Índice Global de Innovación 2012, los indicadores más bajos que tiene el Perú se concentran en Capital Humano, Creatividad y Conocimiento y Tecnología. Desglosando los indicadores podemos apreciar que en educación estamos en el puesto 120 de 141 países, en investigación y desarrollo 121, en creación de conocimiento 117, en publicaciones técnicas y científicas 126, en difusión del conocimiento 117, en productos y servicios creativos 119.

Comparándonos con otros países de la región podemos ver lo delicado de nuestra situación. En estos indicadores que he escogido, por su relación directa con el conocimiento y la innovación, estamos entre los últimos. Entre los países que forman parte de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) estamos últimos –dejando de lado la posición general del ranking- e incluso lejos. Y si nos comparamos con países que han elegido una política económica distinta a la nuestra, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, estamos en las mismas condiciones. Incluso en variables como la educación y productos y servicios creativos estamos últimos entre todos los países comparados. ¿No debe estas cifras hacernos reaccionar de manera drástica?

Perú se encuentra a media tabla en el Índice Global de Innovación 2012; sin embargo, en educación, ciencia e innovación estamos entre los últimos. Comparado con países vecinos estamos últimos en educación y en productos creativos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón.

Innovación, tecnología y conocimiento como herramientas para la Inclusión Social

 

Desarrollar competitividad, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación busca lograr “resultados económicos” que serán el medio para obtener el fin deseado: “resultados sociales”. El crecimiento económico será la herramienta que nos permita la mejora sostenible de la calidad de vida de la población peruana.

El conocimiento y la innovación nos deben permitir proponer alternativas, buscar soluciones, ejecutar programas, controlar procesos y recoger información que busquen resolver los problemas sociales, culturales y ambientales que tiene el país.

Desarrollar conocimientos debe ser la base para un capital humano calificado y con las herramientas necesarias para afrontar los desafíos de hoy. Un capital humano con herramientas adecuadas será la base para lograr la competitividad que las empresas necesitan y generar una mayor cantidad de emprendedores.

Modesto Montoya, presidente de la Academia Nuclear del Perú, habla claramente sobre la poca inversión que realiza el Estado en el ámbito tecnológico.

Porter ha mencionado que no se puede pensar en desarrollo económico sin tocar el desarrollo social. Formar y capacitar a las personas es una tarea impostergable para lograr el desarrollo social y económico que todos queremos. No desaprovechemos esta oportunidad que puede ser única e irrepetible.

Decía Confucio, 500 años antes de Cristo: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”. Ser parte de esta partida que nos ha tocado vivir no sólo significa ver con cautela lo que sucederá, sino que es pararse en responsabilidad, actuar y asumir los retos de lo que pueda venir.

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LA DELGADA LINEA ENTRE LA DEMOCRACIA Y EL AUTORITARISMO

31 julio, 2012

Los nuevos vientos del siglo XXI han traído nuevas formas de democracia y de autoritarismo para todos los gustos, conveniencias, antojos e intereses.

La democracia no es lo que solía ser. Revisaba el término “Democracia delegativa”, del politólogo argentino  Guillermo O´Donnell, y comparaba la similitud de su significado con lo que el politólogo peruano Martín Tanaka llama “Autoritarismo competitivo”.

La “democracia delegativa” tiene una concepción democrática porque surge de elecciones libres y válidas. Sin embargo, los líderes delegativos creen tener el derecho de decidir autónomamente qué es bueno para el país y piensan que la ciudadanía les ha delegado autoridad casi absoluta para ejercer su gobierno. Es más, desde su percepción, creen que la victoria electoral obtenida puede ser para siempre. Por tanto, empiezan a construir las bases de su poder para que nadie pueda vencerlos. De esta manera, todo tipo de control institucional es considerado un obstáculo injustificado al cual hay que subordinar, limitar o suprimir.

