SER EMPRENDEDOR EN EL PERU

13 septiembre, 2013

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. Según el Informe Ejecutivo Global  Entrepreneurship Monitor 2011 Perú registra una tasa emprendedora de casi 23%; es decir, uno de cada cuatro peruanos –en estos momentos- está emprendiendo.

 ¿Y que es lo que motiva a un emprendedor a hacer empresa? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa de las tres. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad. Esta es una cifra positiva para el Perú; sin embargo, en el mismo informe se aprecia que Perú es uno de los países cuya población presenta una de las mayores tasas de “temor al fracaso” ante los emprendimientos. ¿Y por que’ se da esta disyuntiva que podría hacer que la tasa de emprendimiento decaiga en nuestro país?

El emprendedor  es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.  Pero no está ni actúa solo, se desenvuelve en una coyuntura nacional e internacional que le imponen una serie de variables exógenas que no pueden controlar. Es en este escenario en que intervienen el gobierno, las autoridades y otros agentes como proveedores y clientes, que muchas veces –en vez de apoyar al emprendedor- lo sancionan y limitan con medidas, normas y actitudes que restringen el surgimiento del pequeño empresario.

Y la mejor manera de entender este contexto y la falta de apoyo –por parte de las autoridades- es con algunos ejemplos verídicos  que son el pan de cada día de los emprendedores en el Perú.

Caso 1.- Una Mype emprendedora de confecciones en Lurin que cuenta con cuatro trabajadores, que paga sus impuestos y brinda trabajo a más peruanos, es estafada por uno de sus trabajadores (la secretaria) quien se apropia de manera ilícita de S/19,500 que eran para el pago de sus obligaciones. La empresa la denuncia ante el poder judicial, buscando hacer justicia ante el hurto cometido y la Corte Superior de Justicia de Lima cierra el caso por falta de pruebas, sin resolver la controversia de fondo. Los argumentos que interpone la corte son que no se ha verificado la preexistencia del monto apropiado debido a que la copia del cheque y la hoja de “requerimiento de materiales” presentado por la pequeña empresa –como pruebas de la apropiación- no han sido acompañadas de auditoría alguna, ni presenta la firma de un contador. Yo me pregunto, ¿una microempresa de cuatro trabajadores –según el poder judicial- debería tener en planilla un contador que firme cada una de las hojas de “requerimiento de materiales” para que le de validez a cada compra y salida de dinero que realice una pyme? ¿Suena eso coherente? ¿Es esa la manera en que un poder del Estado apoya a sus emprendedores? ¿Entonces, la culpa es del microempresario por no contratar desde un inicio a profesionales calificados que validen todas sus operaciones?

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 2.- Un emprendedor ahorra su dinero y decide comprar un pequeño local para alquilarlo. El emprendedor hace un contrato de alquiler, formaliza la operación ante la sunat, se convierte en contribuyente de primera categoría y mes a mes paga sus impuestos según ley. Cada mes el contribuyente paga el 5% del valor que alquiler, en este caso el local se alquila por doscientos setenta y siete nuevos soles, lo cual hace que el monto a pagar sea de catorce nuevos soles. Pero en un mes, el emprendedor –debido a las múltiples actividades que realiza para salir adelante- se descuida y olvida pagar en fecha el impuesto a la renta de primera categoría. Desesperado, al día siguiente, recurre a su amigo contador para que le informe si puede pagar sin mayores problemas el impuesto y este le dice: – la infracción por no presentar la declaración mensual en su fecha es del  50% de la UIT (S/. 3700), es decir, mil ochocientos cincuenta nuevos soles. Pero si regularizas voluntariamente la omisión a la declaración jurada y pagas la multa, solo deberás cancelar el 10% de la multa, es decir, ciento ochenta y cinco nuevos soles. Entonces nuestro buen emprendedor, tuvo que pagar una multa de S/. 185.00  por olvidarse pagar S/.14.00 en su fecha. Es decir, por pagar al día siguiente de su plazo establecido debió cancelar 13 veces más de lo que pagaba mensualmente. Este contribuyente tuvo que destinar el 67% de lo que recibe mensualmente para el pago de la multa y así evitar sanciones mayores. Y me pregunto ¿Con estas medidas impulsa el Estado a quienes pagan formalmente sus impuestos? ¿No debería haber una escala de pagos de acuerdo al tamaño del contribuyente? ¿Así busca el Estado anchar la base tributaria y que mas peruanos contribuyan al desarrollo del país?

