APOSTANDO POR EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN: En búsqueda de un crecimiento continuo e inclusivo

Según el Índice de Competitividad Global 2011-2012, Perú ocupa el primer lugar en control de la inflación, en facilidad de acceso al crédito está entre los 25 primeros de 142 países; sin embargo, en el sistema educativo se ubica en la posición 128 y en innovación ocupamos el puesto 113.

El Perú está creciendo económicamente, se ha vuelto más competitivo y tiene una mejor performance para hacer negocios. Así lo demuestra el Índice de Competitividad Global 2011-2012 del Foro Económico Mundial, donde Perú se ubica en la primera mitad del ranking (puesto 67 de 142 países). En el Reporte Doing Business 2012 (Banco Mundial), que mide la facilidad para hacer negocios, Perú se encuentra en el tercio superior a nivel mundial (puesto 41 de 183 países). Asimismo, según el último Índice de Clima Económico en América Latina, elaborado por el centro de estudios económicos Getulio Vargas de manera trimestral, el Perú es el país con el mejor clima para los negocios en la región.

Entonces, si las cifras y rankings se ven tan bien eso significa que ¿estaremos yendo por el camino correcto? ¿Nos alcanzará el impulso dado para mantener nuestra competitividad en los siguientes años? ¿Será solamente la bien manejada macroeconomía, el control de la inflación, el crecimiento del mercado y el desarrollo de las finanzas nuestros caballitos de batalla para ser un líder regional del siglo XXI?

Al igual que Pedro tendré que negar tres veces estas preguntas (antes que cante el gallo o que nos grite el estancamiento): No! no! y no! Y es que, si bien –de acuerdo a los resultados- estamos aprobados en competitividad de manera global, si nos ponemos a revisar los indicadores de manera desagregada podremos encontrar que hay dos indicadores primordiales en los que no estamos nada bien. Estos son: innovación y educación primaria. Incluso en el último informe de Competitividad 2012, hemos retrocedido en tres indicadores: estos dos indicadores mencionados más educación superior. Es decir, justamente estamos mal en los indicadores que son la base para avanzar hacia una “economía del conocimiento”. Aquella economía que nos serviría para desarrollar al capital humano y a las empresas con valor agregado.

“Hubiera preferido un ministerio de ciencia y tecnología que de cultura” manifestaba el ex ministro de economía Ismael Benavides, el 2010, luego de que su propio gobierno creara el ministerio de Cultura.

A las pruebas me remito. Por ejemplo, en el último Índice de Clima Económico (ICE) en el que Perú es el mejor destino para hacer negocios en América Latina, la variable que es nuestro mayor obstáculo, en el mediano plazo, es la “escasa mano de obra calificada”. Es decir, hoy estamos primeros pero ¿qué pasará mañana cuando las empresas que busquen crecer no encuentren personal calificado? ¿Podrá una empresa apostar por la innovación con un personal que ha recibido una base educativa ínfima y débil? Si la era del conocimiento es la tendencia a seguir ¿no estaremos perdiendo oportunidades laborales por no habernos desarrollado en lo que debíamos?  ¿No es el Estado y las empresas privadas quienes deberían promover el desarrollo del conocimiento y la innovación?

Según el informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación para Perú 2011, realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), nuestro país debiera desarrollar una economía del conocimiento basado en cuatro pilares fundamentales: inversión, educación, investigación y desarrollo empresarial.

Este cuadro elaborado por la UNCTAD, a través del informe Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú, muestra un análisis FODA de nuestro sistema nacional de innovación.