Estos líderes empiezan con una muy alta popularidad, para terminar con una extendida impopularidad, la deserción de muchos de sus socios y colaboradores, y una debilidad institucional generalizada. Entonces, ante este lánguido panorama, empieza a trabajarnos al susto. En su discurso aparecen las peores etapas de caos y crisis que sufrió el pueblo antes de la llegada de su gobierno y vaticina el retorno de estas calamidades si la ciudadanía se inclinara a apoyar a sus opositores y enemigos, quienes serían los portadores de los nuevos males que sufriría el país.

El politólogo argentino Guillermo O´Donnell mencionaba que Cristina Fernández de Kirchner era un claro ejemplo de “democracia delegativa”

Es así que el líder delegativo se convierte en el único adalid que nos puede salvar del desastre que se nos avecina y, por tal motivo, justificará la restricción de las libertades y del estado de derecho, así como el empleo de la coacción con tal de preservar la continuidad de su gobierno –que es sinónimo de prosperidad y salvación- porque para él  “el fin justifica los medios”.

Por su parte, el “autoritarismo competitivo” surge en gobiernos que han nacido de una votación electoral democrática. Por tanto, son gobiernos formalmente democráticos pero con un comportamiento autoritario. El contexto en el que estos gobiernos han llegado al poder ha sido el de un colapso del sistema de partidos – debido a las torpezas y errores de los representantes de los partidos políticos que no supieron dirigir el país- y unos nuevos líderes con pretensiones fundacionales de empezar todo nuevamente. Estos regímenes no respetan la institucionalidad más bien la debilitan,  así como a los partidos políticos y los actores sociales, funcionan de manera autoritaria y polarizan el país.

Martín Tanaka, politólogo peruano, pone como ejemplo de “autoritarismo competitivo” a los gobiernos de Alberto Fujimori y de Hugo Chávez.

Estos líderes son personalistas y con discursos neopopulistas. Son antisistema; por tanto, expresan el malestar y resentimiento de una gran parte de la población contra los políticos tradicionales y el sistema establecido. Es su inmenso personalismo el que les genera la necesidad de perpetuarse en el poder.

El autoritarismo competitivo dejará un legado de polarización política, debilidad institucional, desconfianza social y abatimiento de partidos políticos y actores sociales. Estos gobiernos ponen énfasis en desarrollar una democracia directa pero en la práctica son regímenes autoritarios. Su populismo y aumento en el gasto social hace que obtengan un gran apoyo de las masas y por tanto sean competitivos electoralmente.

Muchos líderes populistas tienen como función asistir al pueblo con el fin de tenerlo supeditado al gobierno.

Ambos casos presentan una democracia electoral, más no institucional. Necesitan del populismo y de un líder fuerte para asentarse en el poder, requieren de recursos económicos para comprar funcionarios y actores políticos y sociales, su mensaje tiene un carácter hipnótico y de constante repetición, y hay un aparato de poder del Estado que gana elecciones y nunca deja el poder. Es decir, la línea entre la democracia y el autoritarismo resulta tan delgada que no se sabe cuándo se pasa de una a otra.

Y este interés político por ampliar el concepto de democracia e integrar a ella el principio de poder casi absoluto o menos liberal, por el “bien” del país, se está desarrollando en todo el mundo. Por ejemplo en Rusia, el presidente Vladimir Putin instauró el concepto de “democracia soberana” según la cual Rusia debe seguir su propio modelo democrático, sin tener que copiar el modelo occidental. Y este modelo conlleva a la concentración del poder, ejercer la fuerza con tal de hacer respetar los intereses del estado, recortar libertades si fuese necesario y debilitar a la oposición y los partidos políticos. Un poco parecido a lo que sucede por aquí no?

Vladimir Putin, el presidente ruso, ha comenzado una política definida como “democracia soberana” la cual le permite concentrar el poder como, en su momento, lo tuvieron los secretarios del partido comunista de la Unión Soviética.

Bueno pues, estas son las nuevas formas de democracia que nos presenta un mundo lleno de incertidumbre y con mayor inestabilidad que parece necesita de una mano fuerte para llevar el norte y hacer respetar sus decisiones o quizá son las nuevas formas de autoritarismo que necesitan un aire democrático para validar su gobierno y sus acciones. Ud. decida que concepto le da…