SER EMPRENDEDOR EN EL PERU

13 septiembre, 2013

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. Según el Informe Ejecutivo Global  Entrepreneurship Monitor 2011 Perú registra una tasa emprendedora de casi 23%; es decir, uno de cada cuatro peruanos –en estos momentos- está emprendiendo.

 ¿Y que es lo que motiva a un emprendedor a hacer empresa? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa de las tres. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad. Esta es una cifra positiva para el Perú; sin embargo, en el mismo informe se aprecia que Perú es uno de los países cuya población presenta una de las mayores tasas de “temor al fracaso” ante los emprendimientos. ¿Y por que’ se da esta disyuntiva que podría hacer que la tasa de emprendimiento decaiga en nuestro país?

El emprendedor  es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.  Pero no está ni actúa solo, se desenvuelve en una coyuntura nacional e internacional que le imponen una serie de variables exógenas que no pueden controlar. Es en este escenario en que intervienen el gobierno, las autoridades y otros agentes como proveedores y clientes, que muchas veces –en vez de apoyar al emprendedor- lo sancionan y limitan con medidas, normas y actitudes que restringen el surgimiento del pequeño empresario.

Y la mejor manera de entender este contexto y la falta de apoyo –por parte de las autoridades- es con algunos ejemplos verídicos  que son el pan de cada día de los emprendedores en el Perú.

Caso 1.- Una Mype emprendedora de confecciones en Lurin que cuenta con cuatro trabajadores, que paga sus impuestos y brinda trabajo a más peruanos, es estafada por uno de sus trabajadores (la secretaria) quien se apropia de manera ilícita de S/19,500 que eran para el pago de sus obligaciones. La empresa la denuncia ante el poder judicial, buscando hacer justicia ante el hurto cometido y la Corte Superior de Justicia de Lima cierra el caso por falta de pruebas, sin resolver la controversia de fondo. Los argumentos que interpone la corte son que no se ha verificado la preexistencia del monto apropiado debido a que la copia del cheque y la hoja de “requerimiento de materiales” presentado por la pequeña empresa –como pruebas de la apropiación- no han sido acompañadas de auditoría alguna, ni presenta la firma de un contador. Yo me pregunto, ¿una microempresa de cuatro trabajadores –según el poder judicial- debería tener en planilla un contador que firme cada una de las hojas de “requerimiento de materiales” para que le de validez a cada compra y salida de dinero que realice una pyme? ¿Suena eso coherente? ¿Es esa la manera en que un poder del Estado apoya a sus emprendedores? ¿Entonces, la culpa es del microempresario por no contratar desde un inicio a profesionales calificados que validen todas sus operaciones?

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor 2011 el Perú goza de un alta tasa de emprendimientos recientes, así como de una alta actividad empresarial temprana; pero cuando hablamos de propietarios con negocios establecidos –es decir, que han sobrevivido a la primera etapa- las cifras caen notoriamente. Es ahí donde el Estado debe intervenir para apoyar los emprendimientos con un ambiente amigable que fomente la creación de empresas y empresarios formales en el Perú. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 2.- Un emprendedor ahorra su dinero y decide comprar un pequeño local para alquilarlo. El emprendedor hace un contrato de alquiler, formaliza la operación ante la sunat, se convierte en contribuyente de primera categoría y mes a mes paga sus impuestos según ley. Cada mes el contribuyente paga el 5% del valor que alquiler, en este caso el local se alquila por doscientos setenta y siete nuevos soles, lo cual hace que el monto a pagar sea de catorce nuevos soles. Pero en un mes, el emprendedor –debido a las múltiples actividades que realiza para salir adelante- se descuida y olvida pagar en fecha el impuesto a la renta de primera categoría. Desesperado, al día siguiente, recurre a su amigo contador para que le informe si puede pagar sin mayores problemas el impuesto y este le dice: – la infracción por no presentar la declaración mensual en su fecha es del  50% de la UIT (S/. 3700), es decir, mil ochocientos cincuenta nuevos soles. Pero si regularizas voluntariamente la omisión a la declaración jurada y pagas la multa, solo deberás cancelar el 10% de la multa, es decir, ciento ochenta y cinco nuevos soles. Entonces nuestro buen emprendedor, tuvo que pagar una multa de S/. 185.00  por olvidarse pagar S/.14.00 en su fecha. Es decir, por pagar al día siguiente de su plazo establecido debió cancelar 13 veces más de lo que pagaba mensualmente. Este contribuyente tuvo que destinar el 67% de lo que recibe mensualmente para el pago de la multa y así evitar sanciones mayores. Y me pregunto ¿Con estas medidas impulsa el Estado a quienes pagan formalmente sus impuestos? ¿No debería haber una escala de pagos de acuerdo al tamaño del contribuyente? ¿Así busca el Estado anchar la base tributaria y que mas peruanos contribuyan al desarrollo del país?

Caso 3.- Dos amigos se juntan para iniciar una actividad de emprendimiento. Formalizan su empresa, obtienen su RUC, ponen en práctica su planeamiento estratégico y aun no sacan boletas ni facturas cuando les cae una carta de la municipalidad distrital. La municipalidad rápidamente se ha enterado que han abierto una empresa con domicilio fiscal en su distrito y les exige que obtengan su licencia de funcionamiento, además de pagar la multa por no hacer la declaración oportunamente. Los jóvenes emprendedores aun no han vendido nada, ni un solo producto, ni siquiera han sacado boletas y ya tienen que pagar una multa a la municipalidad. Los planes no salen de acuerdo a lo planificado, la percepción de oportunidad se pierde y la neo empresa no llega a funcionar. Mientras tanto, la municipalidad sigue enviando cartas coactivas ampliando las multas administrativas. Tres años después, la otrora empresa se encuentra de baja de oficio pero el municipio sigue enviando sus esquelas coercitivas, al que fue su fugaz domicilio fiscal,  amenazando con cobranzas coactivas y registro en la central de riesgo. Y me pregunto ¿Así impulsa el municipio a los emprendedores que en su distrito quieren hacer empresa? ¿No debiera ser la municipalidad distrital más amiga y comprensiva con quienes buscan crear negocio en sus localidades y generar trabajo? ¿Están los funcionarios municipales capacitados para impulsar el emprendimiento así como lo están para recaudar contribuciones coactivamente?