Perú sólo invierte 0.1% en Investigación y Desarrollo

Mientras que Perú sólo invierte el 0.1% en investigación y desarrollo, Chile invierte el 0.7% y Brasil el 0.8%. Ni hablar de los asiáticos, China invierte 2.1%, Singapur 2.2%, Corea del Sur 2.8%. Es decir, mientras Perú invierte US$ 8 al año por habitante en I&D, Chile invierte US$ 70 y Corea del Sur US$ 500. Con estas cifras ¿podremos alcanzar la innovación que necesitamos para seguir creciendo? ¿Podremos desarrollar con estas cifras productos con valor agregado como nos recomienda Porter cada vez que viene al CADE? La verdad que es imposible. La inversión que realiza el Perú en I&D es menor a la inversión que efectuó Kazajistán 0.21% (país independiente desde 1991) y Sudán 0.23% (considerado estado fallido) en el año 2007. Incluso Grecia que está a punto de colapsar económicamente invirtió este último año 0.6%.

El problema no sólo es el sector público que aún pareciese no considera prioritario la ciencia, tecnología e innovación; sino también, el sector privado cuya inversión en innovación es casi nula. Además de no existir una vinculación adecuada entre la oferta universitaria, las actividades de investigación y lo que demanda el sector productivo.

Perú tiene una de las inversiones más bajas del mundo en investigación y desarrollo. Solo invierte el 0.1% del PBI.

Entre los últimos en Educación

El problema de la educación en el Perú no es la cobertura educativa sino la calidad de la educación. Perú ha participado en la Prueba PISA 2009 (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), examen que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años de edad y sus capacidades para aprender, y los resultados han sido penosos: en comprensión lectora puesto 63 de 65 países, en matemáticas 63 de 65 y en ciencias 64 de 65. ¡Gracias a Kirguistán que está último en todo! sino bajaríamos una posición más…

Es por eso, la importancia de aumentar el gasto público en educación que realiza Perú. Actualmente, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el gasto peruano en educación es bastante bajo. Alcanza el 2.7% del PBI, siendo el promedio de la región (que también es bajo) 4.2%. Es decir, Perú gasta en educación por habitante (año 2008) $81, mientras que Chile, Colombia, México y Panamá (países que siguen una política económica como la nuestra) gastan 224, 147, 378 y 229 dólares respectivamente. Y el promedio de gasto en la región es 171 dólares. No llegamos ni a la mitad.

Sólo 1 de cada 5 universitarios estudia ciencias e ingeniería

Para que el Perú siga creciendo necesariamente debe apostar por el conocimiento, la ciencia y la innovación. Uno de los principios base para ser una potencia emergente es el desarrollo manufacturero y para esto se necesita expertos que puedan producir competitivamente los bienes actuales y poder inventar y desarrollar nuevos productos. Para ambos casos se necesita de profesionales en ciencias e ingeniería. Entonces las preguntas caen de maduras ¿están los jóvenes peruanos optando por estudiar carreras de ciencia e ingeniería? ¿Se encuentra el Estado incentivando la ciencia y tecnología en nuestro país?

Según el Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Víctor Carranza, sólo el 20% de universitarios en el Perú estudia carreras de ciencia y ingeniería (incluso me esperaba un porcentaje menor). Esta cifra es poca, considerando que otros países, como los asiáticos, están apostando por las ciencias para mantener su crecimiento económico. En el caso del Perú, según el Instituto de Estadística de UNESCO (2010) el 51% de jóvenes universitarios -al año 2007- se habían matriculado en educación, le seguía Derecho con 8% y recién en la sexta posición aparecía la primera ingeniería (de sistemas) con 3%. En ingeniería civil e industrial la matrícula era de 2% cada una. Además, hay que considerar que matriculados no significa que vayan a terminar o ejercer la carrera. Entonces, nos encontramos con una cifra pequeña que debiera ser incentivada por el Estado si quiere ser un país competitivo.

Según el Ministerio de Educación, al año 2007, más del 50% de universitarios elegían estudiar educación y sólo el 8% decidían seguir ingeniería. Mientras en los países asiáticos están apostando todo a la ciencia y tecnología.