Caso 3.- Dos amigos se juntan para iniciar una actividad de emprendimiento. Formalizan su empresa, obtienen su RUC, ponen en práctica su planeamiento estratégico y aun no sacan boletas ni facturas cuando les cae una carta de la municipalidad distrital. La municipalidad rápidamente se ha enterado que han abierto una empresa con domicilio fiscal en su distrito y les exige que obtengan su licencia de funcionamiento, además de pagar la multa por no hacer la declaración oportunamente. Los jóvenes emprendedores aun no han vendido nada, ni un solo producto, ni siquiera han sacado boletas y ya tienen que pagar una multa a la municipalidad. Los planes no salen de acuerdo a lo planificado, la percepción de oportunidad se pierde y la neo empresa no llega a funcionar. Mientras tanto, la municipalidad sigue enviando cartas coactivas ampliando las multas administrativas. Tres años después, la otrora empresa se encuentra de baja de oficio pero el municipio sigue enviando sus esquelas coercitivas, al que fue su fugaz domicilio fiscal,  amenazando con cobranzas coactivas y registro en la central de riesgo. Y me pregunto ¿Así impulsa el municipio a los emprendedores que en su distrito quieren hacer empresa? ¿No debiera ser la municipalidad distrital más amiga y comprensiva con quienes buscan crear negocio en sus localidades y generar trabajo? ¿Están los funcionarios municipales capacitados para impulsar el emprendimiento así como lo están para recaudar contribuciones coactivamente?

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos?  Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos? Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 4.- Una emprendedora abre una boutique de ropa para damas. Ha invertido en la decoración de la tienda, ha formalizado su empresa, está generando fuentes de trabajo, empieza a pagar impuestos. Ha invertido sabiendo que en una primera etapa solo va a recuperar su capital de trabajo; así que es muy cuidadosa con sus gastos.  De pronto, le llega una carta de una empresa de telecomunicaciones que impulsa directorios telefónicos para empresas. En la misiva le agradecen haber confiado en ellos y le envían un arte con el aviso a colores que ella ha decidido “poner” en el directorio telefónico. Asimismo, le mencionan que el aviso a colores de un cuarto de página A4 lo pagara’ en doce cómodas cuotas, tiene 48 horas para aprobar el arte y además la carta es acompañada del primer recibo de pago. La emprendedora –aun sin salir de su asombro- llama al directorio de empresas y le menciona que ella no ha mandado a poner ningún aviso. Es más, les da claras señales del craso error. En primer lugar, les menciona que su negocio es de ropa de damas y el aviso promociona ropa de bebes, el nombre comercial no es el mismo que ella utiliza en su tienda y el teléfono de contacto no es el suyo. Además, le han emitido una boleta cuando en cada operación que realiza ella siempre solicita facturas para utilizarlo como crédito fiscal. A todo esto, el área de ventas de la empresa en mención le dice: -Lo siento, pero acá esta su contrato con las características que Ud. ha solicitado. La apesadumbrada emprendedora dice que eso no es verdad, que debe haber un error. Y la empresa contesta: -No hay error señora aquí tenemos su firma con el compromiso que Ud. ha adquirido. La nueva empresaria empieza a degustar los primeros sinsabores que trae su aventura de querer hacer empresa en el Perú. Tiene que dejar todas sus actividades de lado, para acercarse a la empresa de telecomunicaciones y tratar de resolver el asunto personalmente. Mientras que le ubican el contrato, le piden su DNI para la verificación de la firma, procede la anulación del contrato y le dicen que no le pueden dar copia del contrato que aducen “ella firmo’” pasan aproximadamente cuatro horas. Ese momento nadie se lo pagara’, la cólera pasada nadie se la quitara’, la desconfianza generada marcara’ su trato con otras empresas. Y yo me pregunto ¿Esa es la forma en que una gran empresa puede tratar a una mype? ¿Es fluido y está al alcance de los nuevos emprendedores interponer demandas ante casos como este? ¿Si una gran empresa no tiene –a veces- los procesos adecuados para controlar las acciones que hacen sus recursos humanos, se le puede exigir a un nuevo emprendedor que cuente con personal calificado para que no cometa ninguna falta?

Casos que suceden día a día y por los que muchos emprendedores tienen que pasar. Y cuando buscan ayuda ¿con que se encuentran? Con un Estado a quien le falta crear un marco jurídico que sea amigable con las micro y pequeñas empresas; con unas autoridades que, en vez de impulsar el crecimiento, obstruyen los procedimientos que pudiesen generar mayor competitividad empresarial.

Entonces nos preguntamos ¿está el Estado realmente  brindando su apoyo a los emprendedores? Según el Informe Global Entrepeneurship 2011, la mayoría de actividades de emprendimiento en el Perú son débiles y pequeñas. Perú tiene una alta tasa de emprendimientos en etapa temprana al igual que Chile, Colombia y China. Sin embargo, en negocios establecidos las tasas peruanas son mucho menores que sus similares. Es por eso, que labor efectiva del Estado es tan importante en el acompañamiento a los emprendedores y a los nuevos empresarios. El Estado es aquel que con sus normas y medidas determina que el ambiente en el que se desenvuelven los emprendedores sea amigable, digerible y empodere sus proyectos y visiones o puede ser aquel que se encargue de obstruir, atrancar y apagar  las aspiraciones de nuestros jóvenes empresarios.

Existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Video de Idep Perú, Instituto de Emprendimiento Político.

¿Y cuáles son las tareas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Un gran tema pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, oportunidades, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que no se anche la base tributaria, lo que perjudica al régimen en cuanto a la recaudación fiscal y a las pocas empresas formales que son las que siempre reciben toda la carga tributaria.

La Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Todo emprendedor y empresario necesita normas claras y predictibilidad que le generen confianza para la toma de decisiones. Es decir, todo emprendedor, empresario e inversor busca eficiencia en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, economía saludable, así como un marco legal en materia de competencias. Sin embargo, el Perú se encuentra en el puesto 109 (de 148 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2013 – 2014. Este pilar, que ha ido retrocediendo en los dos últimos ranking del WEF (World Economic Forum) es uno de los más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande. Según este último ranking, Perú está muy retrasado en muchas áreas relacionadas a la institucionalidad: confianza pública en políticos (131), independencia del poder judicial (126), carga de la regulación gubernamental (113). Asimismo, desde que se inicio el Plan Nacional de Competitividad en el 2005 -elaborado por el Consejo Nacional de Competitividad- se trazo, entre otros,  el plan sectorial referido al fortalecimiento institucional  y hasta el año 2012 solo había tenido un avance del 3%, cuando otro sector – como la política comercial- había alcanzado un desarrollo de 82%. Es en estos momentos de incertidumbre mundial donde necesitamos con mayor urgencia de una institucionalidad solida que garantice la apuesta por la eficiencia del Estado y por un desarrollo sostenible que brinde más bienestar a los peruanos.

Dos casos de emprendimiento peruano. Todo empieza con un espíritu de superación, la lucha por salir adelante y la necesidad de desenvolverse en un entorno formal.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores es el gran desafío de mejorar el nivel de educación primaria y secundaria en el Perú. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Según el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) 2009, que mide el rendimiento escolar de estudiantes de 15 años en el mundo, nuestro país quedo en el antepenúltimo puesto en habilidad lectora y matemáticas; así como, penúltimos en ciencias. Y eso gracias a Kirguistán que quedo ultimo en todo, sino nuestra posición hubiera sido aun peor. Esto significa que aun tenemos un techo muy alto para avanzar, pero más que verlo como una debilidad debiéramos verlo como una oportunidad de mejora.

De igual manera, también es importante que el Perú mejore en otros indicadores que promuevan la competitividad como la ciencia y la tecnología, el clima económico y la infraestructura.

El emprendedor es un gran transformador que busca abrirse paso más allá de las limitaciones y trabas que pudiesen existir; sin embargo, no es un superhéroe que pueda bregar día y noche sin cansarse, sin fatigarse ante esa falta de apoyo y empatía que muchas veces encuentra frente a las autoridades. Es por eso, que es labor del Estado promover un ambiente adecuado que impulse los emprendimientos y brinde soporte a aquellos que si creemos en un Perú mejor y apostamos nuestras fichas a este juego llamado emprendimiento.