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos?  Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Según las cifras del GEM 2011 hay una gran paradoja en el emprendimiento peruano. Por un lado, somos uno de los países con mayor percepción de oportunidades en nuestro medio; sin embargo, también somos uno de los estados con mayor temor al fracaso. ¿Por qué se da esta disyuntiva? ¿Sera que el emprendedor peruano cree que no hay un marco jurídico adecuado que contribuya a sus objetivos? Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Caso 4.- Una emprendedora abre una boutique de ropa para damas. Ha invertido en la decoración de la tienda, ha formalizado su empresa, está generando fuentes de trabajo, empieza a pagar impuestos. Ha invertido sabiendo que en una primera etapa solo va a recuperar su capital de trabajo; así que es muy cuidadosa con sus gastos.  De pronto, le llega una carta de una empresa de telecomunicaciones que impulsa directorios telefónicos para empresas. En la misiva le agradecen haber confiado en ellos y le envían un arte con el aviso a colores que ella ha decidido “poner” en el directorio telefónico. Asimismo, le mencionan que el aviso a colores de un cuarto de página A4 lo pagara’ en doce cómodas cuotas, tiene 48 horas para aprobar el arte y además la carta es acompañada del primer recibo de pago. La emprendedora –aun sin salir de su asombro- llama al directorio de empresas y le menciona que ella no ha mandado a poner ningún aviso. Es más, les da claras señales del craso error. En primer lugar, les menciona que su negocio es de ropa de damas y el aviso promociona ropa de bebes, el nombre comercial no es el mismo que ella utiliza en su tienda y el teléfono de contacto no es el suyo. Además, le han emitido una boleta cuando en cada operación que realiza ella siempre solicita facturas para utilizarlo como crédito fiscal. A todo esto, el área de ventas de la empresa en mención le dice: -Lo siento, pero acá esta su contrato con las características que Ud. ha solicitado. La apesadumbrada emprendedora dice que eso no es verdad, que debe haber un error. Y la empresa contesta: -No hay error señora aquí tenemos su firma con el compromiso que Ud. ha adquirido. La nueva empresaria empieza a degustar los primeros sinsabores que trae su aventura de querer hacer empresa en el Perú. Tiene que dejar todas sus actividades de lado, para acercarse a la empresa de telecomunicaciones y tratar de resolver el asunto personalmente. Mientras que le ubican el contrato, le piden su DNI para la verificación de la firma, procede la anulación del contrato y le dicen que no le pueden dar copia del contrato que aducen “ella firmo’” pasan aproximadamente cuatro horas. Ese momento nadie se lo pagara’, la cólera pasada nadie se la quitara’, la desconfianza generada marcara’ su trato con otras empresas. Y yo me pregunto ¿Esa es la forma en que una gran empresa puede tratar a una mype? ¿Es fluido y está al alcance de los nuevos emprendedores interponer demandas ante casos como este? ¿Si una gran empresa no tiene –a veces- los procesos adecuados para controlar las acciones que hacen sus recursos humanos, se le puede exigir a un nuevo emprendedor que cuente con personal calificado para que no cometa ninguna falta?

Casos que suceden día a día y por los que muchos emprendedores tienen que pasar. Y cuando buscan ayuda ¿con que se encuentran? Con un Estado a quien le falta crear un marco jurídico que sea amigable con las micro y pequeñas empresas; con unas autoridades que, en vez de impulsar el crecimiento, obstruyen los procedimientos que pudiesen generar mayor competitividad empresarial.

Entonces nos preguntamos ¿está el Estado realmente  brindando su apoyo a los emprendedores? Según el Informe Global Entrepeneurship 2011, la mayoría de actividades de emprendimiento en el Perú son débiles y pequeñas. Perú tiene una alta tasa de emprendimientos en etapa temprana al igual que Chile, Colombia y China. Sin embargo, en negocios establecidos las tasas peruanas son mucho menores que sus similares. Es por eso, que labor efectiva del Estado es tan importante en el acompañamiento a los emprendedores y a los nuevos empresarios. El Estado es aquel que con sus normas y medidas determina que el ambiente en el que se desenvuelven los emprendedores sea amigable, digerible y empodere sus proyectos y visiones o puede ser aquel que se encargue de obstruir, atrancar y apagar  las aspiraciones de nuestros jóvenes empresarios.

Existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Video de Idep Perú, Instituto de Emprendimiento Político.

¿Y cuáles son las tareas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Un gran tema pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, oportunidades, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que no se anche la base tributaria, lo que perjudica al régimen en cuanto a la recaudación fiscal y a las pocas empresas formales que son las que siempre reciben toda la carga tributaria.

La Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Todo emprendedor y empresario necesita normas claras y predictibilidad que le generen confianza para la toma de decisiones. Es decir, todo emprendedor, empresario e inversor busca eficiencia en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, economía saludable, así como un marco legal en materia de competencias. Sin embargo, el Perú se encuentra en el puesto 109 (de 148 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2013 – 2014. Este pilar, que ha ido retrocediendo en los dos últimos ranking del WEF (World Economic Forum) es uno de los más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande. Según este último ranking, Perú está muy retrasado en muchas áreas relacionadas a la institucionalidad: confianza pública en políticos (131), independencia del poder judicial (126), carga de la regulación gubernamental (113). Asimismo, desde que se inicio el Plan Nacional de Competitividad en el 2005 -elaborado por el Consejo Nacional de Competitividad- se trazo, entre otros,  el plan sectorial referido al fortalecimiento institucional  y hasta el año 2012 solo había tenido un avance del 3%, cuando otro sector – como la política comercial- había alcanzado un desarrollo de 82%. Es en estos momentos de incertidumbre mundial donde necesitamos con mayor urgencia de una institucionalidad solida que garantice la apuesta por la eficiencia del Estado y por un desarrollo sostenible que brinde más bienestar a los peruanos.