Al Perú le urge desarrollo industrial

Según Michael Porter el Perú tiene cinco sectores competitivos que pueden complementar el desarrollo económico que el país necesita. Estos potenciales cluster serían en minería, pesca, textil y confecciones, agroindustria y turismo.

Por su parte, el Ministerio de la Producción ha identificado 11 cadenas productivas: cuero y calzado, maderera y forestal, textil-algodón, joyería, pecuario-porcinos, caucho-llantas, vitivinícola, metalmecánica, textil-camélidos, pecuario-lácteos y productos naturales.

Se han realizado varios informes sobre cuáles son los sectores productivos que tienen potencial de crecimiento. ¿No debería el Estado apoyar con más esfuerzo estos emprendimientos peruanos?

Las pyme, de manera autónoma, se han conglomerado por sectores en diversas partes del país. Así tenemos a las empresas de confecciones en Gamarra, calzado en El Porvenir de Trujillo, muebles de madera en Villa El Salvador, metal mecánica en Juliaca, turismo en Cusco, vinos y piscos en Ica, confecciones de alpaca en Puno, artesanías en Petit Thouars y gastronomía en Miraflores y San Isidro.

Esta información nos permite saber que hay sectores y zonas productivas que tienen un potencial de desarrollo identificado y bien haría el sector público y privado en apoyar a estas industrias para su desarrollo industrial.

Porter menciona que el Perú necesita tener una estrategia económica y saber a dónde vamos como país. Para esto, necesitamos mejorar en unas áreas básicas como son la educación y la competitividad. Es decir, nos está diciendo que apostemos por la innovación y el conocimiento. Menciona además, que la realidad del Perú de hoy es que más del 80% del valor de sus exportaciones son materias o productos primarios (minería, agricultura, pesca) y del 20% que resta, la mayoría son productos industriales de bajo nivel de procesamiento. ¿No nos vendría bien cambiar la distribución de este porcentaje?

La debilidad en innovación que tenemos se puede observar a través del porcentaje que sacamos en exportaciones de alta tecnología.

Camino a la Innovación

En una economía global basada en el conocimiento es fundamental innovar para obtener crecimiento económico. Empresas que apuestan por la innovación como Google, Apple o Facebook pueden tener un valor de mercado más alto que la economía de muchos países.

La edición de CADE 2011 dejó claro que la innovación es el pilar fundamental de la competitividad en el país. Según el reconocido Carlos Añaños, director ejecutivo de Ajegroup, la innovación no sólo se da al hacer un chip de última generación, sino que también se puede innovar en diferentes partes del proceso de la cadena de valores.

¿Y cómo le irá a Latinoamérica en innovación? Según el Ranking Global de Innovación 2012, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas (OMPI) la mayoría de países latinoamericanos se encuentran de la mitad para abajo en la clasificación de 141 países. Sólo Chile se encuentra entre los 50 líderes mundiales en innovación. El Informe también divide a los países entre los líderes, los que están aprendiendo y los de bajo desempeño. Adivinen dónde están la mayoría de países latinoamericanos? Sí, entre los países de bajo desempeño. Aquí se encuentran países como México, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela.

Fernando Villarán, presidente de Base Consultores, pide que se fomente el estudio científico en el Perú.

Las autoridades peruanas saben de la importancia de la innovación y el conocimiento para el desarrollo económico. Lo recomiendan distintos informes como el “Examen de las Políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú” de la UNCTAD, la “Nueva Política e institucionalidad para dinamizar la CTI peruana” de la Comisión Consultiva para la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), los resultados de la prueba PISA, los resultados del Índice de Desarrollo Humano respecto a la educación; sin embargo, parece que son pocas las acciones que realiza el Estado para revertir el bajo nivel de innovación que presenta nuestro país. De hecho se está avanzando, pero muy lentamente mientras otros países, como los asiáticos, están corriendo en esta materia. Soumitra Dutta, académico colaborador del Ranking Global de Innovación, manifiesta que “los países de bajo desempeño (como el Perú) de Latinoamérica están mejorando, pero el resto del mundo está avanzando más rápido. En Asia están avanzando mucho más”.