Dos casos de emprendimiento peruano. Todo empieza con un espíritu de superación, la lucha por salir adelante y la necesidad de desenvolverse en un entorno formal.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores es el gran desafío de mejorar el nivel de educación primaria y secundaria en el Perú. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Según el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) 2009, que mide el rendimiento escolar de estudiantes de 15 años en el mundo, nuestro país quedo en el antepenúltimo puesto en habilidad lectora y matemáticas; así como, penúltimos en ciencias. Y eso gracias a Kirguistán que quedo ultimo en todo, sino nuestra posición hubiera sido aun peor. Esto significa que aun tenemos un techo muy alto para avanzar, pero más que verlo como una debilidad debiéramos verlo como una oportunidad de mejora.

De igual manera, también es importante que el Perú mejore en otros indicadores que promuevan la competitividad como la ciencia y la tecnología, el clima económico y la infraestructura.

El emprendedor es un gran transformador que busca abrirse paso más allá de las limitaciones y trabas que pudiesen existir; sin embargo, no es un superhéroe que pueda bregar día y noche sin cansarse, sin fatigarse ante esa falta de apoyo y empatía que muchas veces encuentra frente a las autoridades. Es por eso, que es labor del Estado promover un ambiente adecuado que impulse los emprendimientos y brinde soporte a aquellos que si creemos en un Perú mejor y apostamos nuestras fichas a este juego llamado emprendimiento.

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APOSTANDO POR EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN: En búsqueda de un crecimiento continuo e inclusivo

2 septiembre, 2012

Según el Índice de Competitividad Global 2011-2012, Perú ocupa el primer lugar en control de la inflación, en facilidad de acceso al crédito está entre los 25 primeros de 142 países; sin embargo, en el sistema educativo se ubica en la posición 128 y en innovación ocupamos el puesto 113.

El Perú está creciendo económicamente, se ha vuelto más competitivo y tiene una mejor performance para hacer negocios. Así lo demuestra el Índice de Competitividad Global 2011-2012 del Foro Económico Mundial, donde Perú se ubica en la primera mitad del ranking (puesto 67 de 142 países). En el Reporte Doing Business 2012 (Banco Mundial), que mide la facilidad para hacer negocios, Perú se encuentra en el tercio superior a nivel mundial (puesto 41 de 183 países). Asimismo, según el último Índice de Clima Económico en América Latina, elaborado por el centro de estudios económicos Getulio Vargas de manera trimestral, el Perú es el país con el mejor clima para los negocios en la región.

Entonces, si las cifras y rankings se ven tan bien eso significa que ¿estaremos yendo por el camino correcto? ¿Nos alcanzará el impulso dado para mantener nuestra competitividad en los siguientes años? ¿Será solamente la bien manejada macroeconomía, el control de la inflación, el crecimiento del mercado y el desarrollo de las finanzas nuestros caballitos de batalla para ser un líder regional del siglo XXI?

Al igual que Pedro tendré que negar tres veces estas preguntas (antes que cante el gallo o que nos grite el estancamiento): No! no! y no! Y es que, si bien –de acuerdo a los resultados- estamos aprobados en competitividad de manera global, si nos ponemos a revisar los indicadores de manera desagregada podremos encontrar que hay dos indicadores primordiales en los que no estamos nada bien. Estos son: innovación y educación primaria. Incluso en el último informe de Competitividad 2012, hemos retrocedido en tres indicadores: estos dos indicadores mencionados más educación superior. Es decir, justamente estamos mal en los indicadores que son la base para avanzar hacia una “economía del conocimiento”. Aquella economía que nos serviría para desarrollar al capital humano y a las empresas con valor agregado.

“Hubiera preferido un ministerio de ciencia y tecnología que de cultura” manifestaba el ex ministro de economía Ismael Benavides, el 2010, luego de que su propio gobierno creara el ministerio de Cultura.

A las pruebas me remito. Por ejemplo, en el último Índice de Clima Económico (ICE) en el que Perú es el mejor destino para hacer negocios en América Latina, la variable que es nuestro mayor obstáculo, en el mediano plazo, es la “escasa mano de obra calificada”. Es decir, hoy estamos primeros pero ¿qué pasará mañana cuando las empresas que busquen crecer no encuentren personal calificado? ¿Podrá una empresa apostar por la innovación con un personal que ha recibido una base educativa ínfima y débil? Si la era del conocimiento es la tendencia a seguir ¿no estaremos perdiendo oportunidades laborales por no habernos desarrollado en lo que debíamos?  ¿No es el Estado y las empresas privadas quienes deberían promover el desarrollo del conocimiento y la innovación?

Según el informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación para Perú 2011, realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), nuestro país debiera desarrollar una economía del conocimiento basado en cuatro pilares fundamentales: inversión, educación, investigación y desarrollo empresarial.

Este cuadro elaborado por la UNCTAD, a través del informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú, muestra un análisis FODA de nuestro sistema nacional de innovación.

Perú sólo invierte 0.1% en Investigación y Desarrollo

Mientras que Perú sólo invierte el 0.1% en investigación y desarrollo, Chile invierte el 0.7% y Brasil el 0.8%. Ni hablar de los asiáticos, China invierte 2.1%, Singapur 2.2%, Corea del Sur 2.8%. Es decir, mientras Perú invierte US$ 8 al año por habitante en I&D, Chile invierte US$ 70 y Corea del Sur US$ 500. Con estas cifras ¿podremos alcanzar la innovación que necesitamos para seguir creciendo? ¿Podremos desarrollar con estas cifras productos con valor agregado como nos recomienda Porter cada vez que viene al CADE? La verdad que es imposible. La inversión que realiza el Perú en I&D es menor a la inversión que efectuó Kazajistán 0.21% (país independiente desde 1991) y Sudán 0.23% (considerado estado fallido) en el año 2007. Incluso Grecia que está a punto de colapsar económicamente invirtió este último año 0.6%.

El problema no sólo es el sector público que aún pareciese no considera prioritario la ciencia, tecnología e innovación; sino también, el sector privado cuya inversión en innovación es casi nula. Además de no existir una vinculación adecuada entre la oferta universitaria, las actividades de investigación y lo que demanda el sector productivo.

Perú tiene una de las inversiones más bajas del mundo en investigación y desarrollo. Solo invierte el 0.1% del PBI.

Entre los últimos en Educación

El problema de la educación en el Perú no es la cobertura educativa sino la calidad de la educación. Perú ha participado en la Prueba PISA 2009 (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), examen que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años de edad y sus capacidades para aprender, y los resultados han sido penosos: en comprensión lectora puesto 63 de 65 países, en matemáticas 63 de 65 y en ciencias 64 de 65. ¡Gracias a Kirguistán que está último en todo! sino bajaríamos una posición más…

Es por eso, la importancia de aumentar el gasto público en educación que realiza Perú. Actualmente, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el gasto peruano en educación es bastante bajo. Alcanza el 2.7% del PBI, siendo el promedio de la región (que también es bajo) 4.2%. Es decir, Perú gasta en educación por habitante (año 2008) $81, mientras que Chile, Colombia, México y Panamá (países que siguen una política económica como la nuestra) gastan 224, 147, 378 y 229 dólares respectivamente. Y el promedio de gasto en la región es 171 dólares. No llegamos ni a la mitad.

Sólo 1 de cada 5 universitarios estudia ciencias e ingeniería

Para que el Perú siga creciendo necesariamente debe apostar por el conocimiento, la ciencia y la innovación. Uno de los principios base para ser una potencia emergente es el desarrollo manufacturero y para esto se necesita expertos que puedan producir competitivamente los bienes actuales y poder inventar y desarrollar nuevos productos. Para ambos casos se necesita de profesionales en ciencias e ingeniería. Entonces las preguntas caen de maduras ¿están los jóvenes peruanos optando por estudiar carreras de ciencia e ingeniería? ¿Se encuentra el Estado incentivando la ciencia y tecnología en nuestro país?

Según el Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Víctor Carranza, sólo el 20% de universitarios en el Perú estudia carreras de ciencia y ingeniería (incluso me esperaba un porcentaje menor). Esta cifra es poca, considerando que otros países, como los asiáticos, están apostando por las ciencias para mantener su crecimiento económico. En el caso del Perú, según el Instituto de Estadística de UNESCO (2010) el 51% de jóvenes universitarios -al año 2007- se habían matriculado en educación, le seguía Derecho con 8% y recién en la sexta posición aparecía la primera ingeniería (de sistemas) con 3%. En ingeniería civil e industrial la matrícula era de 2% cada una. Además, hay que considerar que matriculados no significa que vayan a terminar o ejercer la carrera. Entonces, nos encontramos con una cifra pequeña que debiera ser incentivada por el Estado si quiere ser un país competitivo.

Según el Ministerio de Educación, al año 2007, más del 50% de universitarios elegían estudiar educación y sólo el 8% decidían seguir ingeniería. Mientras en los países asiáticos están apostando todo a la ciencia y tecnología.

Al Perú le urge desarrollo industrial

Según Michael Porter el Perú tiene cinco sectores competitivos que pueden complementar el desarrollo económico que el país necesita. Estos potenciales cluster serían en minería, pesca, textil y confecciones, agroindustria y turismo.

Por su parte, el Ministerio de la Producción ha identificado 11 cadenas productivas: cuero y calzado, maderera y forestal, textil-algodón, joyería, pecuario-porcinos, caucho-llantas, vitivinícola, metalmecánica, textil-camélidos, pecuario-lácteos y productos naturales.

Se han realizado varios informes sobre cuáles son los sectores productivos que tienen potencial de crecimiento. ¿No debería el Estado apoyar con más esfuerzo estos emprendimientos peruanos?

Las pyme, de manera autónoma, se han conglomerado por sectores en diversas partes del país. Así tenemos a las empresas de confecciones en Gamarra, calzado en El Porvenir de Trujillo, muebles de madera en Villa El Salvador, metal mecánica en Juliaca, turismo en Cusco, vinos y piscos en Ica, confecciones de alpaca en Puno, artesanías en Petit Thouars y gastronomía en Miraflores y San Isidro.

Esta información nos permite saber que hay sectores y zonas productivas que tienen un potencial de desarrollo identificado y bien haría el sector público y privado en apoyar a estas industrias para su desarrollo industrial.

Porter menciona que el Perú necesita tener una estrategia económica y saber a dónde vamos como país. Para esto, necesitamos mejorar en unas áreas básicas como son la educación y la competitividad. Es decir, nos está diciendo que apostemos por la innovación y el conocimiento. Menciona además, que la realidad del Perú de hoy es que más del 80% del valor de sus exportaciones son materias o productos primarios (minería, agricultura, pesca) y del 20% que resta, la mayoría son productos industriales de bajo nivel de procesamiento. ¿No nos vendría bien cambiar la distribución de este porcentaje?

La debilidad en innovación que tenemos se puede observar a través del porcentaje que sacamos en exportaciones de alta tecnología.

Camino a la Innovación

En una economía global basada en el conocimiento es fundamental innovar para obtener crecimiento económico. Empresas que apuestan por la innovación como Google, Apple o Facebook pueden tener un valor de mercado más alto que la economía de muchos países.

La edición de CADE 2011 dejó claro que la innovación es el pilar fundamental de la competitividad en el país. Según el reconocido Carlos Añaños, director ejecutivo de Ajegroup, la innovación no sólo se da al hacer un chip de última generación, sino que también se puede innovar en diferentes partes del proceso de la cadena de valores.

¿Y cómo le irá a Latinoamérica en innovación? Según el Ranking Global de Innovación 2012, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (OMPI) la mayoría de países latinoamericanos se encuentran de la mitad para abajo en la clasificación de 141 países. Sólo Chile se encuentra entre los 50 líderes mundiales en innovación. El Informe también divide a los países entre los líderes, los que están aprendiendo y los de bajo desempeño. Adivinen dónde están la mayoría de países latinoamericanos? Sí, entre los países de bajo desempeño. Aquí se encuentran países como México, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela.

Fernando Villarán, presidente de Base Consultores, pide que se fomente el estudio científico en el Perú.

Las autoridades peruanas saben de la importancia de la innovación y el conocimiento para el desarrollo económico. Lo recomiendan distintos informes como el “Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú” de la UNCTAD, la “Nueva Política e institucionalidad para dinamizar la CTI peruana” de la Comisión Consultiva para la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), los resultados de la prueba PISA, los resultados del Índice de Desarrollo Humano respecto a la educación; sin embargo, parece que son pocas las acciones que realiza el Estado para revertir el bajo nivel de innovación que presenta nuestro país. De hecho se está avanzando, pero muy lentamente mientras otros países, como los asiáticos, están corriendo en esta materia. Soumitra Dutta, académico colaborador del Ranking Global de Innovación, manifiesta que “los países de bajo desempeño (como el Perú) de Latinoamérica están mejorando, pero el resto del mundo está avanzando más rápido. En Asia están avanzando mucho más”.

De acuerdo al Índice Global de Innovación 2012, los indicadores más bajos que tiene el Perú se concentran en Capital Humano, Creatividad y Conocimiento y Tecnología. Desglosando los indicadores podemos apreciar que en educación estamos en el puesto 120 de 141 países, en investigación y desarrollo 121, en creación de conocimiento 117, en publicaciones técnicas y científicas 126, en difusión del conocimiento 117, en productos y servicios creativos 119.

Comparándonos con otros países de la región podemos ver lo delicado de nuestra situación. En estos indicadores que he escogido, por su relación directa con el conocimiento y la innovación, estamos entre los últimos. Entre los países que forman parte de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) estamos últimos –dejando de lado la posición general del ranking- e incluso lejos. Y si nos comparamos con países que han elegido una política económica distinta a la nuestra, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, estamos en las mismas condiciones. Incluso en variables como la educación y productos y servicios creativos estamos últimos entre todos los países comparados. ¿No debe estas cifras hacernos reaccionar de manera drástica?

Perú se encuentra a media tabla en el Índice Global de Innovación 2012; sin embargo, en educación, ciencia e innovación estamos entre los últimos. Comparado con países vecinos estamos últimos en educación y en productos creativos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón.

Innovación, tecnología y conocimiento como herramientas para la Inclusión Social

 

Desarrollar competitividad, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación busca lograr “resultados económicos” que serán el medio para obtener el fin deseado: “resultados sociales”. El crecimiento económico será la herramienta que nos permita la mejora sostenible de la calidad de vida de la población peruana.

El conocimiento y la innovación nos deben permitir proponer alternativas, buscar soluciones, ejecutar programas, controlar procesos y recoger información que busquen resolver los problemas sociales, culturales y ambientales que tiene el país.

Desarrollar conocimientos debe ser la base para un capital humano calificado y con las herramientas necesarias para afrontar los desafíos de hoy. Un capital humano con herramientas adecuadas será la base para lograr la competitividad que las empresas necesitan y generar una mayor cantidad de emprendedores.

Modesto Montoya, presidente de la Academia Nuclear del Perú, habla claramente sobre la poca inversión que realiza el Estado en el ámbito tecnológico.

Porter ha mencionado que no se puede pensar en desarrollo económico sin tocar el desarrollo social. Formar y capacitar a las personas es una tarea impostergable para lograr el desarrollo social y económico que todos queremos. No desaprovechemos esta oportunidad que puede ser única e irrepetible.

Decía Confucio, 500 años antes de Cristo: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”. Ser parte de esta partida que nos ha tocado vivir no sólo significa ver con cautela lo que sucederá, sino que es pararse en responsabilidad, actuar y asumir los retos de lo que pueda venir.

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EL EMPRENDIMIENTO EN EL PERU

1 junio, 2012

Según el Informe Ejecutivo Global Entrepreneurship Monitor 2011, Perú ocupó el tercer puesto en el mundo, de países con mayor índice en actividad emprendedora temprana, detrás de China y Chile. Perú registró una tasa emprendedora de 22.9%. Es decir, uno de cada cinco peruanos estaba realizando algún tipo de emprendimiento.

El Perú es un país de emprendedores. El 98% de las empresas en el Perú son micro y pequeñas empresas (Mypes) que son formadas por emprendedores. El emprendedor es aquella persona que tiene una buena idea y que tiene la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Un emprendedor va a ser una persona capaz de promover cambios positivos, tiene pasión por lo que hace, es independiente, toma decisiones, enfrenta los problemas, asume riesgos y es persistente.

Un emprendedor debe ser innovador, que es el acto de crear o modificar un producto e introducirlo al mercado. Para innovar hay que arriesgar, y para arriesgar se debe tener pasión por lo que se hace. Un gran ejemplo es Steve Jobs, el ex CEO  de Apple, un hombre visionario e innovador, que en un momento de su vida tuvo que abandonar su propia empresa y, en vez de decaerse, se dedicó a emprender otros nuevos negocios. Una frase de él lo define de cuerpo entero “Por mucho, Apple y Dell son las únicas en esta industria que hacen dinero. Ellos hacen esto para estar en Wal-Mart. Nosotros hacemos esto por innovación”.

¿Y cuál es la motivación de un emprendedor? Las motivaciones de un emprendedor pueden ser el deseo, la oportunidad o la necesidad. Emprender por oportunidad es la mejor alternativa. En el caso del Perú, según el Informe GEM 2011 la tasa de emprendimiento por oportunidad es el doble de la tasa de emprendimiento por necesidad; es decir, por cada dos emprendimientos de subsistencia existen cuatro por oportunidad.

Es interesante añadir que en los ranking GEM uno siempre va a ver, en los primeros lugares, a países como China, Chile, Arabia Saudita, Guatemala, Ecuador, Perú. No va a encontrar, entre los primeros, a Estados Unidos, Francia o Alemania. Y es que los mayores emprendedores se encuentran, sobretodo, en los países de renta media y baja. Aunque la crisis económica ha hecho que países como España, Grecia y Portugal aumenten su tasa de emprendimiento por necesidad. Debe ser que al haber un Estado ausente, que no brinda un estado de bienestar óptimo, que no garantiza un adecuado empleo, que no desarrolla un marco conceptual que fomente las oportunidades de igualdad para todos, hace que muchas personas desarrollen un espíritu emprendedor que les ayude salir adelante por ellas mismas. Esta realidad sería peligrosa si empuja a las personas a realizar un emprendimiento por necesidad, puesto que esta motivación no es la más recomendable debido a su alta tasa de fracaso.

Según las cifras podemos apreciar que el Perú es uno de los países con mayor percepción de oportunidades para emprender un negocio. Sin embargo, también es uno de los países con mayor temor al fracaso. Desde mi perspectiva el Estado no tiene un desarrollo institucional sólido ni un marco jurídico razonable que brinde la confianza que necesitan los emprendedores peruanos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

¿Pero, está el Estado brindando su apoyo a los emprendedores? El Perú es un país de emprendedores. Sin embargo, sus emprendimientos son débiles y pequeños, debido a que le falta al Estado crear un marco jurídico que sea amigable con las pequeñas empresas y desarrollar los pilares que generen mayor competitividad empresarial.

Promover el desarrollo de los emprendedores en nuestro país es vital; sobretodo si existen cerca de 3.5 millones de micro y pequeñas empresas (Mypes) que representan el 98% de las empresas en el Perú y generan cerca del 65% de empleo en el país. Según la Cámara de Comercio de Lima alrededor de 200 mypes se crean cada semana en el país.

¿Y cuáles son las áreas que el Estado debería enfatizar para que el emprendimiento no quede solamente en una primera etapa?

Una tarea pendiente por el Estado es el desarrollo de la formalización. De los 3.5 millones de mypes que existen en el país, sólo 1,2 millones son formales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive que el emprendedor se formalice al encontrar ventajas, facilidades e información por parte del Estado, antes que excesivas regulaciones, desconfianza o cacería de brujas por parte del gobierno, ya que estas medidas lejos de promover la formalización, termina por ahuyentar a los emprendedores del mundo formal. La informalidad genera que millones de peruanos no accedan a los beneficios sociales y que el régimen se perjudique en cuanto a la recaudación fiscal.

Casi el 70% de pymes en el Perú son informales. El Estado debe promover la formalización generando un marco jurídico amigable para la micro y pequeña empresa, que incentive a que el emprendedor se formalice.

Otra tarea importante del Estado para mejorar la competitividad de las pequeñas empresas y apoyar a los emprendedores será mejorar los niveles de educación primaria y secundaria. Es indispensable invertir más en el capital humano para que tengan las herramientas necesarias para optar por un trabajo digno. Una persona con educación primaria completa y decente va a estar mejor preparada para realizar operaciones productivas medianamente complejas que aquella que no terminó sus estudios. Asimismo, tener personas con una mejor preparación va a hacer que los emprendedores y empresarios puedan tener un capital humano mejor preparado y más productivo. Es importante también, que el Estado asuma una política educativa emprendedora a nivel escolar que incentive el emprendedurismo.

Fomentar el desarrollo de la innovación y de la ciencia y tecnología es una tarea fundamental del Estado. Mientras más se apueste por la investigación y desarrollo se podrá generar productos con mayor valor agregado para no depender solamente de la exportación de materias primas y productos primarios. Asimismo, es necesario fomentar la articulación empresarial a través de clusters y cadenas productivas.

Según la última prueba (2009) del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), que mide el nivel de educación en etapa escolar, el Perú se ubicó en la antepenúltima posición de 65 países. Tenemos mucho camino por recorrer.

Todo emprendedor y empresario necesita reglas claras y predictibilidad que le generen confianza para tomar decisiones. Por tanto, la Institucionalidad es imprescindible para los emprendedores. Es decir, todo empresario e inversor busca una calidad eficiente en la gestión del Estado, independencia del poder judicial, seguridad pública, confianza pública en políticos, estado de derecho, así como un marco legal en materia de competencias. El Perú se encuentra en el puesto 95 (de 142 países) en el pilar de Institucionalidad según el Índice de Competitividad Global 2011 – 2012. Es uno de los pilares más bajos que tiene el Perú y mientras no se mejore este indicador el desafío para los emprendedores será muy grande.

Asimismo, también es sumamente importante que el Perú mejore en otros indicadores de la competitividad como la infraestructura, el clima económico y un entorno  financiero adecuado.

Perú es uno de los países más emprendedores del mundo, pero la mayoría de sus emprendimientos son débiles y pequeños. Es el Estado quien debe crear un marco jurídico amigable que aliente el desarrollo y competitividad empresarial.

Lograr salir adelante en estos desafíos no sólo beneficiará a los emprendedores; sino también, a los gerentes y empresarios. El emprendedor, es aquel que es un transformador; el gerente, es aquel que gestiona y el empresario es aquel que arriesga. Un emprendedor puede ser un empresario, pero un empresario tiene que ser emprendedor.

Según los estudios, los casos más exitosos son los emprendedores que estudian y se desarrollan como gerentes y luego deciden ser empresarios.

El informe del Global Entrepreneurship 2011, en referencia a las actitudes hacia el emprendimiento en Perú, también señala indicadores favorables con respecto a la consideración del emprendimiento como carrera (85%) y el prestigio social de los emprendedores (82%).

Por tanto, ser emprendedores innovadores en el Perú es un reto y una oportunidad. Y su desarrollo dependerá tanto de la sociedad civil, conformada por las empresas, universidades, inversionistas y de los mismos emprendedores; así como del respaldo que el gobierno les brinde.

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EMPRENDIMIENTO 2011: OPORTUNIDAD VS NECESIDAD

1 marzo, 2012

En momentos en que la economía mundial se encuentra debilitada y disminuida, aparece el último Informe del Monitor Global de Emprendimiento 2011 diciendo que la actividad emprendedora está mejorando en todo el mundo y que el emprendimiento jugará un papel muy importante en la reactivación de la economía mundial.

Pero que haya más emprendimiento en el mundo es necesariamente una buena señal? Normalmente se puede pensar que el emprendimiento es positivo siempre porque cumple un rol importante para el desarrollo del país. Muchos consideran que el emprendedurismo estimula la innovación, la creación de trabajo, la competitividad nacional y por tanto el crecimiento económico. Pero, la lectura también podría ser diferente. Que tal si hablamos que el emprendimiento surge ante una necesidad laboral insatisfecha producto de una mala política económica del Estado. Que el Estado al no garantizar un manejo económico eficiente, limita el trabajo decente y por eso la necesidad de la población de auto-emplearse. Es más, esta deficiente administración estatal ni siquiera podrá promover que los emprendimientos surgidos se mantengan en el mediano plazo debido a un marco jurídico nulo, corrupto o imperfecto.

Entonces, ante este marco conceptual primario, podría decir que el emprendimiento, por sí sólo, no necesariamente es positivo, sino que dependerá del contexto que envuelve a esta generosa actitud. Ante esta premisa veamos qué dice las premisas del informe.

Cuando hay más emprendimiento por oportunidad significa que las personas pueden tener un trabajo pero son impulsadas a buscar un emprendimiento con el fin de ganar más dinero o ser más independientes en lugar de mantener sus mismos ingresos.

El Informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) se basa en tres premisas. Primero, menciona que la prosperidad de una economía es altamente dependiente del dinamismo emprendedor; tanto en las economías menos desarrolladas – donde el auto-empleo se convierte en una opción de trabajo-, como en las economías más desarrolladas, donde hay una mayor capacidad de innovación y generación de empleos. Segundo, el emprendimiento está basado en individuos con una alta habilidad y motivación para crear empresas, y puede conllevar a una percepción social positiva. Finalmente, un alto emprendimiento contribuirá a la generación de nuevos empleos y a una mejor competitividad.

Me parece que las tres premisas del Informe están más focalizadas a un emprendimiento por oportunidad que por necesidad, donde el emprendimiento no necesariamente trae prosperidad, donde el individuo tiene más urgencia que motivación para iniciar una empresa y donde la generación de auto-empleo no es exactamente sinónimo de competitividad.

Por otro lado, el GEM ofrece un perfil de emprendimiento basado en tres dimensiones.

Actitudes y Percepciones de Emprendimiento

Primero, la actitud y percepción Emprendedora. Esta dimensión refleja el grado en que los individuos aprecian el emprendimiento, cuántas personas reconocen la oportunidad de negocios, cuántos creen que cuentan con las habilidades para explotar las oportunidades y cuántos se abstendrán de las oportunidades por temor al fracaso.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

En el cuadro superior, que separa a los países de acuerdo a su fase económica, podemos ver las distintas características de la primera dimensión. La percepción de oportunidades refleja el porcentaje de individuos que creen que hay oportunidades de empezar un negocio. Aquí los 2 países con mayor percepción son Perú y Colombia. También podemos apreciar que varias de las economías de factores de innovación son las que perciben menos oportunidades de emprendimiento. Las oportunidades son acompañadas de la percepción de capacidades; es decir, el porcentaje de personas que creen tener las habilidades, conocimientos y experiencia para empezar un nuevo negocio. Aquí destacan Trinidad y Tobago, Perú, Argentina, Panamá y Venezuela. El temor al fracaso aplica a quienes perciben solo oportunidades pero no capacidades. Se puede apreciar que en su conjunto, las economías de factores de innovación son las que tienen un mayor grado de temor al fracaso que es acompañado de un bajo nivel de percepción de capacidades.

Las intenciones de emprendimiento define el porcentaje de personas que espera empezar un negocio en los próximos 3 años. Aquí podemos comprobar que los países de economías avanzadas son los que tienen las menores intenciones de emprendimiento. Por tanto, las mayores intenciones se dan en las economías de factores básicos y eficientes donde hay menores alternativas de buenos trabajos y aparecen más emprendimientos por necesidad. Los países más destacados son Chile, Colombia y China. En muchas economías de factores básicos y de eficiencia el emprendimiento se considera exitoso y una buena carrera a escoger. Los países con más alto promedio son Colombia, Brasil, Perú y Venezuela.

Actividad Emprendedora

La segunda dimensión es la actividad Emprendedora, que mide la participación de las personas en las diferentes fases de la actividad empresarial. También mide si la oportunidad empresarial ha sido efectuada por oportunidad o por necesidad; así como, las razones de las interrupciones empresariales.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

En el cuadro de arriba se observan las diversas actividades de emprendimiento. Empezamos con la fase de los emprendimientos nacientes o incipientes; aquí sobresale Perú y Colombia. Luego, sigue la fase de propietarios de nuevos negocios, que abarca los 42 meses después del nacimiento de la empresa. Aquí destacan China, Tailandia y Brasil; en cambio, los más bajos score lo tienen los países desarrollados de la fase de innovación como Japón y Alemania. La etapa siguiente es la actividad empresarial temprana, compuesto por todos aquellos individuos que participan de la iniciación del comercio, en la que destacan China, Chile, Colombia, Perú y Argentina. En negocios establecidos los más altos puntajes los logra Tailandia, seguido de lejos de China y Brasil.

Cuadro elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011.

Asimismo, en el cuadro superior podemos ver, según país, si el emprendimiento es más por necesidad o por oportunidad. Cuando hay más emprendimiento por necesidad significa que las personas no encuentran mejores opciones laborales y por tanto ven como una oportunidad empezar un negocio. Cuando hay más emprendimiento por oportunidad significa que las personas pueden tener un trabajo pero son impulsadas a buscar un emprendimiento con el fin de ganar más dinero o ser más independientes en lugar de mantener sus mismos ingresos. En las economías de factores básicos, los empresarios son impulsados sobre todo por la necesidad. En las economías con un mayor desarrollo económico, los empresarios son impulsados sobre todo por la oportunidad.

Según el Informe de Emprendimiento Global 2011, los países con mayores niveles de emprendimiento por necesidad son Pakistán, China, Rumania y Polonia. Es muy interesante ver cómo ha aumentado el emprendimiento por necesidad en Grecia, España e Irlanda, países europeos que han sido golpeados por la crisis económica. Los países con más emprendimientos por oportunidad son las economías avanzadas como Australia, Bélgica, Francia y Noruega. En las economías en desarrollo, las más destacadas son Bangladesh, Brasil, Chile, Malasia, México, Perú y Tailandia.

En el cuadro 2.11 se puede notar la gran discrepancia que existe, en muchos países, entre los emprendimientos recientes y los propietarios de negocios establecidos; esto se puede observar sobre todo en China, Perú, Panamá, Trinidad y Tobago, Colombia y Chile. Una explicación podría ser que en estos países hay un boom de creación de nuevas empresas, debido a que hay muchas oportunidades o que muchas personas no tienen otra forma de ganarse la vida. Otra hipótesis que explique la diferencia entre el auge de empresas recientes y la menor cantidad de negocios establecidos puede ser que haya algunas limitaciones en la sostenibilidad a largo plazo de la mayoría de estos nuevos negocios.

Cuadro creado y elaborado por Bruno Calderón basado en el Global Entrepreneurship Monitor 2011 y el World Economic Forum 2011.

He efectuado un cuadro basándome en los países donde hay una gran discrepancia entre emprendimientos recientes y negocios establecidos según el Informe del Monitor Global de Emprendimiento 2011. Aquí se puede apreciar que existe una relación inversa entre empresas nacientes y empresas establecidas. Podemos notar que en Perú y Panamá hay una mayor diferencia que va de 4 a 1 entre empresas nacientes y empresas establecidas, luego sigue Chile, Colombia y Trinidad y Tobago. Aquí planteo mi hipótesis donde refiero que la baja Institucionalidad se convierte en una limitación que impide la sostenibilidad de largo plazo de los nuevos negocios para que pasen a ser empresas establecidas. Es por eso, que países como Perú, Colombia, Panamá y Trinidad y Tobago – que se encuentran, de la mitad para abajo, en el Índice de Institucionalidad según el Reporte Mundial de Competitividad 2011- tienen una alta diferencia entre empresas nacientes y empresas establecidas. Sin embargo, hay países como Chile y China que poseen una mejor ubicación en el índice de Institucionalidad pero que igual tienen una desigualdad entre la cantidad de nuevos negocios y empresas establecidas. En estos casos asumo que sí se cumple la premisa efectuada por el Informe del Monitor Global de Emprendimiento 2011, respecto a que en estos países los emprendedores están teniendo más oportunidades.

Aspiraciones Emprendedoras

En la tercera dimensión se encuentra las aspiraciones Emprendedoras. Estas son de vital importancia para medir el impacto socio-económico. Aquí se mide qué expectativas tienen los emprendedores de crear nuevos puestos laborales, su intervención en el comercio internacional y la creación de nuevos productos o servicios.

El cuadro 2.14 reporta el número de trabajos esperados, en los próximos 5 años, por los nuevos empresarios. Este reporte se divide en 4 categorías:

-Actividades de emprendimiento Sólo, ninguna expectativa de trabajo.

– Actividades de emprendimiento Bajo, expectativa entre 1 y 4 puestos de trabajo.

– Actividades de emprendimiento Medio, expectativa entre 5 y 19 puestos de trabajo.

– Actividades de emprendimiento Alto, expectativa entre 20 y 4 puestos de trabajo.

Según el cuadro, sumada las actividades de emprendimiento, podemos notar que los países que encabezan la expectativa de mayores puestos laborales en los siguientes 5 años –entre las economías de factores de eficiencia- son Perú y Colombia. Y entre las economías de factores básicos, los primeros países de la lista son Guatemala y Venezuela.

Es interesante ver que de los 9 países que encabezan la lista de las economías de eficiencia, con más expectativa laboral, 6 son latinoamericanas, una del Caribe y 2 asiáticas, lo que habla muy bien del futuro que podría tener Latinoamérica en los próximos años.

La figura 2.18 muestra el porcentaje de emprendimientos recientes orientados a la innovación. En las economías de factores básicos podemos ver que Guatemala lidera el grupo, seguido de Pakistán. En las economías de factores de eficiencia destacan el liderazgo de Chile y Perú. Y en las economías de innovación la lista la encabeza Dinamarca.

En el cuadro 2.19 se puede ver quiénes son los países que lideran la lista de emprendedores recientes con orientación internacional. En las economías de factores básicos destacan Pakistán y Jamaica. En las economías de factores de eficiencia los primeros lugares son para Croacia, Rumanía, Letonia, Sudáfrica, Lituania y Hungría. A diferencia del cuadro 2.14 sobre expectativas de puestos de trabajo que –en las economías de factores de eficiencia- eran dominadas por Latinoamérica, en este ranking de orientación internacional la lista es encabezada por los países de Europa. De los 8 primeros países de la lista, 7 son europeos y uno africano. Este resultado puede demostrar que los países europeos del este tienen un mayor uso de tecnología reciente que les permite ampliar el alcance de su negocio y tener más clientes en el extranjero. Sería bueno que Latinoamérica observe que la tecnología es imprescindible para poder encontrar nuevas oportunidades de mercado.

Se puede concluir del Informe que las dos zonas que más destacan en emprendimiento son Latinoamérica y Asia. Mientras países latinoamericanos como Chile, Colombia y Perú tienen mayores percepciones de oportunidad y capacidades que los países orientales, las naciones asiáticas destacan un poco más en emprendimientos por oportunidad que por necesidad. Sin embargo, los países de mayor índice de emprendimiento por oportunidad son las economías enfocadas en innovación, así que el camino por recorrer es aún muy largo.

Ser emprendedores es muy bueno, pero hay una distancia en que uno se obligue a emprender una empresa por necesidad (falta de oportunidades, de trabajo, de mejores condiciones, de institucionalidad) y emprender por oportunidad (para ganar más dinero, para ser independientes). Es por eso, que el emprendedor debe recibir el respaldo de un Estado que le brinde un marco jurídico y tributario que incentive la creación, promoción y continuidad de las empresas; y no un Estado que se cuelgue de la palabra emprendimiento para decir que se está mejorando.

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Fuente: Global Entrepreneurship Monitor 2011