De acuerdo al Índice Global de Innovación 2012, los indicadores más bajos que tiene el Perú se concentran en Capital Humano, Creatividad y Conocimiento y Tecnología. Desglosando los indicadores podemos apreciar que en educación estamos en el puesto 120 de 141 países, en investigación y desarrollo 121, en creación de conocimiento 117, en publicaciones técnicas y científicas 126, en difusión del conocimiento 117, en productos y servicios creativos 119.

Comparándonos con otros países de la región podemos ver lo delicado de nuestra situación. En estos indicadores que he escogido, por su relación directa con el conocimiento y la innovación, estamos entre los últimos. Entre los países que forman parte de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) estamos últimos –dejando de lado la posición general del ranking- e incluso lejos. Y si nos comparamos con países que han elegido una política económica distinta a la nuestra, como Bolivia, Ecuador y Venezuela, estamos en las mismas condiciones. Incluso en variables como la educación y productos y servicios creativos estamos últimos entre todos los países comparados. ¿No debe estas cifras hacernos reaccionar de manera drástica?

Perú se encuentra a media tabla en el Índice Global de Innovación 2012; sin embargo, en educación, ciencia e innovación estamos entre los últimos. Comparado con países vecinos estamos últimos en educación y en productos creativos. Cuadro elaborado por Bruno Calderón.

Innovación, tecnología y conocimiento como herramientas para la Inclusión Social

 

Desarrollar competitividad, conocimiento, ciencia, tecnología e innovación busca lograr “resultados económicos” que serán el medio para obtener el fin deseado: “resultados sociales”. El crecimiento económico será la herramienta que nos permita la mejora sostenible de la calidad de vida de la población peruana.

El conocimiento y la innovación nos deben permitir proponer alternativas, buscar soluciones, ejecutar programas, controlar procesos y recoger información que busquen resolver los problemas sociales, culturales y ambientales que tiene el país.

Desarrollar conocimientos debe ser la base para un capital humano calificado y con las herramientas necesarias para afrontar los desafíos de hoy. Un capital humano con herramientas adecuadas será la base para lograr la competitividad que las empresas necesitan y generar una mayor cantidad de emprendedores.

Modesto Montoya, presidente de la Academia Nuclear del Perú, habla claramente sobre la poca inversión que realiza el Estado en el ámbito tecnológico.

Porter ha mencionado que no se puede pensar en desarrollo económico sin tocar el desarrollo social. Formar y capacitar a las personas es una tarea impostergable para lograr el desarrollo social y económico que todos queremos. No desaprovechemos esta oportunidad que puede ser única e irrepetible.

Decía Confucio, 500 años antes de Cristo: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”. Ser parte de esta partida que nos ha tocado vivir no sólo significa ver con cautela lo que sucederá, sino que es pararse en responsabilidad, actuar y asumir los retos de lo que pueda venir.

……………………………………..

Quizá le interese ver los artículos:

El Emprendimiento en el Perú

Emprendimiento 2011: Oportunidad Vs. Necesidad

¿Estudiar ingeniería en vez de psicología, derecho o cocina?

3 respuestas a APOSTANDO POR EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN: En búsqueda de un crecimiento continuo e inclusivo

  1. […] Apostando por el conocimiento y la innovación Share this:ImprimirFacebookTwitterMe gusta:Me gustaOne blogger likes this. […]

  2. Muy interesante tu artículo. Muchas referencias. Pero sólo una observación. El estado SÍ está apostando fuertemente por la innovación. Entre los fondos FINCYT, FIDECOM y FINCYT II ha invertido más de 400 millones de soles. Es cierto que no es comparable con otros países pero tampoco es poner plata por poner. Tiene que haber un incremento gradual, mientras el mismo estado aprende como manejar todo ese dinero para I+D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: